
En 1813, el mismo año en que Napoleón sufría su primera gran derrota en Leipzig, en Inglaterra se publicaba una novela que marcaría para siempre la literatura universal. Orgullo y prejuicio, de Jane Austen, comenzaba con una de las frases más icónicas de la literatura: “Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa”. Con esta ironía, Austen establecía el tono de una obra que, a más de dos siglos de su publicación, sigue siendo objeto de análisis, adaptaciones y debates.

Orgullo y prejuicio
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Un argumento atemporal
La historia de Orgullo y prejuicio se centra en Elizabeth Bennet, una joven de aguda inteligencia y fuerte carácter, y en su compleja relación con el señor Darcy, un aristócrata inicialmente percibido como arrogante. En un contexto donde el matrimonio era la principal vía de estabilidad para una mujer, Elizabeth se niega a aceptar esa lógica sin cuestionarla. A lo largo de la novela, ambos protagonistas deberán superar sus propios defectos: el orgullo de Darcy y los prejuicios de Elizabeth. La trama se desarrolla en medio de enredos familiares, diferencias de clase y una sutil pero mordaz crítica social.
Temas centrales: mujer, matrimonio y sociedad
Uno de los ejes fundamentales de la novela es el papel de la mujer en la sociedad del siglo XIX. En una época donde las opciones para una joven de clase media eran limitadas, Austen presenta a Elizabeth como un personaje que desafía la norma: no está dispuesta a casarse por conveniencia, sino por amor y respeto mutuo. Este planteo, aunque hoy pueda parecer evidente, era revolucionario en su tiempo.
El matrimonio, como institución social y económica, es otro tema clave. Desde la desesperada búsqueda de la señora Bennet por casar a sus hijas hasta las uniones por interés representadas por personajes como Charlotte Lucas, Austen retrata con precisión las distintas motivaciones que impulsaban estas decisiones. Como señala la escritora Laura Ramos, “para Austen no hay dudas de que el casamiento es una profesión, como la de institutriz o dama de compañía, y no disimula sus desventajas”. La ironía, una de sus herramientas narrativas más poderosas, permite exponer sin necesidad de largos discursos la hipocresía de las normas sociales.
Por último, la novela es un reflejo de la rígida estructura de clases en la Inglaterra de principios del siglo XIX. Los prejuicios de Elizabeth hacia Darcy, basados en su posición social, y el desprecio inicial de Darcy hacia la familia Bennet son ejemplos de cómo el estatus económico y la reputación determinaban la vida de las personas. Laura Ramos advierte que “Jane Austen da cuenta del advenimiento del capitalismo a la vez que susurra a sus heroínas, como el apuntador escondido bajo las tablas del escenario, las normas de etiqueta que la nueva sociedad requiere”.
Un retrato de la Inglaterra de Austen
Para comprender la relevancia de Orgullo y prejuicio, es necesario contextualizarla. En la Inglaterra de 1813, la sociedad estaba marcada por la Revolución Industrial y las guerras napoleónicas, pero también por una aristocracia que se resistía al cambio. En este ambiente, las mujeres de clase media y alta tenían pocas opciones. Austen, hija de un clérigo y sin grandes recursos económicos, conocía bien estas limitaciones, y su obra es un testimonio de su aguda observación de la realidad.
En este sentido, Ramos señala que “el comienzo sólo puede ser interpretado en términos no políticos por obra de un malentendido. El mismo malentendido que coloca a Jane Austen en la categoría de escritora romántica o, más bien, como la fundadora de la categoría”. Así, la novela se ha leído muchas veces desde una perspectiva errónea, omitiendo su crítica a las estructuras sociales de su tiempo.
Austen decidió romper un compromiso de matrimonio en 1802, priorizando su independencia y su carrera literaria. Un año después, vendió su primera novela, Sentido y sensibilidad, por una suma modesta. Durante años, vivió en Chawton, un pequeño pueblo de Hampshire, junto a su madre y su hermana Cassandra, a quien estaba profundamente unida. Allí, entre la tranquilidad del campo inglés, pulió su estilo y escribió las obras que la convertirían en una de las autoras más influyentes de la literatura universal.
Vigencia de un clásico
¿Qué puede enseñarnos Orgullo y prejuicio hoy? Más allá de su trama romántica, la novela sigue siendo relevante por su aguda crítica a las normas impuestas a las mujeres y por la evolución de sus protagonistas. Elizabeth y Darcy nos muestran que cambiar de opinión, cuestionar nuestras ideas preconcebidas y aprender de nuestros errores son elementos esenciales del crecimiento personal.
Además, el humor y la ironía de Austen han permitido que la novela trascienda generaciones. Su estilo sutil, pero incisivo, la distingue de otros escritores de su época y la mantiene como un referente literario.
Adaptaciones y polémicas
Desde su publicación, Orgullo y prejuicio ha sido adaptada en múltiples ocasiones, tanto en cine como en televisión. Destacan la versión de 1940 con Greer Garson y Laurence Olivier, la miniserie de la BBC de 1995 con Colin Firth, y la película de 2005 protagonizada por Keira Knightley. Estas adaptaciones han mantenido viva la historia y han permitido que nuevas generaciones se acerquen a la obra de Austen.
Si bien la novela no generó grandes controversias en su tiempo, con el paso de los años ha sido objeto de debates sobre su aparente idealización del matrimonio y su tratamiento de las diferencias de clase. Algunas lecturas feministas la han elogiado por presentar a Elizabeth como un personaje independiente, mientras que otras han señalado que, al final, la protagonista termina dentro del sistema que parecía cuestionar.
Frases memorables de <i>Orgullo y prejuicio</i>
◆ “Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.”
◆ “El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.”
◆ “Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada, y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano, y en lo poco que se puede uno fiar de las apariencias de bondad o inteligencia.”
◆ “La imaginación de una dama va muy rápido y salta de la admiración al amor y del amor al matrimonio en un momento.”
◆ “Me pregunto quién sería el primero en descubrir la eficacia de la poesía para acabar con el amor.”
El legado de Jane Austen
◆ Nació en 1775 en Steventon, Inglaterra.
◆ Publicó de forma anónima en vida, firmando algunas de sus novelas como “By a Lady” (Por una dama).
◆ Sus obras más conocidas incluyen Sentido y sensibilidad, Mansfield Park, Emma y Persuasión. ◆ Murió en 1817 a los 41 años, dejando inacabada Sanditon. ◆ Hoy es considerada una de las escritoras más influyentes de la literatura inglesa.
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