
La literatura es un universo vasto y diverso, donde los géneros y subgéneros se entrecruzan y se fusionan de manera fascinante. Dentro de este panorama, hay un subgénero del romance que está ganando popularidad en los últimos años: el “sports romance” o como se diría en español, romances deportivos. Fue gracias a las redes sociales - como Instagram y Tiktok - que estas historias se volvieron virales y atrajeron a muchos lectores que buscan historias apasionantes y emocionantes que combinan el deporte y el amor.
Este subgénero, que explora las relaciones amorosas en el contexto de un deporte o una competición, se nutre de la tensión inherente a las competencias físicas y emocionales. Las pistas, los estadios, las canchas y los campos se convierten en el terreno donde los sentimientos de los protagonistas se desarrollan, se prueban y, a menudo, se rompen. Es un subgénero que, además de atraer a los fanáticos de los deportes, conquista a aquellos que buscan una historia que combine acción y romance.
Infobae conversó con Flor Zimmerman, escritora e influencer deportiva, quien comparte su perspectiva sobre este fenómeno y el proceso creativo detrás de su última obra, “Tan rápido como quieras”. Según Zimmerman, un sports romance no es simplemente una historia de amor, sino que se caracteriza por el protagonismo de un deporte. “En este tipo de novelas, al menos uno de los personajes está vinculado al deporte, y muchas de las situaciones ocurren en escenarios como canchas o estadios”, explica la autora.
“Tan rápido como quieras”: la Fórmula 1, el amor y la adrenalina
El sports romance como género llamó la atención de muchos lectores en los últimos años, y Zimmerman no es ajena a este fenómeno. Su incursión en el mundo de la Fórmula 1 a través de la novela “Tan rápido como quieras” nació, en gran medida, de un contexto cultural en expansión. La popularidad global de la F1, impulsada por fenómenos como la serie Drive to Survive y la llegada de nuevos talentos, como Franco Colapinto, hizo que el automovilismo deje de ser un territorio casi exclusivo para los aficionados, invitando a nuevos públicos a interesarse por el deporte. Este auge se tradujo en una oportunidad para la autora de sumergirse en una historia que fusionara la adrenalina de las carreras con el ardor del romance.
La presencia del joven piloto argentino, se convierte en un punto clave en esta narrativa. El debut de Colapinto en la Fórmula 1 rescató un interés renovado por la disciplina, especialmente en sectores de la juventud que, como Zimmerman, hallaron en él una figura inspiradora.
De hecho, desde los años 90 que no había un corredor argentino den la Fórmula 1. Y cómo dijo la autora: “los jóvenes, que nunca habíamos tenido un representante local, nos volvimos a ilusionar”. Además, Zimmerman agregó, “me emociona ver también que mis alumnas y amigas se están sumando a este terreno históricamente masculino”. Para Flor, la historia de vida del piloto nacional “es un ejemplo de lucha y sacrificio”.
A diferencia de su primer libro, “Corre, corazón”, un dark romance situado en Buenos Aires, “Tan rápido como quieras” lleva al lector a un escenario global, marcado por la emoción de las carreras y los viajes internacionales. La escritora comenta que, en este segundo proyecto, el proceso de escritura fue, “tal como el nombre de la novela, más rápido que lo que acostumbraba”. La historia sigue a Victoria, una joven periodista que debe cubrir la temporada de Fórmula 1 como corresponsal. Lo que comienza como una asignación aburrida se convierte en una oportunidad de vida cuando conoce a Guido Brunelli, un piloto debutante que está causando furor entre los fanáticos. Desde ese momento, la relación entre ambos avanza a la velocidad de una carrera, dejando atrás dudas, miedos y viejos amores. Además, Zimmerman cuenta que esta fue su primera vez escribiendo una comedia romántica, y que le resultó refrescante alejarse de las temáticas más oscuras de su primer libro.
Otro aspecto que influye en el estilo de Zimmerman es su propio estilo de vida y su relación con el deporte. La autora menciona que, al igual que en sus libros, la acción y la adrenalina son esenciales para su creatividad. “Me cuesta mucho escribir en el silencio de mi casa. Las mejores ideas se me ocurren cuando estoy corriendo o en el gimnasio”, comenta, revelando cómo el movimiento y la velocidad son fuentes de inspiración para ella. Como su abuelo, quien también fue escritor, Zimmerman concibe el trabajo literario como un proceso dinámico: “Cuando me ves sentado frente a la máquina de escribir, es porque ya trabajé. Mi verdadera inspiración viene cuando estoy en movimiento”.
Así, “Tan rápido como quieras”, además de ser una historia de amor ambientada en la velocidad de la Fórmula 1, es una manifestación de las pasiones y energías de una autora que se inspira tanto en el deporte como en la vida misma. En palabras de Flor: “La trama nunca se queda quieta. Y yo tampoco”.
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