
El pintor estadounidense Frank Stella, quien se convirtió en una figura prominente del arte de la posguerra de su país, especialmente con sus primeras obras minimalistas, murió a los 87 años, informaron el sábado los medios.
Stella falleció en su casa de Manhattan a causa de un linfoma, según The New York Times. De acuerdo a su esposa, Harriet McGurk, la causa de su muerte fue linfoma.
El pintor nacido en Malden, Massachusetts, inició su carrera haciendo pinturas sobrias, algunas con poco color y sin pretensiones de brindar un estímulo visual, lo que contrastaba con el expresionismo abstracto de la época.
Sus primeros trabajos incluyeron una serie de pinturas con la técnica “pinstriping” (obras de gran formato con líneas negras finas sobre lienzos blancos) que causaron furor dentro del mundo del arte estadounidense.

Como recuerda el diario The Washington Post, cuatro de esas obras fueron incluidas en la exposición de 1959 ‘Sixteen Americans’ del Museo de Arte Moderno de Nueva York, una muestra colectiva en la que Stella era el artista más joven.
Antes de cumplir los 25 años ya era reconocido como uno de los grandes artistas estadounidenses, y continuó su carrera durante seis décadas. Pese a la insistencia de los críticos, Stella se negó a interpretar su obra con una célebre frase: “Lo que ves es lo que ves”.
Stella exploró luego el color y la forma, y ocasionalmente pintó figuras irregulares con motivos geométricos. Hacia finales de la década de 1960 se embarcó en el ambicioso proyecto ‘Protractor’, una serie de pinturas de grandes dimensiones compuestas por semicírculos superpuestos de colores brillantes.

Poco dado a explicar sus obras, en las décadas siguientes su obra se extendió a la escultura y hasta el diseño, con encargos de entidades públicas y privadas, como el que hizo para la Torre de la Compañía de Gas de Los Ángeles, en California.
En las décadas de 1970 y 1980, recurrió cada vez más a obras tridimensionales en las que incorporó aluminio y fibra de vidrio, antes de realizar esculturas monumentales para espacios públicos. El Museo de Arte Moderno de Nueva York ofreció retrospectivas de su obra en 1970 y de nuevo en 1987.

Hijo de Frank y Constance Stella, él ginecólogo y ella pintora paisajista, Frank Philip Stella nació el 12 de mayo de 1936. Tras culminar la carrera de Historia en Princeton, consiguió un estudio en Manhattan, en el que, al mismo tiempo que pintaba casas, empezó a trabajar en sus pinturas de tonalidades oscuras.
En 1961 se casó con Barbara Rose, quien llegaría a ser una reputada crítica de arte y de la que se divorció en 1969 (ella falleció en el año 2020, de acuerdo al diario The New York Times).
Con ella tuvo dos hijos, Rachel y Michael, y con su siguiente esposa, McGurk, una pediatra con la que se casó en 1978, tuvo otros dos, Patrick y Peter.
Además de cinco nietos, le sobrevive también Laura, una hija que tuvo fruto de su relación con Shirley De Lemos Wyse, con la estuvo en el periodo entre sus dos matrimonios.
Con información de AFP y EFE
Últimas Noticias
Del miedo en los foros al cine: cómo Internet creó una nueva era del terror con los Backrooms
El fenómeno combina cultura digital, nostalgia audiovisual y nuevas formas de narrar el miedo que captaron especialmente la atención de las generaciones más jóvenes

Después de todo el ruido mediático, Rosalía vino, cantó y venció
La estrella pop española completó en Buenos Aires cuatro shows de uno de los espectáculos musicales más impactantes del mundo hoy, capaz de entretener y emocionar por igual

Guía completa de charlas en la Feria de Editores, de Borges y Benjamin a las derechas reaccionarias
Hasta el domingo 9 en C Art Media, la FED 2026 presenta una agenda de conversaciones entre escritores, traductores, filósofos y editores sobre los temas centrales de este tiempo

Rosa Luxemburgo, filósofa polaca: “Hay que permanecer siempre como una roca en el mar, firme ante el asalto de las olas, no blanda ni quejumbrosa”
Entre las rejas de la Primera Guerra Mundial y el colapso de Europa, la gran teórica marxista escribió una carta íntima que se convirtió en un manifiesto ético. El valor de la resistencia frente al desánimo de la época

Tip de ortografía del día: campin, adaptación de camping
La Real Academia Española promulga normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante


