
La Policía italiana pudo localizar un ánfora de 2.500 años de antigüedad en el Museo Clásico de la Universidad Nacional de Australia gracias a la inteligencia artificial, indicó la institución australiana.
En un comunicado, la universidad explicó que está colaborando con las autoridades italianas para devolver el ánfora y otras dos piezas históricas más expoliadas que han sido identificadas después en su inventario.
Un cuerpo especial dedicado a la protección del patrimonio artístico de los carabineros, la policía militarizada italiana, usó un buscador con inteligencia artificial para localizar el ánfora a partir de una foto polaroid.
Los carabineros compararon la foto con la base de datos de arte Leonardo, la mayor del mundo con ocho millones de piezas artísticas, y descubrieron que el ánfora se encontraba en el museo de la universidad australiana.
El centro australiano precisó que adquirió de buena fe el ánfora, decorada con un dibujo de Heracles luchando con el león de Nemea, en una subasta de Sotheby´s en Londres en 1984.
“Conversaciones sobre la repatriación de artefactos antiguos han ganado prominencia en los últimos años, mientras que instituciones de todo el mundo abordan los legados de prácticas históricas de colección”, indicó la comisaria del museo, Georgia Pike-Rowney.
“Siendo la universidad nacional de Australia, ANU (siglas de la Universidad Nacional de Australia) debe ser un ejemplo de las mejores prácticas de gestión en casos de restitución y repatriación”, dijo la comisaria, según el comunicado.

“Estamos orgullosos de tener un papel de liderazgo en este importante trabajo y devolver este importante jarrón a sus dueños legítimos”, agregó Pike-Rowney.
La universidad australiana y las autoridades italianas están culminando un acuerdo para que el ánfora pueda seguir exhibiéndose en el museo como préstamo durante los próximos cuatro años.
Tras revisar el inventario del museo, los carabineros descubrieron otro artefacto expoliado en el centro australiano, un plato decorado con peces que fue expoliado por el traficante de arte David Holland Swingler y adquirido por la universidad en 1984.
Según la comisaria australiana, Swingler enviaba las piezas que expoliaba en Italia de contrabando a Estados Unidos ocultas en paquetes de pasta y otros alimentos italianos.
Más adelante, la propia universidad encontró un tercer objeto expoliado en su haber, un busto de mármol perteneciente al Vaticano que la institución australiana adquirió en 1968. La Policía italiana ha acordado actuar en nombre del Vaticano para recuperar también esta pieza.
Fuente: EFE
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