
El escritor búlgaro Gueorgui Gospodínov y la traductora Angela Rodel fueron nombrados ganadores del Premio Booker Internacional con la novela Time Shelter (Las tempestálidas), la primera para un libro en búlgaro. El prestigioso galardón reconoce obras de ficción de todo el mundo que han sido traducidas al inglés, y el premio de 50.000 libras (62.000 dólares) se reparte a partes iguales entre el autor y el traductor.
La novela ganadora se centra en una “clínica del pasado” que ofrece un tratamiento experimental contra el Alzheimer. Para activar los recuerdos de los pacientes, recrea el ambiente de décadas pasadas hasta el más mínimo detalle. Pero con el tiempo empiezan a acudir a la clínica personas sanas, que buscan un escape de los horrores de la vida moderna.
PUBLICIDAD
Te puede interesar: De ABBA a la Alemania de la República Democrática y una distópica Europa dividida en “Las tempestálidas”

“Es una novela que invita a la reflexión y a la vigilancia tanto como nos conmueve, porque el lenguaje, sensible y preciso, consigue captar, en una vena proustiana, la extrema fragilidad del pasado”, declaró la escritora franco-marroquí y presidenta del jurado, Leila Slimani.
PUBLICIDAD
En esta trama, el escritor narra la amistad entre el narrador y Gaustín, dos psiquiatras búlgaros. El enigmático flâneur conocido como Gaustín se acaba de instalar en Zúrich e inaugura una clínica para enfermos de Alzhéimer, un sitio en el que, a modo de refugio, los efectos de la enfermedad y la demencia senil en sus pacientes hacen ecos en sus paredes. Sus instalaciones reproducen las distintas décadas del siglo XX al detalle, lo que permite a los pacientes regresar al escenario de sus años de plenitud.
Nacido en 1968, el novelista y poeta Gospodinov es el autor búlgaro moderno más aclamado internacionalmente. Sus obras están traducidas a 25 idiomas. A propósito de la nominación del libro, Gospodinov declaró que “esto anima a los escritores no sólo de mi país, sino también de los Balcanes, que a menudo se sienten fuera de la esfera de atención anglosajona”.
PUBLICIDAD

El escritor se impuso este año a finalistas como la española Eva Baltasar (“Boulder”) y la mexicana Guadalupe Nettel (“Still Born”), y sucede a ganadores anteriores como la nobel polaca Olga Tokarczuk y el israelí David Grossman.
Por su parte, Rodel es originaria de Minnesota, pero vive y trabaja en Bulgaria. Sus traducciones de poesía y prosa se han publicado en revistas literarias y antologías. En 2014 se le concedió la ciudadanía búlgara por su trabajo y su contribución a la cultura búlgara. El año pasado, el Premio Booker Internacional fue concedido a la novela hindi Tumba de arena, de la autora india Geetanjali Shree y traducida por Daisy Rockwell.
PUBLICIDAD
Fuente: AFP
Seguir leyendo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Leo a J. M. Coetzee desde hace dos décadas y esta semana lo tuve enfrente: quise llorar y agradecerle, pero elegí no hacerlo
La charla con el escritor sudafricano premio Nobel, el pasado martes en la Feria del Libro, dejó una serie de sensaciones e impresiones personales que vale la pena compartir

Federico Andahazi: “La grieta cambió, lectores que disentían conmigo han vuelto a acercarse”
El escritor, que presenta su novela ‘El prisionero del yerbatal’, asegura que nunca vivió situaciones tensas por su postura política. “Tal vez porque mi producción literaria es anterior a todo eso”, reflexiona

Último fin de semana de la Feria del Libro: 5 recomendaciones para elegir buena literatura infantil
Esta es una lista de buenas oportunidades para sumar lecturas con compromiso, personajes divertidos y primeras novelas ideales para quienes están creciendo

La Bienal de Venecia, el mayor escenario de arte del mundo, tiene 8 pabellones que causan sensación
Artistas de renombre, performances audaces y espacios inesperados transforman la ciudad en un laberinto de debate y sorpresa, donde se encuentran la innovación y la controversia

El premio Nobel Mo Yan ya está en Buenos Aires: “Gracias Argentina por Borges y Cortázar, por Maradona y Messi”
En un acto realizado en el Salón Dorado del Teatro Colón, el escritor chino recibió el título de “huésped de honor de la ciudad” y en su breve discurso habló más de fútbol que de literatura


