
Amrita Sher-Gil (1913-1941) fue una pintora india nacida en Budapest, Hungría, que llegó a ser conocida como “la Frida Kahlo de la India” a pesar de su efímera vida, período en el que además logró ser la única asiática que formó parte del Gran Salón de París.
Su padre, Umrao Singh Majitha, era un aristócrata punjabí sikh especialista en sánscrito y en persa, y su madre, Marie Antoinette Gottesmann, era una cantante de ópera húngara-judía.
Sus primeros años transcurrieron en la ciudad húngara de Dunaharaszti. En 1921 se mudó con su familia a Shimla, al norte de la India, donde comenzó a interesarse por el arte. A los tres años de residir en la India, se mudó con su madre a Italia para estudiar en el Colegio Santa Anunciata, donde conoció más acerca de pintura clásica. Sin embargo, fue expulsada al declararse atea.
En 1927 regresó a vivir a la India donde su tío, el pintor húngaro Ervin Baktay, la alentó a estudiar pintura. Fue por eso que dos años más tarde decidió mudarse a París para ingresar en la Académie de la Grande Chaumière, donde fue alumna de Lucien Simon y Pierre Vaillana. Después estudió en la École des Beaux-Arts de París; allí su arte recibió la influencia de pintores como Pierre-Auguste Renoir, Amedeo Modigliani, Paul Cézanne y Paul Gauguin.

En París comenzó a pintar con óleo inspirada en el realismo francés de los años 20 y 30. En este período se hace evidente la influencia de la pintora Suzanne Valadon, principalmente por su representación de sujetos femeninos, muchos de los cuales aparecían desnudos. Amrita Sher-Gil hace muchos autorretratos, desnudos femeninos y retratos de sus amistades en un estilo académico.
Regresó a la India en 1934 y allí comenzó a desarrollar un estilo propio basado en las escenas callejeras de su país natal. En esta búsqueda Sher-Gil comenzó a combinar las técnicas al óleo de Europa con el estilo del arte de la India, en especial el de las pinturas murales del oeste de ese país asiático, siendo reconocida por esta fusión y su uso del color.
De este período es su Elefante de arcilla roja (1938), óleo sobre tela de 96,5 por 66 centímetros exhibido actualmente en la Neue Galerie de la ciudad de Kassel, en Alemania. La confluencia de Oriente y Occidente es evidente en sus vibrantes lienzos influenciados por el estilo impresionista, que se caracterizan por una paleta de colores excepcional.

En 1937 volvió a Hungría, donde contrajo matrimonio con su primo Víctor Egan, y ambos se establecieron luego en Saraya, una pequeña población de Uttar Pradesh (India), en 1939. En esos años mostró afinidad con el Congreso Nacional Indio, partidarios de la independencia, y con las ideas de Mahatma Gandhi.
Dos años después, en 1941, el matrimonio se radica en Lahore, en el actual Pakistán, donde él estableció un consultorio y ella un taller de pintura. Al poco tiempo de haber inaugurado su primera exposición individual, Amrita murió a los 28 años de edad por una enfermedad que nunca pudo ser precisada, aunque se presume que pudo haberse tratado de una peritonitis tras un aborto.
Sher-Gil mostró una fuerte empatía y profundo compromiso con la India y describió la pobreza que arruinó gran parte de su país. El baño de la novia y Aldeanos del sur de India que van a un mercado, ambas de 1937, son algunas de sus obras en las que se aprecia su compasión por los desfavorecidos. Influenciada por su entorno y sus experiencias, sus pinturas están trabajadas con símbolos elocuentes de la condición humana, y está claro que su misión artística era expresar la vida de los indios a través de sus pinturas vivas, apropiándose de un estilo de vida que era antitético al suyo. Siendo una mujer que provenía de un estrato influyente y de clase media alta, alentó un espíritu de desafío contra las normas sociales y alentó a las mujeres a desempeñar un papel más prominente en el campo del arte.

Sus logros han sido reconocidos internacionalmente y se exhibieron en varias exposiciones simultáneas, como la exposición Tate Modern de 2007 curada por Emma Dexter, Ann Coxon y Matthew Gale. La exposición “Amrita Sher-Gil, The Magyar Connection” en el Centro de Información y Cultura de Hungría, que se centró en gran medida en la biografía del artista, también examinó más detenidamente la identidad híbrida y de la diáspora de Sher-Gil.
Más recientemente, la muestra de tres partes “The Self in Making” curada por Roobina Karode en el Museo de Arte Kiran Nadar en Saket (KNMA), expuso varios de los autorretratos del artista que la posicionaron como una mujer moderna. Compuesta por más de 28 obras de arte, fotografías y bocetos, la exposición exhibió algunas de las pinturas canónicas de Sher-Gil, como Self Portrait with an Easel (1930), que ahora es parte de la Colección KNMA. En la pintura, la artista se reescribe a sí misma, alejándose deliberadamente de una imagen de lo doméstico a una donde se la representa como musa y creadora, artista y objeto. La mayoría de sus obras se exhiben actualmente en el National Gallery of Modern Art (NGMA), de Nueva Delhi.
Gran parte de su vida está documentada dado que su padre era un fotógrafo aficionado, algo raro para la época. Su sobrino, Vivan Sundaram, quien es artista plástico, se basó en su archivo fotográfico para crear fotomontajes que integran la exposición “Re-take of Amrita”.
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