
En Schaarbeek, en la región de Bruselas, capital de Bélgica, nació Georges Lemmen. Fue el 25 de noviembre de 1865. Estudió en la escuela de dibujo de Saint-Josse-ten-Noode hasta que recibió, como un rayo fulminante, la influencia de Edgar Degas y Henri de Toulouse-Lautrec. Ya corría la década del ochenta y esa semilla de rebeldía pictórica fue creciendo en el interior de su cabeza, de sus ideas, de su técnica.
En 1888 se sumó a un grupo de vanguardia que hacía cinco años que venía, muy de a poco, sumando artistas en un proyecto grupal y disruptivo. Se hacían llamar Los XX o Los Veinte. Eran pintores, dibujantes y escultores, en su mayoría belgas, que reunió el abogado, editor y empresario Octave Maus. Durante diez años, estos vingtistes —en francés vingt es veinte—, como se llamaban a sí mismos, celebraron una exposición anual de arte.

Los XX eran James Ensor, Théo van Rysselberghe, Fernand Khnopff, Alfred William Finch, Frantz Charlet, Paul Du Bois y Charles Goethals, entre varios otros. Solían tener algún artista invitado en sus exposiciones. Algunos de ellos fueron Camille Pissarro, Claude Monet, Georges Seurat, Paul Gauguin, Berthe Morisot, Paul Cézanne y Vincent van Gogh. El grupo se formó a partir del rechazo de cuadros en los Salones de la época.
Fue a partir de la experiencia de ser un vingtiste que el estilo de Georges Lemmen se inclinó hacia el neoimpresionismo. Pintó muchos paisajes y retratos utilizando la técnica del puntillismo, hasta que en 1895 se abocó a un estilo impresionista más tradicional, pero con tonos más cercanos a los de los Nabis. De esa época es nuestra belleza del día que aquí presentamos. Se titula Reunión familiar en Saint-Idesbald, es de 1910 y forma parte de una colección privada.

Las obras de Lemmen se enfocan en el color que interpela al espectador con un dramatismo acentuado por el artista. Las escenas que retrata son situaciones cotidianas, costumbristas, consuetudinarias pero que, al ser realizadas por su peculiar técnica, adquieren un fuerte nivel narrativo. Dos ejemplos que aquí mostramos son Mujer con gato (1900, Museo de Orsay) y Desnudo (1907, Museo de Ixelles).
En julio de 1915 decidió mudarse a una casa más grande, cerca de Schaarbeek, también en la región de Bruselas: Uccle. Allí mismo, al año exacto de la mudanza, murió. Tenía cincuenta años. Dejó una larga y prolífica obra que incluye, además de tantísimos óleos, también numerosas ilustraciones para libros, carteles, cerámicas, alfombras, dibujos, pasteles y gouaches.
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