
Al colombiano Roberto Pizano Restrepo (1896-1929), de quien hoy se cumple aniversario de nacimiento, el tiempo no le alcanzó. Nació en una época muy desfavorable para ser artista en su país, murió muy joven, cuando empezaba a realizar lo mejor de su obra, y luego fue más recordado por su destacado papel formativo y como gestor cultural que por su pintura.
En ese sentido, su obra fue apenas estudiada y reseñada durante décadas, y en sus tiempos, los medios ponían énfasis en sus labores de difusión. Y es que entonces, Pizano Restrepo llevó adelante una serie de actividades que lo convirtieron en una figura fundacional, más allá de que antes que él hubo otros grandes artistas.
Uno de ellos fue Ricardo Acevedo Bernal (1867- 1930), a quien retrata en esta junto a sus hijas. El homenaje no es casual sino fortuito ya que fue su maestro en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá.
Pizano Restrepo viajó mucho, desde España e Italia a Francia e Inglaterra, donde fue observando a otros grandes artistas e incluso tomó clases con ellos, como el español Joaquín Sorolla. Entre sus viajes queda impactado por el trabajo del sueco Anders Zorn.
Cuando residió en Madrid, en 1923, trabajó en el estudio de Fernando Álvarez de Sotomayor, director del Museo del Prado y llegó a participar de la parisina exposición de los Independientes.
Para el ’27 regresa a Bogotá y asume la dirección de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Allí realiza una profunda reforma: una de sus medidas es la de colgar reproducciones para que los alumnos pudieran conocer y copiar las obras de los grandes artistas europeos.
Esta práctica era común y avalada por los grandes museos europeos, aunque a partir de esa época las prohibieron porque notaron que la copia de las esculturas y grabados dañaban las obras originales. Hoy, se la conoce como la Colección Pizano y se encuentra en Museo de Arte de la Universidad Nacional.
Además, entre otros logros, consiguió que el gobierno apoyara económicamente a la Escuela, con lo cual pudo aumentar el profesorado y adquirir algunos elementos indispensables para la enseñanza.
Pizano Restrepo murió a los 32, pintó más de cien óleos y cientos de dibujos y dejó varios cuadros de gran formato como Acevedo Bernal y sus hijas, que fue adquirido a María Brigard de Trujillo, su esposa, por el Ministerio de Educación Nacional en 1948, con destino al Museo Nacional de Colombia, Bogotá, donde hoy se encuentra. Hizo mucho, pero igualmente mereció más tiempo.
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