
Hans Andersen Brendekilde (1857 – 1942) tuvo una infancia pobrísima en Braendekilde, un pequeño pueblo cerca de Odense en la isla de Funen, Dinamarca. Fue pastor de ovejas y su talento para tallar animales -detectado por un maestro- lo llevó a trabajar a un taller. Luego, tuvo una formación como pintor de flores y con el tiempo se convirtió en uno de los artistas más reconocidos de su país, aunque su fama en el exterior está aún a la espera.
Pariente lejano de Hans Christian Andersen, el famoso escritor de cuentos infantiles, se formó en Real Academia Danesa de Bellas Artes de Copenhague, donde se recibió con honores. Si bien el fuerte de su formación estuvo relacionado a la escultura, fue en la pintura donde dejó una huella a partir de sus temas y técnica impresionista.
Nombrar los orígenes del artista no es azaroso. Brendekilde fue, junto a su amigo Laurits Andersen Ring, pionero en llevar las difíciles condiciones de vida de los campesinos daneses al arte. Ambos surgieron de los estratos más bajos de la sociedad, por lo que su mirada no fue ilustrativa-histórica, sino una posición política clara hacia las desigualdades que estaban invisibilizadas en la metrópoli.
Se desarrolló como artista plenairista, con una impronta del socialismo realista, y en el desarrollo de su obra se representa a los pobres trabajando en el campo o en sus casas; historias de contexto difícil pero en un marco de belleza estética a partir de una gran capacidad del manejo de la luz y la reproducción de la naturaleza. Las pinturas de Brendekilde, salvo algunas excepciones como la célebre Desgastado (Worn Out, 1889) -en la que un anciano yace sobre un campo arado, mientras una mujer grita pareciendo pedir socorro- no son de una denuncia cruda, sino una composición que no abandona cierto romanticismo.

En Cortando árboles de navidad, de 1885, el pintor propone una mirada sobre los trabajadores en los bosques durante la labor en los días previos a la festividad. Allí, está el cielo encapotado y la nieve, que dan el marco, junto a árboles de hojas amarillas y rojas, con los niños acompañando a los adultos. La obra fue vendida en una subasta de Bruun Rasmussen en marzo de 2004 a un coleccionista privado por 32 mil euros.
Amantes de las flores, construyó una casa grande en Jyllinge -donde murió- y cultivó más de 3000 especies en su famoso jardín, que le sirvió de inspiración en muchas de sus obras. Brendekilde fue el primer danés en llevar el movimiento de artes y oficios a su país, diseñó e hizo marcos integrados alrededor de sus pinturas También el primero que trabajó con vidrio, realizando decoraciones y formas para la cristalería.
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