
5 de abril de 2020
Hoy intercambié mensajes con muchas personas.
Muchas personas de esas muchas personas se están quebrando.
Muchas personas de esas muchas personas después de quebrarse van a estar otra vez fuertes.
Pero algunas de esas muchas personas no.
Esas algunas personas se van a quebrar y van a seguir quebradas y va a ser difícil volver al punto de partida.
Ya no hay punto de partida.
Alguien destruyó la posibilidad de volver a empezar de cero.
Boris Johnson fue internado en el hospital y la Reina recordó la separación de padres e hijos durante la Segunda Guerra Mundial.
La NBA considera cancelar la temporada y un incendio forestal está incrementando la radiación en Chernobyl.
Cerca del muelle de Sodré, en Lisboa, me dicen que los indigentes corren cuando ven a una persona.
Porque es muy raro que vean a una persona.
Y le piden dinero o comida.
Los dealers que venden drogas de mala calidad ahora también corren tras los clientes para que escuchen cuál es su producto.
Ya no susurran, a veces gritan.
Pero van con cubrebocas.
Un entusiasta, Philipp Klein, hace un cortometraje, en su sala, en que simula subir una enorme montaña blanca hecha de sábanas.
Unos Himalayas privados.
En la ciudad puedes abrir la ventana, pero no hay sobadores como los había en los pueblos.
Ésos que ponían en su lugar, por la fuerza, un hueso dislocado.
Hay muchas personas que abren la ventana pidiendo un sobador o pidiendo volver al punto de partida, pero no hay nadie afuera.
El punto de partida es la casa de los padres.
En todos los juegos debe ser así, calculo.
Una que otra cabeza se va a quebrar por dentro.
Ninguna ortopedia mental de emergencia va a poder volver a unir ciertas piezas del rompecabezas.
"Rusia quiere endurecer el combate al doping", dice una noticia de hoy.
Roma está bien, pero ahora lleva un collar.
Se llama collar Isabelino por las golas elegantes que se usaban en tiempos de la reina Isabel I.
Llamar collar a un embudo transparente es la nueva-lengua que circula en el mundo de los animales.
Una imagen terrible, un perro con un plástico en la cabeza.
Parece un megáfono.
Como si Roma fuera a dirigirle un discurso al mundo.
Pero, si lo hace, sólo Jeri, la golden, le va a entender.
O entonces es una máquina casera para instalar una concentración absoluta.
Necesito un embudo igual, para no mirar a los lados.
Brasil es la "Tierra en que Dios anda con los pies en el suelo".
Pero por allá también tienen miedo.
No tengo cubrebocas en casa, eso pienso.
De ser necesario, puede robarse un cubrebocas humano a la cabeza de los animales que tienen prohibido lamerse las patas.
Yo soy un ser humano, y también debería estar prohibido que me lamiera las patas.
Lo único que se puede hacer con las patas es avanzar.
En abril de 2020, el 5 de abril.
"Volveremos a estar con nuestros amigos, volveremos a estar con nuestras familias, volveremos a encontrarnos", dijo hoy la reina Isabel II.
Sin ninguna razón me pongo a analizar la estructura de un telescopio.
Y a pensar cómo, de pronto, este aparato quedó abandonado en las últimas semanas.
No vas a querer ponerte a enfocar con un lente algún planeta o constelación.
Toquio registra el mayor número de nuevos casos en un solo día y millones de indios apagaron las luces a las 21:00 y se dirigieron a las "ventanas, porches, terrazas" con velas en la mano.
La luz como eso que salva y reúne, pero es curioso que no sea la luz eléctrica, sino la luz que viene del fuego.
Pido perdón por estar triste hoy.
Mañana, sin duda, será otro día.
Le hago fiestas a Roma y a Jeri, mis compañeras junto con otros compañeros humanos.
Todavía la película Ebrio de mujeres y de pintura, de Im Kwon-Taek.
"¿Qué tipo de jarrones deseas?", le pregunta el pintor al dueño de la alfarería.
Los dos mirando el horno mientras las piezas se cuecen.
El dueño de la alfarería responde:
"Los pintores de tu calibre quieren que la limadura se adhiera para que los dibujos cobren vida;
los vidrieros quieren que el vidrio se esparza de manera uniforme; los dueños de las alfarerías esperan que de éstas salgan una o dos obras maestras.
Pero las cosas no salen necesariamente como lo deseamos.
Estamos sujetos a los caprichos del fuego."
Muchas personas quieren muchas cosas diferentes, pero es el fuego el que decide.
El fuego es eso que no controlamos.
SIGA LEYENDO
Últimas Noticias
Textos de IA o escritos por humanos: qué halló un estudio al medir la preferencia de los lectores
Una investigación publicada en Judgment and Decision Making comparó relatos cortos de temática similar y midió interés, absorción y calidad percibida. Los generados por ChatGPT obtuvieron valoraciones más altas en ambas dimensiones

7 libros que muestran la fuerza de las autoras latinoamericanas
La selección recorre desde la crónica patagónica hasta el folkhorror brasileño, con historias sobre cárceles, fronteras, guerras domésticas y pueblos arrasados que amplían el mapa literario de la región

Werner Herzog recibirá la mayor distinción honorífica del Festival de Cine de San Sebastián
El director alemán de ‘Aguirre, la ira de Dios’ y ‘Fitzcarraldo’ protagonizará la gala de apertura del certamen vasco, donde también presentará su nueva película ‘Bucking Fastard’
Los 12 libros que no hay que perderse en la Feria de Editores 2026
La FED reúne este fin de semana a sellos de todo el país, con una oferta que incluye títulos de Romina Paula, Renata Schussheim, Santiago Gerchunoff, Belén Mentasti e Inés Ulanovsky, entre otros

Sofía Balbuena, una escritora entre Salto y Madrid: “Cuento la mugre de ser mujer”
Este año se llevó el Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve por un libro cuyas protagonistas no son heroínas. "El gesto feminista es romper, me parece infantil", dice. Se presenta esta tarde en la Feria de Editores.



