Beatriz Sarlo y su ópera contemporánea en homenaje a la Revolución Rusa

Con música de Martín Bauer y la participación de la legendaria pianista Margarita Fernández, se estrenó en el Teatro Argentino de La Plata la obra “Cien años”. Celebración roja de un mundo que quería cambiar el mundo

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(Foto: Guillermo Genitti / Teatro
(Foto: Guillermo Genitti / Teatro Argentino)

Una vez más Beatriz Sarlo incursiona en la composición textual para la realización de una obra de música contemporánea. Ya lo había hecho, con su socio musical Martín Bauer, en la obra V.O., que rescataba a Victoria Ocampo, aquella directora mítica de la revista Sur. En esta oportunidad, Sarlo y Bauer rescatan otro mito. Muy actual. En el centenario de la revolución bolchevique de Octubre en Rusia, estrenaron en el Teatro Argentino de La Plata -en su centro de experimentación dirigido por Cynthia Edul- la obra Cien años, que recoge de manera hermosa los registros textuales de un episodio trascendental para la historia del mundo, y lo convierte en versos y en música.

Sarlo, que es una de las más sofisticadas e interesantes lectoras de la literatura argentina -cuando no universal, por ejemplo, cuando analiza a Walter Benjamin- decidió escribir canciones, formas breves y rítmicas, cuyo contenido describe una época, un año, una revolución y un destino. Y dice: "Contra los burgueses de la NEP / Somos los artistas de la LEF". Y de ese modo pone en tensión las relaciones entre la vanguardia artística que se volcó en masa a apoyar a los bolcheviques en el afán de construir un mundo nuevo a partir de 1917 y las políticas estatales que, frente a una ofensiva internacional de 14 ejércitos, una gran parte del proletariado en el frente de guerra y la realidad de una revolución en un país atrasado como Rusia hacían que el Estado permitiera políticas capitalistas para enfrentar la crisis.

Beatriz Sarlo, Margarita Fernández y
Beatriz Sarlo, Margarita Fernández y Martín Bauer (Foto: Guillermo Genitti / Teatro Argentino)

La puesta en escena de la obra de Sarlo con la música de Martín Bauer culminó un ciclo en conmemoración de la revolución de octubre de 1917, la primera vez -luego de la Comuna de París- en la que los obreros accedían al poder para expropiar a la clase capitalista. Ese hazaña se convirtió no sólo en mítica, sino que devino en la creencia de la posibilidad de que la revolución podía ser realizada. El viernes 27 debatieron sobre su actualidad el diputado provincial del Partido Obrero Guillermo Kane y el dirigente del Partido Comunista Jorge Kreyeness. El sábado, Olga Viglieca y Emilio Caffasi hablaron sobre la cuestión de la mujer y la sexualidad según Wilhem Reich, respectivamente, en una conferencia muy interesante. Luego, Martín Baña sobre la música en 1917, Martín Kohan sobre su libro 1917 y Eduardo Grüner sobre vanguardias políticas y estéticas le dieron un tono de debate al centenario. Luego, en la sala dirigida por Edul, se cristalizó la obra ideada por Sarlo y Bauer.

En una escena, Margarita Fernández -la pianista argentina que es el santo y seña de la vanguardia de la música contemporánea local- camina llevando entre sus manos el mingitorio de Duchamp. Esa obra que revolucionó el arte también se produjo en 1917, como Octubre.

(Foto: Guillermo Genitti / Teatro
(Foto: Guillermo Genitti / Teatro Argentino)

Vestidos con ropajes que remiten a la obra de Kazemir Malevich, Federico Landaburu (clarinete), Diana Gasparini (viola), Sebastián Piatti (percusión) y Lucas Urdampilleta (piano y dirección musical). Así describe Sarlo un estado de la época, que a cien años es rememorada pero que, en cuanto el capitalismo sigue en pie, ofrece una actualidad.  

Un rayo los fulmine porque pierden el día
en las nubes de la filosofía.
Al mundo hay que cambiarlo,
darlo vuelta y ponerlo al revés,
la cabeza en el piso y el cielo en los pies.
Somos los hijos de la Tesis once,
desde entonces sabemos, desde entonces,
que en vez de ordenar y describir
nuestro juego es cambiar o morir.

(Foto: Guillermo Genitti / Teatro
(Foto: Guillermo Genitti / Teatro Argentino)

Esto dice un poema sobre los artistas de la LEF, agrupados en torno al apoyo a los bolcheviques cuando tomaron el poder hace cien años. Una acción todavía potente.

A Lenin le gustan las piezas de Chejov.
Queremos que las vea en el teatro de Meyerhold.
A Lenin le gusta Gorki
y a nosotros Klebnikov.

Rompemos las viejas normas
Y al porvenir le damos forma.
Nuestra vida odiosa y sucia
será bella, pura y justa.

Producimos mesas sillas y sillones
bibliotecas camas y almohadones
vasos cuchillos jarras cortinas
inodoros y cocinas.

Somos los diseñadores de la LEF
No pintamos para el burgués.
Somos los ingenieros de una belleza
que recién empieza.
Producimos las cosas de la vida.
No cuadritos para señores de alma podrida.
Contra los burgueses de la NEP
Somos los artistas de la LEF.

(Foto: Guillermo Genitti / Teatro
(Foto: Guillermo Genitti / Teatro Argentino)

Homenajes. Celebraciones. El rescate de Sarlo de toda una tradición, expresada en canciones con la métrica de los lieder, implica un reconocimiento de los acontecimientos producidos hace ya cien años. El mundo que quería cambiar el mundo. A través de canciones y música contemporánea hoy llega a los espectadores argentinos que quieran ver esa perspectiva.

 

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