Un escritor y diseñador gráfico argentino decidió poner en imágenes los apuntes que había tomado durante su lectura de la clásica novela de García Márquez. Su trabajo se viralizó en las redes. A cincuenta años de su publicación, la novela de Gabo sigue viva como siempre.

Leí Cien años de soledad poco después de haber entrado en mi treintena. No era lo primero que leía de García Márquez. La novela me gustó hasta ahí nomás; digamos que disfruté varios pasajes y que comprendí su valor general, pero sin caer en una veneración automática, ni mucho menos en alguna clase de fanatismo. Como lector, yo venía medio trabajado ya por la repercusión mediática de la generación "McOndo", que en los años noventa había propuesto enfáticamente desmarcarse del boom latinoamericano y sus autores, en especial de los más "bananeros" (entre los que García Márquez era rey). Por esos días, mi admiración en materia de literatura latinoamericana iba más bien por el lado de Roberto Bolaño y Los detectives salvajes, novela que había leído dos años antes que la de García Márquez.
Como tantos otros lectores, yo también hice mi árbol genealógico de los Buendía a medida que leía la novela. En mi caso, mi machete era una hoja cuadriculada sobre la que fui dibujado el árbol a mano, con lapicera. Y, como tantos, también lo guardé entre las últimas páginas del libro: una edición de bolsillo, que pertenecía a mi madre. Ahí quedó, dobladito y guardado.
Pasó el tiempo (que para eso está). Seguí leyendo otras cosas y escribiendo narrativa. Me interesa muchísimo la literatura, pero también comer todos los días: para eso hago diseño gráfico. El oficio diario me llevó a especializarme en diseño editorial. Una forma de congeniar el trabajo con la pasión por los libros, supongo.

Lo de las "infografías literarias" primero lo hice sólo para mí, como una forma de tomar apuntes personales sobre mi lectura de algunos clásicos (la Ilíada, la Divina Comedia). Tiempo después, decidí compartir esos gráficos en mi blog, El pez volador.
Al cabo de unos años de mostrar regularmente esos trabajos, algunos medios gráficos empezaron a encargarme infografías de ese tipo. La primera que hice fue una sobre William Burroughs, para la revista mexicana La Tempestad. Poco después empezó a salir una al año en el diario cordobés La Voz del Interior. Salvo en la primera de ésas (sobre Shakespeare), en las siguientes tres ya era yo quien les proponía a los editores sobre qué efeméride podíamos trabajar cada año. Centenarios de Kafka, de Cervantes… y, este año, el 50º aniversario de Cien años de soledad.
Así que exhumé mi viejo y amarillento árbol genealógico. Lo cotejé con uno posterior: el que incluyó la RAE en el volumen conmemorativo publicado por los cuarenta años de la novela (2007). Una fuente fiable, que me certificó que el mío no estaba mal. De paso relevé otros en Internet: en su mayoría me parecieron feos y pobres, reducidos a puros nombres y parentescos, nada más.

Decidí entonces que incluiría un dibujito muy simple para representar a cada personaje, y un texto breve que lo definiese lo mejor posible (no más de un tweet: las infografías siempre son una lucha contra el espacio disponible). Todo esto sobre la silueta blanca de un árbol frondoso y un dibujo de fondo que remitiera a Macondo, en un estilo primitivista o naif que pudiera relacionarse con la estética del realismo mágico.
Cuando mostré un avance de mi trabajo a los editores del diario, me dijeron que, por un cambio de criterio surgido a raíz de un rediseño general reciente, esta vez la infografía no podría ser "de autor" (es decir, hecha enteramente a mi gusto, como las anteriores), sino que tendría que tener un estilo más "diagramático". Así que terminé haciendo dos versiones: una menos ilustrada —con iconos estándar y con el estilo pedido por el diario— para publicarse en su suplemento dominical (donde también normalizaron la tipografía y demás); y otra a mi gusto, que es la que compartí el martes 30 de mayo en mi blog y que, para mi total sorpresa, las redes sociales han terminado por viralizar en cuestión de horas.
Una última cosita: el gráfico contiene spoilers, claro. Como todas mis infografías literarias, ésta tampoco pretende reemplazar la lectura del libro, sino sólo ofrecerse como un ayudamemoria para su relectura.
*Martín Cristal (Córdoba, 1972) es escritor. Su novela Las ostras obtuvo el Premio "Alberto Burnichón" al libro mejor editado en Córdoba en 2011-2012. Con ella inició una "tetralogía elemental" en proceso, cuya siguiente entrega fue Mil surcos (2014); ambas novelas fueron publicadas por Caballo Negro Editora. Más sobre su obra en www.martincristal.com.ar. Además de colaborar en distintos medios gráficos, también lleva adelante un blog donde recomienda libros y publica sus infografías literarias: www.elpezvolador.wordpress.com
Enlace del post sobre 100 años de soledad:
https://elpezvolador.wordpress.com/2017/05/30/cien-anos-de-soledad-50o-aniversario/
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