En un acontecimiento que puede proporcionar una prueba fundamental para blockchain, y el poder de las criptomonedas para eludir sanciones, Irán podría utilizar cripto para compensar el bloqueo al sistema Swift impuesto por Estados Unidos.

SWIFT, la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales, es una red financiera que proporciona transferencias transfronterizas para los miembros de todo el mundo. Es compatible con la mayoría de los mensajes interbancarios, conectando más de 11,000 instituciones financieras en más de 200 países y territorios.

Con el corte de acceso de SWIFT, los bancos iraníes tendrán dificultades para pagar a los proveedores internacionales y recibir fondos para sus exportaciones. Por lo tanto, los bancos de Irán pueden tener que recurrir a un sistema descentralizado para evitar el colapso de su economía.

El sistema SWIFT está basado en Bélgica y no está sujeto a las leyes de Estados Unidos, aunque su junta directiva incluye ejecutivos de bancos del país presidido por Trump. Sin embargo, Estados Unidos ha amenazado con imponer sanciones a las compañías que hacen negocios con Irán, lo que proporciona un incentivo para que esas instituciones financieras faciliten las transacciones para romper los lazos.

El director ejecutivo de SWIFT, Gottfried Leibbrandt, dijo anteriormente que la organización suspendería el acceso a Irán. Swift calificó el paso de "lamentable" y dijo que fue tomado en interés del sistema financiero global.

En agosto, la República de Irán reveló los detalles de su criptomoneda nacional en respuesta a las sanciones económicas lideradas por Estados Unidos. Según Informatics Services Corporations (ISC), un organismo central afiliado a un banco, la futura criptomoneda de Irán cuenta con el respaldo de Rial y se desarrolla en la tecnología Hyperledger Fabric de código abierto liderada por la Fundación Linux. A diferencia de las criptomonedas descentralizadas, como Bitcoin, que se emiten de acuerdo con una fórmula matemática, el Rial digital de Irán se publica basándose en la decisión de su banco central. Dicho esto, la moneda digital iraní no se puede explotar, y solo se puede acceder a sus registros de transacciones en una cadena de bloques privada.