Personal médico realiza controles a pacientes con COVID-19 en una unidad de terapia intensiva en un hospital de la provincia de Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Personal médico realiza controles a pacientes con COVID-19 en una unidad de terapia intensiva en un hospital de la provincia de Buenos Aires. (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

Desde la declaración de la pandemia, tres ministros de Salud provinciales renunciaron a su cargo ante la presión política por la gestión sanitaria del coronavirus.

Hasta ayer, eran dos los encargados de la cartera de Salud que habían dimitido en las gobernaciones de Santa Fe y Santa Cruz. Sin embargo, la lista se amplió anoche en la provincia de Salta: en medio de un desborde de contagios, el gobernador Gustavo Sáenz anunció la designación del médico Juan José Esteban en reemplazo de Josefina Medrano.

El recambio en Salta se efectivizó mientras transcurre una sensible escalada de casos de COVID-19. En solo cuatro días, los hisopados sumaron 1.000 positivos.

Ante la curva ascendente y la falta de resultados para contener la propagación, Sáenz propició la salida de la ministra y puso en su lugar al director del Hospital Señor del Milagro.

“Hace tiempo veníamos hablando con ella de que los ministros cumplen ciclos, los funcionarios también, se produce un desgaste propio de tanto trabajo y tanto compromiso. Hemos tomado la decisión de que dé un paso al costado”, sostuvo Saénz en el anuncio, quien resaltó las “cualidades humanas, profesionales y laborales” de Medrano. “Gracias a mi equipo por la tarea incansable y a mi familia por el sacrificio incondicional apoyo”, replicó la funcionaria saliente.

Santa Fe fue la primera provincia que implementó un cambio de timón en el mes de junio. Carlos Parola, un histórico sanitarista que ejerció como ministro durante la segunda gobernación de Carlos Reutemann, renunció por “motivos personales” y fue reemplazado por Sonia Martorano, su segunda al mando. Parola estaba incluido en los “grupos de riesgo” y consensuó su salida con el gobernador Perotti.

La ministra de Salud de Santa Fe, Sonia Martorano, junto al gobernador Omar Perotti.
La ministra de Salud de Santa Fe, Sonia Martorano, junto al gobernador Omar Perotti.

En Santa Fe, el distrito tuvo varios cimbronazos en relación a la cabeza del personal de Salud. Hace semanas dejó su cargo el subsecretario de Acceso a la Salud, Guillermo Rajmil. La noticia fue anunciada como un “reacomodamiento del Ministerio” ante la llegada de Martorano. Antes, había renunciado Carolina Cudós en la clave dirección de Epidemiología y Raúl Brengio, quien estaba a cargo de la dirección provincial de Arquitectura e Ingeniería en Salud.

A comienzos de septiembre, la gobernadora Alicia Kirchner perdió también a su ministro de Salud y Ambiente, Juan Carlos Nadalich, otro de los funcionarios longevos que renunciaron a su cargo por “motivos personales”, según se comunicó oficialmente. El reemplazo también se produjo en el marco de la continuidad de la cadena de mando, ya que asumió al frente del área el entonces actual subsecretario de Salud Colectiva, Claudio García.

En la mayoría de los casos, las renuncias no significaron una pelea política con el gobernador, ya que los ministros salientes continuaron trabajando en otras áreas o como asesores del Gabinete provincial.

Juan Carlos Nadalich, ex ministro de Salud de Santa Cruz.
Juan Carlos Nadalich, ex ministro de Salud de Santa Cruz.

Lo cierto es que los ministros de Salud como “fusibles” de la pandemia no es algo propio de Argentina. Son funcionarios que están en la primera línea de la gestión de un virus incierto, que amenaza a desbordar los sistemas sanitarios y ponen “blanco sobre negro” los resultados. El propio Ginés González García tuvo que responder a las críticas por los desaciertos en las proyecciones de la curva epidemiológica.

En la región, los casos más ejemplificadores lo dieron Chile y Brasil, cuyos ministros dieron un paso al costado envueltos en fuertes polémicas y escándalos por el rumbo de la gestión sanitaria. En ambos casos, la modificación del Gabinete implicó nuevas directrices para la pandemia.

En la nación trasandina, asumió el cirujano Enrique Paris, quien quedó a cargo de liderar una “profunda reforma de salud”, según los anuncios del presidente Sebastián Piñera. Mientras tanto, en el país que encabeza Jair Bolsonaro continúa al mando de la cartera el general Eduardo Pazuello, que está al frente del área como funcionario interino desde hace más de 100 días. Brasil es el segundo país con más muertes y contagios en el mundo.

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