Infobae consultó a especialistas para conocer su opinión sobre las medidas que están tomando en los distintos países de Europa (AFP)
Infobae consultó a especialistas para conocer su opinión sobre las medidas que están tomando en los distintos países de Europa (AFP)

Tres meses después de la adopción de las primeras medidas de cuarentena, Europa continúa su cautelosa vuelta a la normalidad, que incluye la reapertura de cafés, restaurantes y museos y el regreso del fútbol en algunos países.

Los países europeos habían reportado 1,74 millones de casos y 164.349 muertes hasta finales de mayo, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. Con el Reino Unido, Italia, Francia, España y Bélgica como los países con el mayor número de víctimas mortales.

Hoy Italia está reabriendo las fronteras internas y externas del país, mientras que España está discutiendo para permitir que el transporte se reanude entre las regiones al comenzar la “fase 3” del plan de desescalada del gobierno. El domingo pasado, el secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab, sugirió que el gobierno podría introducir bloqueos locales si el número de infecciones aumentara nuevamente en ciertas áreas. Mientras tanto, Francia se prepara para entrar en su segunda fase de levantar las restricciones de coronavirus.

Calles, playas y hasta bares colmados de gente sin tapabocas, y ramblas repletas de deportistas que corren y caminan sin los cuidados necesarios, son algunas de las cosas que pensamos que no íbamos a volver a ver, por lo menos por un tiempo. Aunque algunas de las imágenes que nos llegan vislumbran el cumplimiento de las ya conocidas medidas de prevención, otras dejan al descubierto actitudes un tanto imprudentes. Infobae consultó a especialistas para conocer su opinión sobre las medidas que están tomando en los distintos países de Europa.

Para Gustavo Lopardo, médico infectólogo y coordinador docente de FUNCEI, “el virus no desapareció del mundo y hasta ahora de ningún país”. “Puede haber situaciones muy excepcionales como Islandia, una isla que tiene la misma población que el partido de Avellaneda y que está en el medio del Atlántico Norte, pero el resto de los países que tenemos fronteras tenemos que aceptar que el virus llegó para quedarse”, advirtió en diálogo con este medio el experto.

Este miércoles Italia -el país que fue durante un tiempo el principal foco mundial del coronavirus y el primero que confinó a todo su territorio-, dio un paso más hacia la normalidad con la reapertura de sus fronteras, al menos entre los países de la Unión Europea, y el fin de las restricciones de movimiento entre las regiones. El 15 de junio será el turno de teatros y cines.

El país declaró la cuarentena nacional el 9 de marzo, cuando había más de 9 mil casos de coronavirus y 463 fallecidos, aunque algunas zonas del norte ya habían sido cerradas el 21 de febrero. Las medidas más restrictivas, con el cierre de todas las actividades e industrias no esenciales, fueron tomadas el 23 de marzo, cuando los casos eran 64 mil y los muertos 6.077. Unos días antes, el 21 de marzo, se había registrado el aumento de contagios, con 6577 casos. La cifra se mantuvo entre los 4 mil y 5 mil casos diarios durante semanas, hasta que comenzó a descender.

El 4 de mayo comenzó la “fase 2”, que se completó el 18 de mayo con la reapertura de tiendas, restaurantes e iglesias. “Estamos enfrentando un riesgo calculado”, dijo el primer ministro Giuseppe Conte. “Sabemos que la curva epidemiológica volverá a subir. Pero no podemos detenernos ahora”. Así, en el el país los días de cuarentena fueron 56.

Pese a los temores, el aumento de la curva por el momento no está ocurriendo: los casos diarios rondean los 300 por día y la cifra diaria de muertes se mantiene por debajo de los cien. Sobre todo, el numero de personas internadas en terapia intensiva sigue bajando, y no se registran nuevos ingresos. Algo que llevó a Alberto Zangrillo, director del hospital San Raffaele de Milán, uno de los centros que estuvo en primera linea en la lucha contra el brote, a decir que el virus "ya no existe clínicamente” en el país. “Aterrorizar al país es algo de lo que alguien tiene que hacerse responsable”, dijo este destacado especialista.

Las restricciones españolas terminarán definitivamente el 22 de junio, aunque las regiones podrían mantener algunas medidas (REUTERS/Nacho Doce)
Las restricciones españolas terminarán definitivamente el 22 de junio, aunque las regiones podrían mantener algunas medidas (REUTERS/Nacho Doce)

España, el tercer país más golpeado en Europa por el virus, tuvo un número de días de cuarentena estricta similar al de Italia. Y también está volviendo a la normalidad sin mayores sobresaltos. Esta semana no se anunció ningún fallecido por COVID-19 por dos días consecutivos y apenas uno este miércoles.

En diálogo con Infobae la médica infectóloga Isabel Cassetti, directora de Helios Salud (MN 55583), expresó: “Es muy difícil para nosotros, como infectólogos de la Argentina, poder decir si son adecuadas o no las medidas que están tomando en los distintos países de Europa. La Argentina se encuentra atravesando otro momento de la pandemia. Si ellos toman estas determinaciones es porque se supone que manejan datos que tienen que ver con la inmunidad de su población a través de estudios serológicos. Por otro lado, muchas veces se toman estas decisiones transitorias para ver qué es lo que ocurre e ir monitoreando estrictamente la presencia de casos y muertes”.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez declaró el estado de alarma el pasado 14 de marzo para contener el contagio masivo, cuando España contaba con más de 4200 casos positivos y 120 fallecidos, y comenzó la desescalada el 26 de abril, permitiendo la salida de los menores, cuando el saldo diarios de muertos era todavía de 288 personas.

Para fines de mayo, el 70 por ciento del país ya estaba en la “fase 2” del desconfinamiento, con la reapertura de restaurantes, hoteles, cines y teatros. Las restricciones terminarán definitivamente el 22 de junio, aunque las regiones podrían mantener algunas medidas.

“España tuvo una circulación con picos de ocho mil casos por día y ahora está controlado. Pero eso no quiere decir que el virus no pueda volver. Existe la posibilidad de que surjan segundos brotes. Por ejemplo, a Singapur le había ido muy bien al principio y luego el virus les volvió a entrar”, añadió Lopardo.

Francia está reabriendo sus bares y restaurantes después de dos meses de restricciones debido a la pandemia de coronavirus (EFE/EPA/CAROLINE BLUMBERG)
Francia está reabriendo sus bares y restaurantes después de dos meses de restricciones debido a la pandemia de coronavirus (EFE/EPA/CAROLINE BLUMBERG)

“Se trata de países que han sufrido mucho y que en base a la baja de los números que están teniendo ahora, las autoridades consideran que es posible una reapertura de las actividades. Además, ellos están entrando en primavera, en los días más agradables, que los impulsa a salir más a la calle. Hay una reacción humana incontrolable de salir y existe una necesidad clara de poder reencontrarse con otros después de tantos momentos duros vividos. El aislamiento es algo debieron hacer y que va en contra de la naturaleza social del ser humano”, expresó consultado por este medio el infectólogo Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología.

Francia comenzó el 11 de mayo la desescalada del confinamiento que estaba en vigor desde el 17 de marzo, que incluye la reapertura progresiva de comercios y de escuelas. En el país galo, los días de cuarentena obligatoria fueron 55.

Este martes el país ya entraba en la segunda fase de desescalada en la que ya apenas hay restricciones de movimientos y de nuevo con bares, cafés y restaurantes abiertos, aunque en la región de París solo pueden hacerlo las terrazas.

“También -continuó el experto- hay que considerar que si bien no hay cifras oficiales concluyentes, en Europa hay países con muchos contagiados, que ya han generado anticuerpos y la inmunidad colectiva suficiente para que las autoridades permitan esta apertura y salida a las calles”.

Otra de las novedades de esta segunda fase en Francia -además de la reapertura parcial de los centros de bachillerato, después de los de primaria y secundaria- es la desaparición del límite de 100 kilómetros en torno al domicilio para los desplazamientos, siempre que no se salga del país.

No obstante, Francia mantiene sus fronteras cerradas, salvo excepciones, y el gobierno confirmó la semana pasada que habrá que esperar hasta el día 15 de junio para volver a entrar desde otros países de la Unión Europea.

Para Cassetti, “ante la curva que respecta a cada país europeo y con la apertura de la cuarentena, se estima que si eso no dispara los casos, podrán continuar así. En los que aumente más de lo previsto -aunque no se disparen- son medidas que pueden ir para atrás”.

La gente practica paddle surf en la playa de la Barceloneta, en medio del brote de la enfermedad del coronavirus (COVID-19), en Barcelona, ​​España, el 21 de mayo de 2020 (REUTERS)
La gente practica paddle surf en la playa de la Barceloneta, en medio del brote de la enfermedad del coronavirus (COVID-19), en Barcelona, ​​España, el 21 de mayo de 2020 (REUTERS)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que “todavía hay un largo camino por recorrer en esta pandemia”, y pidió a las personas en países donde se alivian las restricciones que continúen adaptando su comportamiento para minimizar la transmisión de COVID-19.

El doctor Osvaldo F. Teglia, profesor adjunto a cargo de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, asegura que el fin del aislamiento obligatorio en Europa “es parte de haber concluido un gran brote epidémico”. “Ahora están en una etapa de adaptación pos escenario. Va a seguir habiendo casos y fallecidos, más que nada en ciudades multitudinarias”, dijo.

“El virus no va a desaparecer de un día para el otro. Ojalá que eso suceda porque esta pandemia naturalmente se extinga; porque haya protección de rebaño, es decir que un gran porcentaje de la población tenga anticuerpos; porque tengamos una vacuna o porque todo eso combinado la logre controlar. Pero por el momento, creo que ninguno debería volver a aglomeraciones o cualquier lugar que haga que podamos exponernos fuertemente”, alertó Lopardo.

Además, explicó que para aquellos países que lograron controlar el brote y el momento de epidemia al que se denomina ‘pico’ hay una nueva realidad, “un cambio que en la Argentina significaría no volver a compartir bombillas, estar a más de dos metros de distancia, usar tapabocas, lavarnos las manos y si estamos enfermos no salir de casa”.

“Si bien las imágenes pueden ser llamativas, habría que ver cuáles son las consignas que bajan las autoridades sanitarias de cada lugar. Hay que mirar y analizar la evolución de la pandemia de cada país con mucho cuidado. Por supuesto que en algunos lugares como el Reino Unido, es un poco curioso que estén levantando el confinamiento. También, desde lo positivo se podría pensar que en algún momento nosotros, los argentinos, llegaremos a esa instancia de poder tener una vida más parecida a la que teníamos antes de la pandemia”, sostuvo en diálogo con este medio el doctor Francisco Nacinovich, jefe de infectología del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires y miembro de la comisión de vacunas de la SADI.

“Aunque nuestra cuarentena no sea estricta en la actualidad -basta con salir a la calle para darse cuenta- en la medida en que exista una responsabilidad social, tanto en nuestro país como en otros, la situación se va a controlar”, concluyó Cassetti.

Colaboración: Víctor Ingrassia

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