El ex presidente José 'Pepe' Mujica dijo que la cuarentena es un
El ex presidente José 'Pepe' Mujica dijo que la cuarentena es un "divertimento" en comparación a estar detenido en dictadura, y advirtió sobre el aumento de la pobreza tras la coronacrisis.

“Nos creemos que poco menos lo dominamos todo, que la tecnología nos da la respuesta y aparece, como de atrás, un palo de la historia. Así es la vida, portentosa, agresiva, y nos impone un dilema que está jaqueando al mundo entero. Estamos creando decisiones impensables hace pocos meses”, comentó el ex presidente de Uruguay, José ‘Pepe’ Mujica sobre los alcances de la crisis generada por el coronavirus. En uno de sus habituales comentarios reflexivos, el icónico dirigente del Frente Amplio se mostró tranquilo ante la incertidumbre ocasionada por la pandemia y convocó a aprovechar la cuarentena como un encierro para “abrazarse con uno mismo”.

Mujica dio una larga entrevista a radio Con Vos, donde expuso su mirada sobre los efectos políticos y sociales de la propagación del virus como un hecho que “refleja nuestras debilidades” y que “ha roto unos cuantos esquemas”.

“Nuestros aparatos de salud no estaban en condiciones de bancar esto”, sostuvo el ex mandatario y actual senador. “De golpe el Estado pasó a ser importante, que estaba totalmente en bancarrota desde el punto de vista de las ideas. De repente ya no son importantes los equilibrios fiscales”, agregó.

Según Mujica, la incertidumbre es “el único problema que crece” y que “es claro” en la actual coyuntura. Y advirtió sobre las duras consecuencias económicas que traerá aparejada la coronacrisis: “Vamos a asistir a un mundo más pobre, con una pobreza que cae de súbito. Siempre nos dijeron que todo almuerzo lo tiene que pagar alguien, pero, el ‘no-almuerzo’, ¿quién lo va a pagar?"

Las tareas de desinfección en Montevideo (REUTERS)
Las tareas de desinfección en Montevideo (REUTERS)

“Se han roto unos cuántos esquemas. Veremos si somos capaces de sacar algunas conclusiones positivas”, sostuvo en diálogo con el programa ‘¿Y ahora quien podrá ayudarnos?’, que conduce Ernesto Tenembaum.

Para el ex presidente de Uruguay, “el problema de las epidemias no se terminan para el hombre moderno” y “mucho menos” cuando este “ha cometido el disparate de someterse a las leyes del lucro inmobiliario y ha organizado esa forma de vivir que es la megalopolis (sic), que es una verdadera trampa de futuro y esperanza para la gente”. Recordó habrá angustia y que “no va a ser sencillo, pero puede ser que aprendamos alguna cosa a los golpes”.

Me grita un optimismo que viene de las tripas, no desde la conciencia. Es la biología con su canto cruel y con ese desafío permanente”, evaluó.

La cuarentena, la cárcel y el ‘abrazo a uno mismo’

Desde hace 40 días que Mujica no sale desde su casa a raíz de la pandemia. Consultado si hay algún tipo de comparación posible entre el aislamiento obligatorio y la cárcel, debido a su experiencia de detención ilegal de 12 años por la dictadura de Uruguay, el ex presidente no dudó en advertir que son “situaciones distintas” y que, en la actualidad, se considera un privilegiado que “se pelea con las hormigas”.

Los encierros que tenemos ahora son una risa, un divertimento. No se puede comparar, pero algún contacto tienen con la falta de relaciones, el no abrazo, la no sonrisa”, manifestó el ex dirigente del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, al ser consultado sobre el contraste con su cautiverio en el penal de Punta Carretas, de Montevideo. Sin embargo, convocó a utilizar el aislamiento preventivo para que cada uno revise su historia. “Gastar un poco de ese tiempo que está sobrando para hablar con el que se lleva adentro, en un intento de recorrer el camino para conocerse uno mismo”, graficó.

“Lo más difícil es ser objetivo con uno mismo y tratar de encausarse. Esto es una oportunidad. Se le puede poner palabras difíciles, introspección o lo que quieras, pero hay sentarse al borde la cama cuando uno se levanta y perder tiempo galopando territorio adentro. Si no puedes abrazarte con otro, intenta abrazarte contigo mismo, con tu historia y tu pasado. Tal vez así te encuentres con algunas reliquias”, reflexionó.

Pepe Mujica en su chacra con el director de cine, Emir Kusturika.
Pepe Mujica en su chacra con el director de cine, Emir Kusturika.


La discusión sobre el Mercosur

En los últimos días, el presidente Alberto Fernández resolvió abandonar en el contexto de la pandemia de coronavirus las negociaciones del bloque del Mercosur para logar acuerdos de libre comercio con Canadá, Corea del Sur y Líbano. La decisión se aparta de la intención trazada por el resto de los países que integran la zona comercial, como Brasil, Uruguay y Paraguay.

“Lo que queremos es que el bloque negocie los acuerdos bilaterales de forma conjunta y no como sucede ahora, que cada país negocia de forma separada”, sostuvo Fernández.

Pepe Mujica planteó matices hacia esa discusión, pero manifestó una cercanía con la postura argentina: “Lo que veo es una incertidumbre, no deberíamos tomar decisiones definitivas de nada. Me parece que es tiempo de desensillar hasta que aclare. Los hombres de Gobierno quieren hacer cosas, tienen sueños, entonces sueñan con aperturas del mundo y convenios. Creo que el horno está para bollos porque no sabemos como es este mundo pasado mañana".

Y agregó: No vale la pena pelearnos con eso y discutir por eso. Si la incertidumbre es grande, no parece tiempo de negociar. No le debemos dar mucha pelota a esta desavenencia".

Consultado sobre la postura compartida por Brasil, Uruguay y Paraguay, Mujica opinó que “no tienen acuerdo de nada, solo esperanza”. “Hace 20 años que estamos con negociaciones con Europa sin ningún resultado, así que yo no veo que la cosa esté tan desesperada. Una cosa es lo que decimos y otra es la que podemos hacer".

En esa línea, Mujica sí se mostró de acuerdo a pensar que las relaciones comerciales con el Viejo Continente ya no son una oportunidad para la región, porque es un área que está “envejeciendo” y que tras la crisis se inclinará hacia el proteccionismo agrícola. “En esta región tenemos que mirar para el otro lado, nos guste o nos nos guste. Pero no tenemos que creer que nos van a regalar la prosperidad”, concluyó.

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