Es un instinto humano natural rechazar las amenazas y querer sentirse vivo, que es lo que muchas personas describen como una forma de placer (Shutterstock)
Es un instinto humano natural rechazar las amenazas y querer sentirse vivo, que es lo que muchas personas describen como una forma de placer (Shutterstock)

Puede que no sea lo primero que se asocie con una pandemia mundial, pero la industria del bienestar sexual está experimentando un auge en medio de la crisis del coronavirus, que ha visto a millones de personas en todo el mundo obligadas a autoaislarse.

Las búsquedas de “bienestar sexual” han aumentado significativamente en todo el mundo. Las ventas de juguetes sexuales se triplicaron en Nueva Zelanda después de la orden de cierre, mientras que se han reportado picos similares en los Estados Unidos y Australia.

Si bien todas las empresas, excepto las más esenciales, han cerrado, las compañías aún pueden operar en línea. El minorista de juguetes sexuales LGBTQ+ del Reino Unido Kandid ha visto un aumento del 70% en las ventas en el último mes y el fabricante sueco de juguetes sexuales Lelo informó un aumento del 40% en las ventas desde que comenzó el aislamiento, y ahora ofrece ofertas especiales para “quedarse en casa”. Por su parte, Francesca Gnecchi periodista diplomada en sexualidad y género, directora de la boutique erótica argentina Erotique Pink, asegura que en la última semana se registró un 20% aumento en las compras online de juguetes sexuales.

En respuesta a la nueva demanda, Pornhub, el mayor sitio porno del mundo, ha hecho que su acceso premium sea gratuito en todo el mundo hasta el 23 de abril, después de iniciar las suscripciones gratuitas en Francia, España e Italia, y observar un aumento significativo en el tráfico en los tres países. Es un instinto humano natural rechazar las amenazas y querer sentirse vivo, que es lo que muchas personas describen como una forma de placer. En esta situación los juguetes y páginas pueden convertirse en los mejores aliados para continuar disfrutando de la sexualidad solos o con la pareja desde la distancia.

“Al parecer, el placer individual es el camino a seguir para muchos en tiempos de gran incertidumbre. E incluso podría ser el momento apropiado para la autoexploración y el análisis de los miedos, prejuicios y rechazos. Las personas tienen la oportunidad y mucho tiempo disponible para aprender a conocer mejor lo que les gusta o disgusta y evaluar el por qué”, advirtió en diálogo con este medio Beatriz Literat, médica sexóloga clínica y ginecóloga del Departamento de Gineco-Sexo-Estética de Halitus Instituto Médico.

La sexualidad en solitario es la principal práctica sexual de los seres humanos y la única que tienen durante toda su vida, independientemente de su relación vincular (Shutterstock)
La sexualidad en solitario es la principal práctica sexual de los seres humanos y la única que tienen durante toda su vida, independientemente de su relación vincular (Shutterstock)

Aunque no existe evidencia de que el coronavirus pueda propagarse a través de secreciones vaginales o semen, los funcionarios de salud del departamento de salubridad de la ciudad de Nueva York dijeron que la masturbación es la forma más segura de mantenerse activos sexualmente durante la pandemia.

El nuevo coronavirus se propaga a través de pequeñas gotas cuando una persona infectada tose, estornuda o habla y las secreciones se extienden a otro humano o se dejan en la superficie. También hay evidencia de que el virus puede propagarse a través de las heces humanas.

Por esa razón, la masturbación es una apuesta segura, según los funcionarios de salud. “Eres tu pareja sexual más segura”, señalaron en un memorándum con consejos para disfrutar de una salud sexual. “La masturbación no propagará COVID-19, especialmente si te lavas las manos (y cualquier juguete sexual) con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes y después del sexo”.

El viernes pasado en una conferencia de prensa, el gobierno argentino recomendó el sexo virtual en medio del aislamiento obligatorio. La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, y el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Alejandro Costa, convocaron al médico infectólogo José Barletta, que difundió recomendaciones para evitar la propagación del coronavirus a través de la vía sexual.

Barletta recomendó apelar a las videollamadas, el sexo virtual y el sexting y recomendó específicamente lavarse las manos después de la masturbación y desinfectar teclados, pantallas y juguetes sexuales una vez concluido el acto.

La masturbación, el acto de darse placer a través del tacto o la estimulación de los genitales, no es un concepto nuevo. "Es la primera de las prácticas sexuales que aparece en el desarrollo de varones y mujeres. Tiene como función el descubrimiento del cuerpo erógeno, la activación de fantasías sexuales y favorece a la aparición de la respuesta orgásmica. Esta conducta está dada por la conexión más íntima con uno mismo: se reduce la ansiedad y no existe la presión de estar ‘sincronizados’ con un otro para llegar al orgasmo”, indicó en diálogo con este medio Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo.

Tiene como función el descubrimiento del cuerpo erógeno, la activación de fantasías sexuales y favorece a la aparición de la respuesta orgásmica (Shutterstock)
Tiene como función el descubrimiento del cuerpo erógeno, la activación de fantasías sexuales y favorece a la aparición de la respuesta orgásmica (Shutterstock)

La larga historia de la sociedad de reprimir la masturbación muestra que el auto-placer sexual ha prevalecido durante siglos. Como humanos y seres sexuales, gravitamos de forma innata hacia lo que se siente bien y lejos del dolor. Por eso se entiende que masturbarse por placer es normal. Sin embargo, incluso hoy en día, la masturbación todavía se ve como un pecado para algunos segmentos de la sociedad, pero, más que nunca, está pasando de una práctica maligna a una auto-promoción de la salud.

"Tiene como función el descubrimiento del cuerpo erógeno, la activación de fantasías sexuales y favorece a la aparición de la respuesta orgásmica. Esta conducta está dada por la conexión más íntima con uno mismo: se reduce la ansiedad y no existe la presión de estar ‘sincronizados’ con un otro para llegar al orgasmo. La conexión con las fantasías en este escenario crea un mundo imaginario que se pude modificar a ‘gusto y piaccere’”, añadió el especialista.

Para los especialistas, la sexualidad en solitario es la principal práctica sexual de los seres humanos y la única que tienen durante toda su vida, independientemente de su relación vincular. A medida que crecen y vivencian nuevas experiencias, desafiantes y exitosas, la sexualidad individual se modifica y evoluciona. Desafortunadamente para muchas personas, su sexualidad en solitario también puede causar una gran confusión, miedo y vergüenza.

Una investigación australiana que encuestó a más de 20.000 personas sugiere que solo una de cada cuatro mujeres se masturba regularmente, la mitad de la tasa de hombres. Para Juliet Richters de la Universidad de Nueva Gales del Sur, autora principal de la investigación, “debido a que las mujeres son criadas para complacer a las personas, su placer a menudo queda en segundo plano". “Las mujeres en la historia fueron criadas para complacer a las personas, ser amables o hacer lo que otras personas quieren. Esa es una razón por la que les resulta difícil ir por su propio placer durante el sexo”, asegura la especialista.

Si bien puede ser que en un principio de la cuarentena el erotismo haya estado ausente porque “la adaptación al nuevo estilo de vida y el estrés que este conlleva, capturan toda la energía disponible y la asignan a otras prioridades biopsicológicas
Si bien puede ser que en un principio de la cuarentena el erotismo haya estado ausente porque “la adaptación al nuevo estilo de vida y el estrés que este conlleva, capturan toda la energía disponible y la asignan a otras prioridades biopsicológicas", transcurridas unas semanas y establecidas las nuevas rutinas domésticas y de convivencia, generalmente la libido se recupera (Shutterstock)

Sin embargo, para Literat la situación excepcional que nos encontramos atravesando los seres humanos plantea un escenario de autoexploración diferente. “Por experiencia obtenida de las conductas humanas acontecidas como consecuencia de cataclismos o guerras -aseguró-, podríamos suponer que sucederán muchos cambios. Las personas que en el consultorio consultaban por un deseo sexual inhibido o por una dificultad para lograr encenderse durante el juego sexual, comienzan a notar diferentes sensaciones durante el aislamiento”.

Según advierte la especialista, si bien puede ser que en un principio de la cuarentena el erotismo haya estado ausente porque “la adaptación al nuevo estilo de vida y el estrés que este conlleva, capturan toda la energía disponible y la asignan a otras prioridades biopsicológicas como mantener un control sobre la ansiedad y la angustia o, en el plano físico, destinar energía a la limpieza de la casa y a la desinfección meticulosa de productos que se ingresan al hogar, transcurridas unas semanas y establecidas las nuevas rutinas domésticas y de convivencia, generalmente la libido se recupera.

Los beneficios de la masturbación para el cuerpo y la mente

La masturbación, que generalmente conduce al orgasmo, aumenta las endorfinas, disminuye la percepción del dolor, ayuda a la relajación, quema calorías y mejora el estado de ánimo, la circulación y el sueño (Shutterstock)
La masturbación, que generalmente conduce al orgasmo, aumenta las endorfinas, disminuye la percepción del dolor, ayuda a la relajación, quema calorías y mejora el estado de ánimo, la circulación y el sueño (Shutterstock)

Los sentimientos de ansiedad y estrés sobre la situación actual pueden contribuir a niveles más altos de cortisol (la hormona del estrés), desencadenando una respuesta de lucha o huida. Los niveles más altos de cortisol pueden alimentar cosas como ansiedad, mal humor y falta de sueño. Cuando nos masturbamos, activamos las áreas hormonales felices del cerebro y liberamos una sustancia química llamada dopamina, que puede actuar como un refuerzo temporal del estado de ánimo. También liberamos oxitocina, un analgésico natural que reduce los niveles de cortisol en nuestra sangre y nos hace sentir más relajados, lo que puede mejorar el estado de ánimo, la piel y el sueño.

La masturbación, que generalmente conduce al orgasmo, aumenta las endorfinas, disminuye la percepción del dolor, ayuda a la relajación, quema calorías y mejora el estado de ánimo, la circulación y el sueño. Lleva el flujo sanguíneo a los genitales, manteniendo sanos los órganos sexuales de hombres y mujeres. Las mujeres disfrutarán de menos atrofia vaginal y una mejor lubricación, especialmente durante la perimenopausia y la menopausia. En los hombres, la masturbación que resulta en la eyaculación ayuda a mantener saludables sus próstatas y disminuye los riesgos de cáncer de próstata. Además, las erecciones frecuentes ayudan a mantener erecciones fuertes.

“El beneficio de la masturbación no es sólo el orgasmo: baja el estrés, favorece el sistema inmunológico, ayuda a dormir, mejora la autoestima, brinda autonomía y confianza y favorece la actividad sexual con un otro. Además es seguro, íntimo, cómodo y una herramienta que al ser sólo tuya nadie te la puede quitar”, aseveró en diálogo con este medio la psicóloga y sexóloga Cecilia Ce.

Hay algo reconfortante sobre el sexo en tiempos de incertidumbre. El placer sexual nos ayuda a ponernos a tierra en el momento, lo cual es esencial cuando atravesamos tiempos inciertos. Una clave importante para lidiar con el estrés es vivir el momento, y la actividad sexual absolutamente ayuda con eso.

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