Ghana y la batalla del Soccer City contra Uruguay en el Mundial de Sudáfrica 2010: la mano de Suárez y el postazo de Gyan

En Johannesburgo, las Estrellas Negras y la Garra Charrúa protagonizaron un duelo a muerte por los cuartos de final del campeonato, con la urgencia de hacer historia

Guardar
Google icon
Ghana vs. Uruguay 2010
El partido entre Uruguay y Ghana por los cuartos de final del Mundial 2010 es considerado uno de los encuentros más emocionantes en la historia de la Copa del Mundo - crédito Georgi Licovski/EFE

El 2 de julio de 2010, en el Soccer City de Johannesburgo, Uruguay y Ghana disputaron uno de los partidos más dramáticos en la historia de los Mundiales.

Dos equipos definidos por su poderío físico, su talento y la determinación por ganar cada partido los definieron, condensaron en ese cruce por los cuartos de final la intensidad que hace delirar a multitudes en un estadio, al punto que tuvieron que recurrir a los penaltis para decidir al vencedor.

PUBLICIDAD

Los dos equipos tenían el peso de la historia detrás. Por un lado, Ghana cargaba la ilusión de todo el continente africano y aspiraba a convertirse en la primera selección africana en alcanzar unas semifinales de la Copa del Mundo. En cuanto a la Celeste, campeona del mundo en 1930 y 1950, buscaba alcanzar unas semifinales por primera vez desde 1970.

Así llegaron los equipos

Los dos planteles tenían jugadores a seguir. Ghana, a pesar de no contar para el campeonato con Michael Essien por lesión, tenía jugadores experimentados en todas sus líneas, destacando nombres como Asamoah Gyan, Stephen Appiah, Sulley Muntari, o su principal amenaza ofensiva, Kevin Prince Boateng. Con ese plante, las Estrellas Negras avanzaron segundos en el grupo D venciendo a Serbia 1-0, empatando a un gol con Australia, y perdiendo por la mínima con Alemania. Por su diferencia de gol, Ghana avanzó a la segunda ronda a expensas de Australia. En los octavos de final derrotaron a Estados Unidos por 2-1 luego de 120 minutos con goles de Boateng y Gyan.

PUBLICIDAD

En cuanto a Uruguay, tras clasificarse al campeonato por repechaje, afrontaron un grupo A relativamente complejo con la anfitriona Sudáfrica, Francia y México. Arrancaron empatando sin goles ante los Bleus, para luego golear a los anfitriones por 3-0 y luego asegurar la clasificación derrotando por la mínima a México. En los octavos de final protagonizaron un vibrante duelo ante Corea del Sur, en el que la garra charrúa se impuso por 2-1.

Con el paso de los partidos, Uruguay fue encontrando un ritmo de juego apostando por una defensa eficiente comandada por el arquero Fernando Muslera y los defensores Diego Lugano y Diego Godin, una línea de volantes recia con Álvaro Pereira como principal protagonista, y tres de los mejores delanteros del mundo en ese momento: Edinson Cavani, Luis Suárez y Diego Forlán.

luis suarez
Uruguay buscaba su primera semifinal desde 1970 en el choque de cuartos de final ante Ghana - crédito Karim Jaafar/AFP

El partido

Tras el silbatazo inicial, la tensión se apoderó del partido con ambos equipos apostando por estilos de juego distintos: mientras los de Tabarez buscaron tomar la iniciativa amparados en el peligro ofensivo de Cavani, Forlán y Suárez, los africanos se encomendaron a las jugadas de contraataque, comandadas por Kevin-Prince Boateng y Asamoah Gyan.

Luis Suárez tuvo la primera opción para Uruguay a los 10 minutos con un remate cruzado que exigió al arquero Richard Kingson. Poco después, en un tiro de esquina, Mauricio Victorino cabeceó en el área chica y por puros reflejos el guardameta ghanés volvió a evitar el gol. Forlán probó desde fuera del área al minuto 24, pero el tiro se fue desviado. Suárez tuvo otra opción enseguida con un fuerte remate, que Kingson mandó al tiro de esquina.

Al minuto 26 el turno fue para Forlán de tiro libre, pero Kingson se estiró y evitó el gol. Tras un tiro de esquina, John Mensah tuvo un remate de cabeza a los 29 minutos que se fue rozando el palo de Muslera. A partir de ese momento las Estrellas Negras comenzaron a asediar la portería Celeste, y Asamoah Gyan se perdió una opción clara a los 31 minutos.

El partido se volvió cada vez más físico. Las faltas aumentaban y el nerviosismo comenzaba a sentirse. Uruguay parecía incómodo ante la intensidad ghanesa en ese momento. Para complicar más las cosas, Lugano abandonó el partido, lesionado, dando su lugar a Andrés Scotti.

A poco de terminar el primer tiempo llegó el primer golpe de la noche. Sulley Muntari recuperó una pelota en la mitad del campo y avanzó antes de sacar un zurdazo lejano desde unos 60 metros. El balón picó justo antes de que Muslera pudiera agarrarlo con las manos, y terminó entrando al arco. Ghana se puso en ventaja mientras las tribunas explotaban.

La reacción de Uruguay

Diego Forlán convirtió el empate para Uruguay en los cuartos de final ante Ghana - crédito AFP
Diego Forlán convirtió el empate para Uruguay en los cuartos de final ante Ghana - crédito AFP

Óscar Washington Tabárez movió el banco buscando más profundidad ofensiva. Uruguay adelantó líneas y comenzó a jugar más cerca del área rival. Eso no detuvo a Ghana, que siguió explotando su velocidad para intentar aumentar la ventaja, aprovechando errores de posicionamiento en la zaga uruguaya.

En el minuto 55 llegó el empate luego de que Diego Forlán ejecutara un tiro libre desde el costado izquierdo. El balón tomó un efecto extraño, se elevó y terminó sorprendiendo a Kingson. Era el 1-1 y Uruguay volvía a soñar.

Aunque Asamoah Gyan exigió rápidamente a Muslera tras la reanudación, lo cierto es que el gol cambió el ambiente en el Soccer City. Uruguay recuperó confianza, mientras Ghana empezó a sentir la presión histórica, con todo y que las opciones para ambos bandos se hacían sentir.

Suárez se perdió dos veces el gol de la victoria: primero en el minuto 63 tras un centro de Forlán, y luego en el 68 con un tiro que Kingson puñeteó y mandó al tiro de esquina. Asamoah Gyan volvió a exigir a Muslera a los 72 minutos con un potente remate derivado de un mal despeje de Victorino. Suárez tuvo otra opción al minuto 76 de cabeza, pero Kingson volvió a mandar al tiro de esquina.

Las opciones se sucedieron, pero el marcador no se movió más en los 90 minutos, obligando a que se disputara el tiempo suplementario.

La mano que cambió todo

Seleccion Ghana Sudafrica 2010
El polémico acto de Luis Suárez, al evitar un gol con la mano en el último minuto, definió el destino del partido entre Uruguay y Ghana - crédito Pedro Ugarte/AFP

Ghana arrancó con más determinación en el tiempo extra, probando principalmente de larga distancia o buscando aprovechar errores en salida de Uruguay. Pero ya era evidente que el cansancio hacía mella en ambos planteles, cosa que no le impidió a Asamoah Gyan ser el principal peligro para la defensa charrúa.

En el segundo tiempo extra, Forlán y Boateng tuvieron algunas situaciones de peligro, pero fue en el minuto final cuando se produjo la jugada que marcó a fuego a las dos selecciones. Con Ghana arreciando cada vez más el área rival, en el minuto 120 Stephen Appiah remató y Muslera rechazó. En el rebote, Dominic Adiyiah cabeceó prácticamente sobre la línea, pero Luis Suárez bloqueó el balón con las manos de manera desesperada para evitar el gol.

El árbitro no dudó: tarjeta roja para Suárez y penalti para Ghana.

Mientras Suárez abandonaba el campo desesperado, Asamoah Gyan tomó la pelota y el Soccer City quedaba en silencio salvo por las vuvuzelas que alimentaban todavía más el dramatismo. El remate del delantero golpeó el travesaño y se perdió en la última línea. Mientras los ghaneses miraban desconsolados y Gyan se agarraba la cabeza, Suárez, desde el túnel, celebró como si hubiera marcado un gol.

Seleccion Ghana Sudafrica 2010
Asamoah Gyan falló el penal decisivo para Ghana en el último minuto del tiempo suplementario, diluyendo la esperanza africana en el Mundial 2010 - crédito Rodrigo Arangua/AFP

El partido se fue a la tanda de penaltis. En el tercer cobro, John Mensah falló para Ghana tras un mal cobro que atajó Muslera. Los nervios hicieron su aparición, y tanto Maximiliano Pereira como Dominic Adiyiah también fallaron sus cobros.

Todo quedó en los pies de Sebastián Abreu, que había entrado por Cavani en el tiempo reglamentario. El “Loco” caminó lentamente hacia el balón y ante la sorpresa de todos, le picó el balón a Kingson en el momento definitivo para darle a Uruguay el pase a las semifinales en un partido que fue, sin duda, el más emocionante de todo el Mundial de Sudáfrica 2010. Para Ghana, fue un golpe del que no pudo recuperarse, marcando a fuego la que fue su mejor participación en una Copa del Mundo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD