El cuidado de la salud mental de los cuidadores mejora el desarrollo infantil: en qué consiste el programa Semillas de Apego

El éxito de una estrategia universitaria se refleja en comunidades que buscan superar el impacto de crisis prolongadas

Personas en una sesión de terapia. (Adobe Stock)
La salud mental de los cuidadores es el eje de Semillas de Apego, un programa de la Universidad de los Andes que sostiene que atender a madres, padres y cuidadores protege el desarrollo infantil en zonas afectadas por el conflicto, el desplazamiento y la migración.
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La salud mental de los cuidadores es el eje de Semillas de Apego, un programa de la Universidad de los Andes que sostiene que atender a madres, padres y cuidadores protege el desarrollo infantil en zonas afectadas por el conflicto, el desplazamiento y la migración.

El programa, que está presente en siete departamentos y 12 municipios, con más de 9.000 cuidadores y más de 11.000 niñas y niños alcanzados, plantea que el nuevo gobierno debe implementar y financiar las normas ya aprobadas.

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Semillas de Apego es un programa de atención psicosocial comunitario que acompaña a madres, padres y cuidadores de niñas y niños de cero a cinco años en entornos afectados por el conflicto, el desplazamiento y la migración. Opera mediante sesiones grupales lideradas por facilitadoras comunitarias para que los cuidadores procesen sus experiencias de vida y fortalezcan el vínculo con las niñas y los niños, a partir de la premisa de que es indispensable estar bien para cuidar bien.

En esas sesiones, los participantes cuentan con un espacio para procesar sus experiencias de vida y reforzar su relación con las niñas y los niños.

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Cómo afecta la salud mental de los cuidadores a la primera infancia

De acuerdo con los análisis del programa, una exposición grave al conflicto, el desplazamiento o la migración deteriora la salud mental de quienes cuidan a niñas y niños.
De acuerdo con los análisis del programa, una exposición grave al conflicto, el desplazamiento o la migración deteriora la salud mental de quienes cuidan a niñas y niños.

De acuerdo con los análisis del programa, una exposición grave al conflicto, el desplazamiento o la migración deteriora la salud mental de quienes cuidan a niñas y niños. Ese deterioro afecta la calidad del vínculo entre cuidadores y niñez.

Cuando esos vínculos se vuelven inestables y coinciden con eventos adversos graves y persistentes, aparece el estrés tóxico en la primera infancia, un mecanismo que afecta el desarrollo cerebral, la salud física y mental, y compromete las bases del desarrollo humano.

Andrés Moya, director y fundador de Semillas de Apego.
Andrés Moya, director y fundador de Semillas de Apego.

Andrés Moya, director y fundador de Semillas de Apego, vinculó ese impacto con los resultados del programa: “Encontramos que hay una relación estadística positiva entre una salud mental de los niños y niñas, y niveles más bajos de estrés de las y los cuidadores. Este es un dato clave porque hace evidente que la salud mental de cuidadores es el vehículo que explica cómo los efectos psicológicos de la violencia en la primera infancia se pueden reducir, y ahí es donde se vuelve información relevante para plantear medidas de política pública”.

Los resultados reportados por Semillas de Apego en los territorios

Una evaluación de impacto con diseño experimental mostró reducciones significativas en ansiedad y depresión en cuidadores. También registró reducciones en problemas de salud mental y de comportamiento en niñas y niños.
Una evaluación de impacto con diseño experimental mostró reducciones significativas en ansiedad y depresión en cuidadores. También registró reducciones en problemas de salud mental y de comportamiento en niñas y niños.

Una evaluación de impacto con diseño experimental en Tumaco mostró reducciones significativas en ansiedad y depresión en cuidadores. También registró reducciones en problemas de salud mental y de comportamiento en niñas y niños.

En ese municipio de Nariño, el programa trabaja desde 2018. Allí ha acompañado a 2.223 cuidadores en las comunas 1, 4 y 5, con llegada a más de 2.722 niñas y niños. Instituciones públicas y privadas, junto con líderes comunitarios, se han sumado al llamado para aplicar lo ya aprobado.

El llamado a convertir las leyes en política real

Colombia cuenta por primera vez con un marco normativo que pone este problema en el centro, el cual está conformado por reglamentaciones como la Ley 2460 de Salud Mental, la Ley 2503 que establece la Cátedra de Educación Socioemocional desde el preescolar y la Política Nacional de Cuidado (CONPES 4143).

Esas tres medidas reconocen a los cuidadores como actores clave para el desarrollo de la primera infancia. También crean obligaciones para el próximo gobierno en tres frentes: reglamentación, financiación e implementación.

El planteamiento de Semillas de Apego no apunta a crear una nueva política, la apuesta es escalar lo que ya tiene respaldo legal y experiencia acumulada en territorio.

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