La reducción de la jornada laboral no trae buenas noticias para miles de empresas en Colombia: destapan oscura realidad

Rotación estable, nuevos turnos y mayor flexibilidad marcan la transición de las compañías ante la medida que empieza a ejecutarse el 15 de julio de 2026, aseguró Acrip

La reducción de la jornada laboral aplica para diez millones de trabajadores formales en Colombia - crédito Tannen Maury/EFE
La reducción de la jornada laboral aplica para diez millones de trabajadores formales en Colombia - crédito Tannen Maury/EFE
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Desde el 15 de julio de 2026, la jornada laboral de 42 horas rige en Colombia y su aplicación en las empresas deja al descubierto una tensión entre el bienestar de los trabajadores y las exigencias de rentabilidad, productividad y costos. Con la entrada en vigor de esta, las empresas colombianas enfrentan cuatro retos centrales: sostener la productividad en menos tiempo, reorganizar turnos y procesos, contener sobrecostos y horas extras, y mantener el servicio al cliente.

El diagnóstico surge de un estudio de la Federación Colombiana de Gestión Humana (Acrip) entre 166 empresas de distintos sectores y tamaños. El informe precisó que “el 68% de las organizaciones considera que la medida disminuirá su rentabilidad”, mientras “el 90% reconoce beneficios para el bienestar de los trabajadores”. El contraste resume la tensión que detectó la medición entre el equilibrio de la vida personal y laboral y la sostenibilidad del negocio.

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Y es que la reducción gradual de la jornada está prevista en la Ley 2101 de 2021 y ahora entra en una nueva fase con el ajuste a 42 horas semanales. La investigación muestra que la implementación ya avanzaba antes de esta fecha, aunque no al mismo ritmo en todas las organizaciones.

La Ley 2101 de 2021 establece la reducción gradual de la jornada laboral máxima semanal en Colombia, pasándola de 48 a 42 horas a la semana - crédito Función Pública
La Ley 2101 de 2021 establece la reducción gradual de la jornada laboral máxima semanal en Colombia, pasándola de 48 a 42 horas a la semana - crédito Función Pública

Cómo se están reorganizando las empresas

Los cambios operativos ya se reflejan en la distribución de los días de trabajo. El 52% de las organizaciones opera cinco días a la semana, el 44% mantiene jornadas repartidas en seis días y el 4% trabaja cuatro días. La adaptación también aparece en el número de horas semanales que ya aplican las compañías. Más del 71% estableció una jornada de 44 horas, el 14% ya trabaja 42 horas, el 9% tiene jornadas de 40 horas y un 6% opera con 43 horas.

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Dicha radiografía muestra una transición desigual entre empresas de distintos tamaños y sectores. Además, la velocidad de implementación depende de la capacidad de cada organización para ajustar su operación sin afectar el cumplimiento de sus objetivos.

El estudio también recogió una percepción positiva sobre el efecto de la medida en los trabajadores. Para el 90% de los encuestados, la reducción de la jornada mejora el equilibrio entre la vida personal y laboral, aunque esa valoración convive con temores empresariales sobre una menor rentabilidad.

Cuánto pagarían las empresas por cada empleado que gane el salario mínimo en 2025 con las propuestas hechas en la mesa de concertación - crédito Colprensa
La reducción de la jornada laboral no implica una reducción en el salario de los trabajadores - crédito Colprensa

Productividad y sobrecostos en el centro del desafío

Para acomodarse al nuevo esquema, las empresas incluyeron cambios internos de distinto alcance. La principal estrategia fue la reprogramación de turnos, aplicada por el 51,2% de las organizaciones. A esa respuesta se suman ajustes culturales y reorganizaciones más profundas. El 48,2% informó un cambio cultural y el 30,1% hizo procesos de reestructuración organizacional.

Al respecto, el presidente de Acrip, Juan Carlos Ramírez, dijo el desafío incluye una combinación entre el efecto social de la norma y las implicaciones operativas. “Sin duda esta es una medida que favorece el bienestar de los empleados para tener más tiempo y balance con su vida personal, pero se constituye un reto importante para las organizaciones en términos de ajustar los procesos que aseguren una productividad efectiva y sin sobre costos”, aseguró.

La investigación identificó como principal problema sostener el rendimiento en menos tiempo de trabajo.

Después aparecen:

  • Reconfiguración de turnos
  • Impacto financiero por sobrecostos y horas extras.
  • Necesidad de preservar la promesa de servicio al cliente.
  • Urgencia de modificar la cultura organizacional.
La productividad podría verse afectada con la reducción de la jornada laboral - crédito John Vizcaino/Reuters
La productividad podría verse afectada con la reducción de la jornada laboral - crédito John Vizcaino/Reuters

La preocupación empresarial no se limita al cumplimiento formal de la ley. El foco está puesto en cómo mantener la operación diaria y los resultados del negocio bajo un esquema que reduce el tiempo disponible para producir y atender la demanda.

Flexibilidad y rotación en la nueva jornada

La transición también se nota en la gestión del talento humano. El 55,4% de las empresas afirmó que cuenta con horarios flexibles de ingreso y salida, mientras el 44,6% indicó que todavía no adopta este tipo de medidas. El dato sugiere que la flexibilidad empieza a ganar espacio como mecanismo de adaptación al nuevo marco laboral.

Aun así, una parte de las compañías sigue sin aplicar ese recurso pese a los cambios que exige la reducción de la jornada.

Otro indicador revisado por el estudio fue la rotación de personal. Las organizaciones con jornadas de seis días registran una rotación de 17,1%, frente al 15,9% de las empresas que operan cinco días a la semana. La diferencia no es amplia, pero sí marca una dirección en medio del cambio. Los resultados dejan una señal inicial: donde el tiempo de trabajo ya se redujo más, la permanencia del personal tiende a ser algo más estable.

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