Pilar Cuartas, periodista que denunció acoso sexual en El Espectador, aseguró que la respuesta del medio “fue cínica y revictimizante”

La periodista aseguró que tuvo pasar por una segunda revictimización: “Primero por parte de las directivas y luego de algunos compañeros de trabajo”

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créditos @corteidhoficial/IG | archivo Colprensa / Camila Díaz
créditos @corteidhoficial/IG | archivo Colprensa / Camila Díaz

La periodista Pilar Cuartas reveló en un extenso testimonio las dificultades y violencias que enfrentó durante su paso por el diario El Espectador, en medio de la creciente ola de denuncias por acoso y abuso sexual en medios colombianos.

Su testimonio se conoció en diálogo con la revista Raya aporta detalles sobre la existencia de violencias basadas en género y la falta de respuesta efectiva por parte de los directivos del periódico, en en medio de la ola de casos que han salido a la luz pública en el país (y que se originó con el comunicado revelado por Caracol Televisión el viernes 20 de marzo de 2026).

Cuartas, quien ingresó a El Espectador en 2012 y ocupó diversos cargos hasta convertirse en la primera editora de género del diario, explicó que su trabajo consistía en transversalizar el enfoque de género en la redacción y coordinar espacios editoriales sobre diversidad y derechos de las mujeres.

Sin embargo, aseguró que “para mí fue muy desconcertante ver que yo reportaba violencias basadas en género y cuestionaba las violencias que ocurrían en otros lugares, pero no podía cuestionar las prácticas internas”.

Cuartas detalló que esta contradicción afectó su desempeño, pues sentía incoherencia al abordar públicamente temas de violencia de género sin poder denunciar lo que sucedía al interior del medio.

De acuerdo con su relató, El Espectador contaba con un protocolo para tramitar denuncias de acoso, pero no se aplicaba correctamente y presentaba graves falencias.

El caso de Pilar Cuartas Rodríguez reabre el debate sobre acoso en las redacciones y la respuesta de El Espectador - crédito @pilar4as/X
El caso de Pilar Cuartas Rodríguez reabre el debate sobre acoso en las redacciones y la respuesta de El Espectador - crédito @pilar4as/X

“El protocolo existía, pero las personas encargadas no tenían el conocimiento suficiente para implementarlo”, afirmó Cuartas, y sostuvo que su figura y la de la sección de género terminaron siendo usadas como un escudo institucional.

“En algún momento mi figura de editora de género y la sección que yo coordinaba han sido instrumentalizadas para decir: ‘Esto no sucede acá’”, replicó la periodista.

Cuartas relató que, tras presentar una queja formal, su ambiente laboral se deterioró.

“Una de las personas a cargo del proceso conversó en los pasillos sobre mi caso y terminó divulgando la presentación de la queja. La redacción se dividió y algunas personas empezaron a deslegitimar mis opiniones profesionales diciendo que yo me había inventado la queja”, puntualizó la entonces editora.

Ella agregó que, después de que la investigación interna se cerró sin resultados, otras cuatro compañeras radicaron una comunicación colectiva señalando acoso laboral por parte del mismo editor.

“Él se enteró de que esa comunicación se iba a radicar y renunció dos días antes. La respuesta del periódico fue que como ya no trabajaba allí, no podían hacer nada”, menciona la periodista.

Según Cuartas, las víctimas quedaron sin atención ni reparación y no se investigó si había más afectadas en la sección que coordinaba el denunciado.

“El Espectador dijo: ‘Aquí no pasó nada’ y lo taparon”, relató. Cuartas presentó su carta de renuncia en septiembre de 2024, después de un proceso marcado por la ansiedad y la falta de apoyo institucional.

crédito Secretataría de la Mujer / Instagram
La Secretaría de la Mujer de Bogotá explicó las diferencias entre abuso sexual y acoso sexual - crédito Secretaría de la Mujer / Instagram

La periodista también se refirió al impacto de las editoriales publicadas por medios como El Espectador y Caracol Televisión tras la ola de denuncias, señalando que “las disculpas eran necesarias y un primer paso, pero hace falta mucho más. Se necesitan acciones concretas para enfrentar el acoso laboral y las violencias basadas en género en las redacciones”.

Cuartas contó que la creación de canales de denuncia no es suficiente si no existe claridad sobre el proceso, confidencialidad y garantías para las víctimas: “Es importante dar confianza a las mujeres para que puedan denunciar. Si el reemplazo del editor sancionado es su mejor amigo, no hay garantías”.

La exeditora destacó la gravedad de las revictimizaciones, tanto institucionales como entre colegas.

“Pasé una segunda revictimización, primero por parte de las directivas y luego de algunos compañeros de trabajo. No todos, pero sí una parte que me veía como una mujer que se inventó una queja para dañar la vida de un hombre”.

Ella describió cómo las burlas, la pérdida de autoridad y el distanciamiento profesional afectaron su salud mental y su capacidad laboral: “Yo estaba incapacitada por ansiedad y no podía salir de mi casa. Incluso surgieron rumores sobre mi salida, negando que yo había renunciado y cuestionando mis motivos”.

Cuartas hizo hincapié en que el acoso laboral basado en género no se limita a conductas sexuales, sino que incluye obstáculos, maltrato y delegación de tareas en función de prejuicios de género.

La periodista Pilar Cuartas Rodríguez denuncia fallas en protocolos internos de El Espectador - crédito @pilar4as/X
La periodista Pilar Cuartas Rodríguez denuncia fallas en protocolos internos de El Espectador - crédito @pilar4as/X

“Cuando decimos que es acoso laboral basado en género, es porque existen prejuicios que afectan mayoritariamente a las mujeres, como asignarles solo tareas administrativas o de apoyo”, afirmó Cuartas.

Sobre el manejo de denuncias externas, la periodista relató un caso de violación ocurrido en una fiesta relacionada con el diario, donde la víctima fue revictimizada y terminó renunciando.

Ella detalló: “El Espectador sostuvo que no debía intervenir porque ocurrió fuera de la oficina, pero la jurisprudencia obliga a los empleadores a atender estos casos”.

En su reflexión final, Cuartas instó a los medios a asumir su responsabilidad y a implementar acciones efectivas: “No basta solo con palabras, se necesitan acciones concretas para reparar el daño y prevenir que esto vuelva a ocurrir. Tomarse en serio las denuncias es una obligación de los empleadores”.