MinDefensa retira 17 coroneles y tenientes coroneles del Ejército por “llamamiento a calificar servicios”

Dos resoluciones firmadas por el Ministerio de Defensa ordenaron la salida de 17 oficiales superiores del Ejército, una decisión que mueve la cúpula militar y genera atención sobre los cambios internos en la fuerza

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El proceso de ascensos abarca todas las ramas: Ejército, Armada Nacional y Fuerza Aeroespacial Colombiana, con nombramientos clave en cada una - crédito Colprensa
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Un movimiento en la estructura del Ejército sacudió este jueves a las Fuerzas Militares, luego de que el Ministerio de Defensa ordenara el retiro del servicio activo de 17 oficiales superiores bajo la figura de “llamamiento a calificar servicios”, una decisión formalizada en dos resoluciones expedidas el 23 de abril de 2026.

La medida quedó consignada en las resoluciones 004282 y 004283, firmadas por el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, tras concepto favorable de la Junta Asesora del Ministerio de Defensa para las Fuerzas Militares.

El retiro incluye cinco coroneles y doce tenientes coroneles, en una decisión que genera atención por el alcance del ajuste dentro de la estructura militar y por el momento en que se produce, en medio de desafíos de seguridad en distintas regiones del país.

Denuncia - Contrato - Ejército Nacional
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Entre los coroneles retirados figuran Héctor Libardo Cely Torres, Donny Edgardo Preciado Sierra, Óscar David Moreno Gómez, Fever Amaury Martínez Garzón y Guillermo Alberto Domínguez Giraldo.

En esa misma resolución también aparecen los tenientes coroneles Edward Iván Murcia Villamil, Anderson Antonio Bautista Moreno, Angélica María Guio Jaimes y Yecid Gerardo Rojas Guerrero.

La segunda resolución ordenó además el retiro de otros ocho tenientes coroneles: Rafael Mauricio Gamboa Velasco, Jhon Alexander Cárdenas Muñoz, Juan Camilo Salazar Ramírez, Adrian Osorio Cifuentes, Gloria Yurley Castro Galvis, Jair Fernando Tirado Gutiérrez, Bernardo Andrés Culchac Leyton y Bertha Constanza Perdomo Avilés.

La decisión fue adoptada bajo la figura de “llamamiento a calificar servicios”, un mecanismo contemplado dentro de la normatividad militar que permite el retiro de oficiales activos bajo determinadas condiciones administrativas y de carrera.

Aunque se trata de una figura legal dentro del régimen castrense, movimientos de esta magnitud suelen despertar atención por sus implicaciones en la línea de mando y en la reorganización interna del Ejército.

Según los documentos conocidos, los oficiales continuarán dados de alta en la respectiva pagaduría durante tres meses, conforme al artículo 164 del Decreto 1211 de 1990, mientras se surte el procedimiento establecido.

El alcance del ajuste ha puesto foco en una posible reconfiguración dentro del alto y mediano mando militar, aunque oficialmente las resoluciones se enmarcan en los procedimientos previstos para la carrera de oficiales.

 (Colprensa - Diego Pineda)
(Colprensa - Diego Pineda)

Este tipo de decisiones suele tener lectura más allá del trámite administrativo, pues toca estructuras de mando en una institución clave en medio de un contexto de seguridad complejo, marcado por operaciones contra grupos armados y presiones en varios territorios.

El retiro simultáneo de 17 oficiales también ha despertado interés porque involucra perfiles de distintos niveles de responsabilidad dentro de la fuerza, lo que para algunos observadores puede interpretarse como un movimiento de reorganización interna.

Aunque no se han detallado motivaciones adicionales en las resoluciones conocidas, la decisión reabre la atención sobre los cambios en las Fuerzas Militares y los movimientos en la estructura de oficiales.

El dato que más impacto genera es el número de oficiales retirados en una sola decisión: 17 integrantes del Ejército salen por “llamamiento a calificar servicios”. Ese volumen convierte la medida en un movimiento relevante dentro del panorama militar reciente.

Mientras se mantienen los efectos administrativos del retiro durante los próximos meses, la decisión deja abierto el foco sobre cómo estos cambios pueden incidir en la estructura operativa y en futuros movimientos dentro de la institución.