Reconocido diario francés destacó que Colombia se convirtió en proveedor mundial de mercenarios: destacaron la experiencia y sangre fría

Expertos explicaron que un reservorio de excombatientes en contexto de precariedad económica termina siendo reclutado por organizaciones criminales extranjeras

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Falsas ofertas de trabajo como escoltas eran las que se ofrecían a los colombianos interesados en busca de una mejor vida en Francia - crédito archivo Álvaro Tavera/Colprensa
Medio francés reveló la problemática de mercenarios colombianos en Europa - crédito archivo Álvaro Tavera/Colprensa

Un sicario colombiano de 32 años, exmilitar, se entregó en noviembre de 2024 a la policía francesa tras haber participado en un fallido atentado en la ciudad de Lyon, ubicada en la confluencia de los ríos Rodano y Saona, entre París y Marsella, contra un operador del narcotráfico local apodado “el Mexicano”.

La víctima logró escapar ilesa. El caso se distingue por la implicación de un colombiano incorporado al comando, que declaró a la Policía de Lyon haber sido reclutado en Bogotá con el ofrecimiento de 2.000 euros por lo que él creía una misión de seguridad.

Este dato contrasta con el salario mínimo en Colombia, de aproximadamente $2.000.000 que equivale a USD 560 al mes, lo que otorga a la oferta una dimensión económica extraordinaria: casi medio año de ingresos legales por un solo encargo, de acuerdo con la información recabada por el medio citado.

El análisis sobre el incremento de mercenarios colombianos en Europa

Mercenario colombiano en Ucrania
Expertos explicaron que un reservorio de excombatientes en contexto de precariedad económica termina siendo reclutado por organizaciones criminales extranjeras - crédito Suministrada a Infobae Colombia

La llegada de un exsoldado colombiano a territorio francés para participar en un encargo de sicariato no es un hecho aislado. La prolongada guerra interna en Colombia, que atraviesa más de 50 años de guerrillas, paramilitares, carteles y fuerzas estatales, produjo cientos de miles de hombres entrenados en el manejo de las armas.

Expertos explicaron a Le Parisien que los Acuerdos de Paz de 2016 no resolvieron el desafío de su reintegración efectiva. El resultado: un reservorio de excombatientes que ahora, en contexto de precariedad económica, terminan reclutados por organizaciones criminales extranjeras.

Conforme a datos citados por Le Parisien, mercenarios colombianos operan actualmente en escenarios tan diversos como Ucrania, Haití, Sudán y ahora Francia. Las redes de reclutamiento, gestionadas desde Bogotá por carteles mexicanos y colaboradores europeos, ofrecen empleos temporarios con retribuciones que parecen minúsculas en Europa, pero resultan sumamente atrayentes en Colombia.

El perfil requerido es claro: “su sangre fría, experiencia militar comprobada, disposición inmediata y anonimato garantizado”. La legalidad del proceso brilla por su ausencia: promesas orales, identidades reservadas y contrataciones sin documentación dejan sin trazabilidad a los actores —muchas veces, ni siquiera el sicario conoce el nombre real de quien lo contrata”.

crédito Imagen Ilustrativa Infobae Colombia
Expertos explicaron que los Acuerdos de Paz de 2016 no resolvieron el desafío de su reintegración efectiva - crédito Imagen Ilustrativa Infobae Colombia

El caso de la comuna francesa de Givors, situada en la metrópoli de Lyon, planteó un desafío inédito al sistema judicial francés. La declaración del detenido revela un vacío jurídico: ¿qué responsabilidad penal asume quien participa en un crimen alegando desconocer su naturaleza exacta? Para la acusación, la diferencia entre “no sabía que la misión era letal” y “colaboré en un intento de homicidio” resulta irrelevante. El colombiano permanece bajo custodia por asociación para delinquir en banda organizada.

La expansión global del mercado de la violencia colombiana obedece a cuatro factores principales: el excedente de exmilitares sin reintegración, la instalación de redes de captación por parte de mafias transnacionales en ciudades como Medellín, Cali y Bogotá, los bajos niveles salariales que convierten cualquier pago en una oportunidad irrechazable y la alta capacitación operativa adquirida durante décadas de conflicto. Según el diario francés, esta combinación ha forjado una mano de obra “profesional” al servicio del crimen internacional.

Desde una celda en la cárcel La Picota, en Bogotá, el capo francés habría coordinado operaciones criminales en el sur de Francia - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Policía francés con presuntos vínculos con red de sicarios colombianos fue enviado a la cárcel - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Detectar y desarticular estas estructuras resulta extremadamente complejo. Los mecanismos de reclutamiento, recogió el mismo medio, operan bajo estrictos niveles de compartimentación: cada eslabón solo conoce a su contacto directo, lo que dificulta cualquier posibilidad de rastreo y persecución judicial. Esta arquitectura de opacidad representa el principal escudo para quienes gestionan la exportación de violencia.

A la par, hay funcionarios europeos involucrados en redes de mercenarios Un agente de la Policía Nacional de Francia enfrenta cargos formales luego de que las autoridades lo acusaran de facilitar información confidencial a sicarios colombianos vinculados a una red de narcotráfico. El funcionario, cuya identidad no se ha divulgado oficialmente, fue imputado por los delitos de asociación de malhechores y corrupción pasiva.