Colombiana contó su particular experiencia con su “bebé reborn”, al que quiere inscribir en una guardería: “Acudí a un psicólogo porque estaba en depresión y ansiedad”

En medio de un doloroso proceso personal, Alejandra Arias encontró consuelo en una terapia poco convencional. Ahora la decisión de una guardería abrió una inesperada conversación sobre inclusión social y la complejidad de esas ayudas emocionales alternativas

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Alejandra Arias y Batmancito: la historia detrás de la colombiana que desafía los límites de la maternidad con un bebé reborn en España - crédito alejayjaime/IG
Alejandra Arias y Batmancito: la historia detrás de la colombiana que desafía los límites de la maternidad con un bebé reborn en España - crédito alejayjaime/IG

Alejandra Arias, una madre colombiana residente en España, afrontó su duelo por un diagnóstico de infertilidad y problemas de salud mental mediante una terapia con un “bebé reborn”, una muñeca hiperrealista que imita minuciosamente la apariencia, el peso y el tacto de un recién nacido real. Ahora, ha desatado una gran polémica tras intentar inscribir a su muñeco, al que llamó Batmancito, en una guardería.

La negativa de la institución a revir el muñeco la afectó profundamente y avivó el debate sobre los límites de la maternidad y la inclusión social. Su historia, que combina testimonios y experiencias personales, revela el peso del rechazo institucional y la búsqueda de sanación a través de métodos poco convencionales.

De acuerdo con la información que reveló la mujer en entrevista con CNN en Español, una guardería en España rechazó aceptar a Batmancito, el muñeco hiperrealista que Alejandra Arias considera su hijo, pese a que la terapia con el bebé reborn contaba con aval médico. El rechazo institucional llevó a Arias a sentir tanto tristeza como exclusión, mostrando la tensión entre las prácticas terapéuticas con muñecos reborn y los límites sociales y legales en torno a la maternidad no tradicional.

Su caso puso en primer plano el reto que enfrentan algunas mujeres en duelo por infertilidad y visibilizó la controversia en torno a estas formas de intervención psicológica.

Guardería española rechaza aceptar al bebé reborn de Alejandra Arias - crédito @cnnee y @alejayjaime/IG

La vivencia de Alejandra Arias surgió tras recibir un diagnóstico médico que le cambió la vida;: “Me detectaron un tumor en la base del cráneo que me impide tener hijos”, relató la protagonista a CNN en Español y ante la depresión que le causó esa noticia buscó ayuda profesional en España.

Yo acudí a un psicólogo porque estaba totalmente en depresión y ansiedad”, recordó la colombiana durante la entrevista, y explicó cómo la psicóloga le propuso una terapia poco usual: la del bebé reborn.

Inicialmente, Alejandra Arias dudó de la eficacia de este método, pero decidió intentarlo y, con la llegada de Batmancito, su visión cambió.

Batmancito nace y literal para mí cuando llegó, por eso lo veo como si fuera un hijo, ¿sí? Porque él me enseñó como tal a soltar la depresión, a quitarme la ansiedad y aprender a sanar, que es lo más importante”, expresó al medio.

El proceso terapéutico con el bebé reborn

La terapia que sigue Arias no se resume a la presencia física del muñeco: “Le implementamos inteligencia artificial. Empezamos a ver las facciones, cómo se reía, cómo podía caminar, toda la parte tecnológica”, detalló y esta aproximación tecnológica reforzó las sensaciones de alegría y vínculo: “Lo primero que tú sientes cuando ves un bebé es felicidad. Él me enseñó a tener felicidad, porque antes no la tenía”.

La historia de Alejandra Arias pone el foco sobre la inclusión de terapias con muñecos reborn - crédito @cnnee y @alejayjaime/IG

Siguiendo las recomendaciones de la psicóloga, Arias desarrolló rutinas diarias para asimilar la experiencia maternal: “Mi psicóloga me dijo: haz todo como si fuera real. Así vas a aprender, vas a soltar, vas a respirar, vas a desarrollar ese afecto maternal”, relató.

Entre las actividades estaba despertarse por la noche, simular cambios de pañal o llevar a Batmancito a parques y centros comerciales, ponerse el muñeco en un cargador como si fuera un bebé real, entre otras.

El apoyo médico incluyó un seguimiento cuidadoso para mantener la estabilidad emocional de Arias a lo largo del tratamiento. Reconoció haber seguido un proceso terapéutico de aproximadamente ocho o nueve meses, período en el que aprendió a diferenciar entre la ficción y la realidad.

El bebé reborn de una colombiana en España y el rechazo en la guardería

Arias intentó llevar a Batmancito a una guardería como parte de su proceso, pero la institución le informó que sólo admiten niños reales y rechazó al muñeco, hecho que la dejó con “tristeza” y la sensación de vivir una exclusión.

Yo dije: ‘Bueno, vamos a ir a la guardería a ver si lo aceptan’, de que si yo tuviera un hijo y yo lo fuera a llevar, pues yo le pago la mensualidad y que vaya, que yo tenga que levantarme, que ir a llevarlo, de que eso me genera a mí una rutina de poder llevar mi hijo o un bebé a una guardería, ¿sí? Entonces, yo le dije eso a la psicóloga también y ella me dijo: ‘si lo aceptan, pues ve, porque eso te va a generar una rutina mental de que te tienes que levantar, de que tienes que organizar el bebé, de que tienes que tener todo listo, su mochila, sus cosas y de que tú tienes que ir a llevarlo’. Pero pues no, no lo aceptaron. Y pues yo dije: ‘no, muy triste’, porque pues no pude tener como esa faceta con Batmancito, pero por ejemplo, cuando fuimos a un parque de diversiones sí me dejaron montar con él en las cosas de los niños y la verdad, te lo digo, fui tan feliz. O sea, literal, ese momento para mí quedó marcado en mi vida, porque yo sentía que estaba como viviendo un sueño que tal vez no puede ser realidad", reveló Arias a CNN en Español.

Una madre desafía límites al criar a su bebé reborn  - crédito alejayjaime/IG
Una madre desafía límites al criar a su bebé reborn - crédito alejayjaime/IG

De acuerdo con la colombiana, la terapia también la llevó a recrear situaciones cotidianas, como llevar al muñeco a un hospital: “El médico me dijo: ‘No voy a atender un muñeco’. Le expliqué que estaba en una terapia y me entendió, pero no insistí”, relató.

La exposición de Arias y Batmancito en redes sociales provocó respuestas encontradas: “He sido muy juzgada en redes sociales, en la vida cotidiana, por el simple hecho de que las mujeres no te dan ese espacio de aprender a soltar y a sanar”, reveló en la entrevista con CNN en Español.

En su entorno familiar, la incomprensión y las críticas acentuaron el desafío que enfrentó durante el proceso: “Mi mamá me decía: ‘Estás loca. ¿Qué es esto, esta ridiculez?’ Para ella fue muy duro y eso a mí me afectó bastante... Amigas y amigos me decían: ‘No, yo no voy a ese restaurante porque te van a decir loca’”, contó.

Sin embargo, la visibilidad pública aportó la oportunidad de conectar con mujeres que atravesaron experiencias parecidas: “Cuando yo lo dije, muchas mujeres me mandaban mensajes: ‘Yo también tengo un bebé reborn, pero me da pena decirlo, porque me da miedo ser juzgada’. Acá en España empezaron a salir a los centros comerciales con sus bebés y se reúnen. Yo pienso que rompí como un tabú”, valoró Arias.

Después de casi un año de trabajo emocional, Arias asegura que mantiene la conciencia sobre la diferencia entre la realidad y la ficción: “Yo sé que es un muñeco, pero no sería capaz de ir a meterlo a un cajón, ni de regalarlo”, afirmó en CNN en Español y reconoció que ha logrado sanar su dolor y ahora vive en un estado de mayor tranquilidad.