Colombia pierde atractivo para la inversión extranjera y queda rezagada frente a sus vecinos en ranking clave de la Ocde

El capital global se volvió más selectivo y hoy pesan el riesgo político, el déficit fiscal y las trabas regulatorias, factores que frenan la llegada de inversión frente a países como Brasil, México y Chile

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El informe de Kearney revela que Colombia ocupa la posición 19 en el índice FDI Confidence Index entre los mercados emergentes en 2026 - crédito Luisa González/REUTERS
El informe de Kearney revela que Colombia ocupa la posición 19 en el índice FDI Confidence Index entre los mercados emergentes en 2026 - crédito Luisa González/REUTERS

El interés del capital internacional no desapareció en 2026, pero sí se volvió mucho más exigente. En medio de un escenario marcado por disputas geopolíticas, ajustes en las cadenas globales de suministro y una expansión económica menos dinámica, los inversionistas están eligiendo con mayor cautela dónde poner su dinero. Ese nuevo filtro dejó a Colombia lejos del grupo líder dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde).

Un análisis de Kearney mostró cómo se está redibujando el mapa mundial de la inversión extranjera directa. Aunque todavía existe una visión moderadamente positiva frente a varios mercados emergentes, el informe advierte que la incertidumbre política y la desaceleración del crecimiento pesan cada vez más en las decisiones empresariales.

Colombia queda rezagada entre los países OCDE debido a la incertidumbre política y el bajo avance económico, según el análisis de inversión extranjera - crédito Europa Press
Colombia queda rezagada entre los países OCDE debido a la incertidumbre política y el bajo avance económico, según el análisis de inversión extranjera - crédito Europa Press

Dentro de ese panorama, Colombia quedó en la casilla 19 entre los mercados emergentes evaluados en el índice FDI Confidence Index, avanzando apenas una posición frente al año anterior. El país obtuvo una puntuación de 1.4418, un resultado que lo mantiene en una zona media de la tabla y todavía distante de los destinos que hoy concentran la mayor confianza global.

La lectura regional deja un mensaje claro, otros vecinos avanzan con más fuerza. Brasil y México aparecen como los referentes latinoamericanos mejor ubicados, al ocupar el cuarto y quinto lugar, respectivamente. Ambos lograron calificaciones superiores y sostienen una capacidad más robusta para atraer flujos de capital extranjero.

También Chile superó a Colombia al conservar su posición con un puntaje de 1.5276. Argentina se mantuvo como otra de las economías regionales por encima del mercado colombiano, pese a enfrentar desafíos internos y retroceder un puesto frente a 2025. Más abajo aparecieron Perú y Uruguay, ubicados en las posiciones 21 y 23, aunque todavía dentro del grupo de las 25 economías mejor valoradas.

El déficit fiscal elevado y la inflación persistente en Colombia generan dudas entre los inversionistas internacionales sobre la estabilidad económica del país - crédito Luisa González/REUTERS
El déficit fiscal elevado y la inflación persistente en Colombia generan dudas entre los inversionistas internacionales sobre la estabilidad económica del país - crédito Luisa González/REUTERS

Para los analistas, la posición colombiana responde tanto a ventajas estructurales como a dudas internas que siguen abiertas. Alejandro Espitia, docente de Nueva Economía Política de la Pontificia Universidad Javeriana, resumió así el momento del país en el diario La República: “Colombia tiene la ventaja de estar en América Latina que, por el ciclo, es una región atractiva para la inversión, pero tiene el problema del riesgo político interno: el déficit es muy alto, la inflación no cede y hay ataques al Banco de la República; entonces ese riesgo puede volver lenta la inversión hasta que haya más certezas de lo que va a pasar en las elecciones presidenciales”.

La declaración recoge varias de las inquietudes que hoy revisan los fondos y multinacionales antes de tomar decisiones de largo plazo. El tamaño del déficit fiscal, la persistencia de presiones inflacionarias y la tensión alrededor de instituciones económicas pesan sobre la percepción de estabilidad. Cuando el dinero global busca refugios previsibles, cualquier ruido institucional se vuelve relevante.

A esto se suma otro factor menos visible, pero igual de determinante, las barreras regulatorias. Colombia aparece por encima del promedio de los países de la Ocde en nivel de restricciones a la inversión extranjera y ocupa el tercer lugar entre los mercados latinoamericanos con más obstáculos para el capital externo.

El dólar en Colombia se estabilizó en torno a los $3.579 durante la jornada del 15 de abril, tras varias sesiones de caída- crédito VisualesIA
Las barreras regulatorias en Colombia superan el promedio de los países OCDE y frenan la llegada de inversión extranjera directa, advierte el índice sectorial - crédito VisualesIA

Solo México y Brasil presentan mayores limitaciones en la región, de acuerdo con el Índice de Restricciones al Comercio de Servicios 2026. En contraste, Chile, Costa Rica y Perú muestran entornos más abiertos y con menos trabas para las compañías internacionales interesadas en operar allí.

El mensaje para Colombia es directo, la ubicación geográfica y el potencial de mercado siguen siendo activos valiosos, pero no bastan por sí solos. Para competir en una etapa donde el capital selecciona con lupa, el país necesita reglas claras, señales de estabilidad y mayor confianza institucional. Sin esos elementos, la inversión puede seguir mirando hacia otros destinos de la región.