Expareja de Carlos Castaño habló de su paso por la prisión más peligrosa del mundo y su relación con el paramilitar: “Su nombre retumba en mí”

La colombiana Paula Restrepo reconstruyó su experiencia de siete años en el Centro Penal de San Pedro Sula, Honduras, uno de los presidios más peligrosos de América Latina

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- crédito Suministrado por Editorial Testigo Directo/Colprensa
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Paula Restrepo, excompañera sentimental del líder paramilitar colombiano Carlos Castaño, está presentando su nuevo libro Entre Rejas y Balas, en el que cuenta toda su historia amorosa con el líder paramilitar Carlos Castaño, así como su tiempo en la cárcel.

En una entrevista para el pódcast Más allá del Silencio, la mujer ofreció un relato detallado de sus tiempos más difíciles mientras que estuvo reclusa por siete años en el Centro Penal de San Pedro Sula, en Honduras, uno de los presidios más violentos del mundo. Restrepo ofreció detalles sobre las condiciones extremas dentro de la cárcel y aclaró que su detención no tuvo relación alguna con Castaño, aunque su pasado siguió marcando su destino.

Su arresto ocurrió el 26 de mayo de 2010, seis años después de la muerte del líder paramilitar, asesinado el 16 de abril de 2004. Restrepo fue penalizada bajo cargos de lavado de activos.

La mujer ahora da conferencias sobre su experiencia como la mujer de un paramilitar y su paso en la cárcel - crédito Editorial Testigo Directo
La mujer ahora da conferencias sobre su experiencia como la mujer de un paramilitar y su paso en la cárcel - crédito Editorial Testigo Directo

Restrepo describió cómo su vínculo con Castaño influyó incluso en su vida carcelaria: “Siete años en el penal de San Pedro Sula. Eso fue un infierno en vida (...). Nunca me iba a imaginar que después de tantos años de haber sido pareja de él y de haber terminado, e inclusive de que estuviera muerto, su nombre todavía iba a retumbar en mi vida de alguna manera no tan positiva, que es en la cárcel”.

Incluso, relató que varias personas al interior del penal la reconocieron por una entrevista previa para Discovery Channel y por su relación con el jefe paramilitar.

Admitió haber aceptado transportar dinero desde ese país hacia Colombia debido a dificultades económicas; incluso, que las autoridades le confiscaron una suma importante, aunque según su relato, el monto registrado fue mucho menor al real: “Me di cuenta que yo traía aproximadamente medio millón de dólares, de los cuales solamente se registraron ciento cincuenta y siete mil dólares. El resto se lo repartieron como si estuvieran en una piñata”.

Así llegó la mujer a la cárcel más violenta del mundo

Restrepo narró su llegada al penal de San Pedro Sula, donde enfrentó amenazas, violencia y una estructura de poder dominada por internos armados.

“Pasé el portón ese y es como pasar a otro mundo… el olor a excremento era una cosa horrorosa”, contó. La organización interna de la prisión permitía que algunos reclusos, conocidos como “el toro” o “el rey”, ejercieran control absoluto sobre la vida cotidiana, en ocasiones por encima de las autoridades oficiales.

Este es el libro de la expareja de Carlos Castaño, el líder paramilitar más violento del país - crédito Editorial Testigo Directo
Este es el libro de la expareja de Carlos Castaño, el líder paramilitar más violento del país - crédito Editorial Testigo Directo

El relato de Paula Restrepo reveló la corrupción y el sistema de privilegios dentro de la cárcel: “Allá el que tuviera plata podía hacer lo que le daba la gana”. Según explicó, el acceso a espacios privados, comida especial o permisos para salir a centros comerciales dependía de pagos que llegaban a costar hasta 20.000 dólares por una celda VIP.

La violencia y la falta de protección marcaron la vida diaria. La expareja del líder paramilitar más temido reportó enfrentamientos, intentos de abuso y la protección que recibió de algunos internos como “Dixie” y Manuel Araujo, que se convirtieron en aliados fundamentales. “Mi vida la salvaron varias veces dentro del penal”, aseguró.

Paula Restrepo vivió siete años de horrores en una prisión que no le dejó las peores experiencias de su vida - crédito Editorial Testigo Directo
Paula Restrepo vivió siete años de horrores en una prisión que no le dejó las peores experiencias de su vida - crédito Editorial Testigo Directo

En la última etapa de su condena, el cierre del penal bajo el mandato de Juan Orlando Hernández derivó en el traslado de Restrepo y otras internas a Tegucigalpa. Allí, la colombiana formó vínculos con figuras como la exjueza Liz María Núñez y la exprimer dama de Honduras, Rosa Bonilla de Lobo, también recluidas por procesos de corrupción.

El regreso a Colombia fue a finales de 2020, y allí concluyó un ciclo que Restrepo decidió documentar en su libro. “Yo necesitaba concluir con este capítulo de mi vida, inclusive mostrando la cara para poder cerrar del todo este periodo tan feo que tengo”, declaró en la entrevista.