Padre de Miguel Uribe Turbay afirmó que Paloma Valencia fue una de las personas que más hostigó a su hijo en los últimos meses: “De las que peor lo trató”

Las afirmaciones del también candidato presidencial dan cuenta de una relación marcada por desacuerdos y episodios difíciles durante el proceso de elección interna en el colectivo político

Guardar
Paloma Valencia y Miguel Uribe Londoño - crédito Centro Democrático y @PalomaValenciaL/X
Los candidatos a la Presidencia de la República, Paloma Valencia y Miguel Uribe Londoño - crédito Centro Democrático y @PalomaValenciaL/X

Durante la interna del Centro Democrático, el clima fue “tenso”, según el relato de Miguel Uribe Londoño, padre del senador fallecido Miguel Uribe. Al referirse a la candidata presidencial, que hoy en día representa al colectivo, Paloma Valencia, fue contundente y la acuso de malos comportamientos hacia su hijo mientras compartían espacio en la contienda con los demás precandidatos.

En conversación con El País, Uribe Londoño afirmó: “Paloma fue una mujer que hostigó mucho a Miguel, lo trató muy mal en, en sus últimos meses de vida y especialmente en el último mes”.

El vínculo entre Uribe Londoño y la candidata no era nuevo. En su testimonio, el padre del senador asesinado precisó que: “A Paloma sí, pues la tuve oportunidad de conocerla. Además, la conozco desde hace doce años, desde que yo dirigí el Centro Democrático en Bogotá”, recordó el también candidato a la Presidencia de la República.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Sobre el trato recibido personalmente, Uribe Londoño señaló que “después conmigo tampoco fue amable”. Aclaró que este punto no le preocupa y agregó: “Como te digo, no tengo ningún rencor”, de acuerdo con sus declaraciones a El País.

Relación entre Uribe Londoño y Uribe Vélez

En la misma conversación, Uribe Londoño expuso que fue él quien recomendó a Álvaro Uribe Vélez para ocupar la dirección de la Aeronáutica Civil en 1980, luego de tener toda una vida como conocidos, y que las disputas internas al interior del partido han derivado tanto en su alejamiento de la colectividad como en la exclusión de su hijo, Miguel, de la política partidista.

El relato de Uribe Londoño revela la existencia de un liderazgo personalista dentro del Centro Democrático que carece de procedimientos democráticos internos efectivos.

Miguel Uribe Londoño asumió las banderas políticas de su hijo Miguel Uribe Turbay, tras conversarlo con Álvaro Uribe - crédito Fernando Vergara/AP y  Luis Eduardo Noriega Arboleda/EFE
Miguel Uribe Londoño asumió las banderas políticas de su hijo Miguel Uribe Turbay, luego de haber sido expulsado del Centro Democrático, colectividad de la que es líder natural Álvaro Uribe - crédito Fernando Vergara/AP y Luis Eduardo Noriega Arboleda/EFE

Durante la entrevista, el político detalló que el 1 de diciembre de 2020 recibió una llamada directa de Álvaro Uribe en la que le propuso que impulsara a su hijo como cabeza de lista al Senado en las siguientes elecciones. Según Uribe Londoño, “él a mí me ha pedido muchas cosas. Después me pidió que fuera director del Centro Democrático en Bogotá y dirigiera la campaña de 2014 y siempre le he servido mucho y hemos tenido una buena amistad”.

Estas declaraciones, evidencian que la cercanía entre ambos se remonta a la infancia y que su relación ha estado marcada tanto por la colaboración como por las tensiones más recientes.

Cuando fue consultado por su abrupta salida del partido, el candidato explicó que el proceso interno fue alterado varias veces, lo que condicionó negativamente su candidatura. Según su testimonio, “en el proceso me cambiaron las reglas del juego siete veces, yo les iba ganando a María Fernanda, a Paloma y a Paula no les servía que yo les ganara, se molestaban muchísimo”.

Miguel Uribe Londoño, precandidato presidencial y padre del senador asesinado, exigió que se revelen los autores intelectuales del magnicidio de su hijo- crédito Colprensa/Catalina Olaya
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial y padre del senador asesinado, exigió que se revelen los autores intelectuales del magnicidio de su hijo- crédito Colprensa/Catalina Olaya

Además, precisó que “ellas, señoras que tenían doce años en el Congreso y tenían 1 % de intención de voto y yo llevaba cuatro meses en esa campaña y tenía casi el cinco.” La cifra puntual sobre la intención de voto destaca el crecimiento sostenido de su candidatura, a pesar de los obstáculos internos.

Uribe Londoño añadió que el incidente más problemático se produjo cuando el propio líder del partido resolvió expulsarlo de la contienda: “El señor Uribe, el 1 de diciembre, resuelve decir: ‘Voy a expulsar a Miguel del proceso’. No tenía por qué, porque yo no había renunciado”.

Así mismo, informó en conversación con el medio de comunicación ya mencionado que no existía fundamento alguno para esta decisión y negó haber cerrado acuerdos con otros sectores: “Yo no había hecho ningún compromiso con nadie.”

De manera directa, señaló la naturaleza caudillista del liderazgo, enfatizando que “El partido es de él. Él es un caudillo, él es el dueño del Centro Democrático. Allá se hace lo que él quiere. Allá no se respetan los estatutos.”

El Centro Democrático pidió revisar las mesas de votación en Bolívar - crédito @MinHacienda/X/Centro Democrático
El relato de Uribe Londoño revela la existencia de un liderazgo personalista dentro del Centro Democrático que carece de procedimientos democráticos internos efectivos - crédito @MinHacienda/X/Centro Democrático

También afirmó que no guarda rencor por lo sucedido y que prefirió retirarse ante el desencuentro: “Como soy un hombre sereno, tranquilo, educado y buena gente, porque lo que yo quiero, yo no soy peleador, pero tengo un carácter enorme como lo tenía Miguel y tengo mano firme suficiente para lo que hay que hacer, pues resolví seguir mi camino sin ponerme a pelear con él”.