Elecciones 2026 en Colombia: qué significa votar por lista cerrada o lista abierta para Senado y Cámara

El sistema electoral colombiano contempla listas cerradas y listas abiertas para elegir Congreso. Entender la diferencia permite evitar errores en el tarjetón y garantizar que el voto sea válido en las elecciones del 8 de marzo

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 crédito Montaje Jesúe Áviles/Infobae
crédito Montaje Jesúe Áviles/Infobae Colombia

A pocos días de las elecciones legislativas en Colombia, uno de los temas que más dudas genera entre los votantes es la diferencia entre las listas cerradas y las listas abiertas o de voto preferente. Este mecanismo define la manera en que los ciudadanos eligen a quienes ocuparán las curules del Senado y la Cámara de Representantes durante el próximo periodo legislativo, por lo que conocer su funcionamiento resulta clave para ejercer el derecho al voto de forma correcta.

El próximo 8 de marzo los colombianos acudirán nuevamente a las urnas para elegir a los congresistas que integrarán el nuevo Congreso de la República. Además, durante la misma jornada electoral se realizarán consultas interpartidistas para escoger candidatos presidenciales, lo que convierte la fecha en un momento central del calendario político nacional.

En este contexto, el sistema electoral contempla dos modalidades de listas que pueden aparecer en los tarjetones: la lista cerrada y la lista abierta. Dependiendo del partido político, el elector deberá votar únicamente por la colectividad o, además, seleccionar a un candidato específico dentro de esa lista.

Las jornadas de inscripción y
Las jornadas de inscripción y votación se realizarán en periodos definidos: del 2 al 8 de marzo para legislativas y del 25 al 31 de mayo para presidenciales en consulados - crédito Colprensa

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La lista cerrada funciona bajo un principio sencillo: el ciudadano vota por el partido político y no por una persona en particular. En este modelo, la colectividad define previamente el orden de los candidatos, y ese orden será el que determine quiénes obtienen las curules cuando se realiza el conteo final de votos. Es decir, el elector apoya al partido en conjunto y la asignación de escaños se realiza según la votación total obtenida por la lista.

En este sistema, el orden interno ya está establecido antes de la elección. Por ejemplo, si un partido consigue varias curules, estas se asignan siguiendo la posición numérica que la misma colectividad definió para sus candidatos. Por esa razón, quienes votan por lista cerrada no marcan números individuales en el tarjetón, sino únicamente el logo o símbolo del partido.

Por otro lado, la lista abierta o de voto preferente permite al elector escoger directamente a un candidato dentro del partido. En este caso, el tarjetón muestra el logo de la colectividad y los números asignados a cada aspirante. El votante debe marcar tanto el partido como el número del candidato al que desea respaldar, lo que influye directamente en el orden final de quienes obtendrán las curules.

En las listas abiertas, la cantidad de votos individuales define quién entra al Congreso, ya que el partido obtiene un número total de escaños según su votación general, pero el orden de ingreso depende del respaldo recibido por cada candidato. De esta manera, los aspirantes compiten entre sí dentro de la misma lista para alcanzar las posiciones más altas.

- crédito Christian Castillo/Colprensa
- crédito Christian Castillo/Colprensa

El sistema electoral colombiano también contempla mecanismos matemáticos para distribuir las curules entre los partidos. Entre los elementos más importantes se encuentran el umbral, el cociente electoral y la cifra repartidora, herramientas que buscan garantizar una representación proporcional basada en los votos obtenidos.

El umbral corresponde al mínimo de votos que debe alcanzar una lista para participar en la distribución de escaños. En el caso del Senado, este requisito equivale al 3 % de los votos válidos. Solo las listas que superan ese porcentaje continúan en el proceso de asignación de curules, mientras que las demás quedan fuera del reparto.

Una vez superado el umbral, se aplica el sistema de cifra repartidora. Este procedimiento consiste en dividir la votación total de cada lista entre distintos números consecutivos. Luego, los resultados se ordenan de mayor a menor y se asignan las curules según los valores más altos hasta completar el total disponible.

En la Cámara de Representantes, el procedimiento tiene variaciones dependiendo del número de curules en disputa. Allí se calcula el cociente electoral, que resulta de dividir el total de votos válidos entre los escaños disponibles. Posteriormente se establece un umbral mínimo que permite determinar qué listas participan en el reparto proporcional.

 - crédito Colprensa
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Según el sistema descrito, mientras mayor sea la votación obtenida por un partido, mayor será la cantidad de curules que podrá alcanzar. Sin embargo, la forma en que esas curules se asignan internamente dependerá del tipo de lista: en las cerradas, el orden lo define el partido; en las abiertas, lo decide la votación individual de los candidatos.

El funcionamiento de estos mecanismos busca que la representación política refleje el respaldo obtenido por cada colectividad en las urnas y que el voto ciudadano tenga un efecto directo en la composición del Congreso. Por ello, las autoridades electorales insisten en la importancia de entender cómo marcar correctamente el tarjetón para evitar votos nulos o errores de interpretación.

De cara a la jornada del 8 de marzo, el llamado principal es a revisar previamente el tipo de lista que utiliza cada partido y a conocer el procedimiento adecuado de votación. Comprender la diferencia entre lista cerrada y lista abierta permite que el voto sea válido y que la decisión del elector se traduzca correctamente en la conformación del nuevo Congreso de la República.