Familia caleña que, como agüero, corrió en el Año Nuevo la manzana en un avión de cartón ya confirmó que se subirán a uno real y gratis: este es su destino

Luego que el momento se hiciera viral en redes sociales, la aerolínea, a la que hicieron referencia, invitó a toda la familia a viajar a la costa colombiana

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Un grupo de amigos lleva la fiesta de fin de año a otro nivel, bailando y celebrando con su propio avión de Avianca hecho en casa - crédito @ne230_/TikTok

La historia de una familia colombiana que ideó su propio “avión de cartón” para iniciar el año se transformó, en cuestión de días, en una experiencia real gracias a la intervención de Avianca, Irotama y Despegar.

La creatividad y la unión familiar no solo llamaron la atención en redes sociales, también abrieron la puerta a un viaje que nunca imaginaron.

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Todo comenzó con la elaboración de un avión hecho a mano, utilizado como símbolo de un deseo colectivo para el 2026. En vez del tradicional agüero de las maletas, la familia optó por recorrer su barrio con la aeronave casera, simulando “volar” hacia nuevos destinos.

El gesto, grabado y compartido en redes, se viralizó rápidamente y captó la atención de la aerolínea que figuraba en el fuselaje del invento.

La reacción de la empresa no se hizo esperar. A través de sus perfiles digitales, la compañía envió un mensaje claro: “Este avión ya le está dando la vuelta al mundo 🌎 y nosotros estamos buscando a su tripulación. ¡A la familia que creativamente manifestó un 2026 con nosotros, le tenemos un reto! Los esperamos el 6 de enero en el aeropuerto de su ciudad. No olviden llevar el avión y las ganas de volar“.

La familia recibió un viaje todo pago a Santa Marta para sus 11 integrantes - crédito La Exitosa la Más Sabrosa

La invitación fue recibida con entusiasmo y comentarios como “Por eso, Colombia, a nivel mundial, es el país más feliz y hermoso” y “Colombia y su derroche de magia y alegría” inundaron las plataformas sociales.

El encuentro se concretó en el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, ubicado en jurisdicción de Palmira. Allí, dos familias caleñas, con 11 integrantes en total, acudieron con su avión de cartón, sin sospechar la magnitud de la sorpresa que les esperaba. Un equipo periodístico de El País fue testigo de la escena, donde la aerolínea, sensibilizada por la historia viral, les otorgó un vuelo real a Santa Marta.

La alegría fue inmediata. Una delegada de la empresa aérea les comunicó: “Les tenemos esta sorpresa con mucho amor para que les demuestren a las familias colombianas que los sueños sí se cumplen y que aquí está Avianca para seguirlos acompañando por 106 años más”. La emoción de los protagonistas fue evidente: por primera vez, ese deseo de Año Nuevo cobró vida y se tradujo en una aventura para todos.

La familia recibió un viaje
La familia recibió un viaje todo pago para Santa Marta - crédito Jorge Orozco / El País

Viviana Moreno, una de las integrantes, expresó su gratitud: “Estamos felices. Cualquier lugar de Colombia que nos dieran estamos más que felices de podernos ir los 11. Hicimos el avión de cartón para compartir en familia, pero no nos esperábamos todo esto que ha sido demasiado grande y feliz para nosotros”.

Añadió que la idea nació de los niños de la familia y aprovechó para animar a otras familias a crear espacios en los que surjan iniciativas similares.

Por su parte, Helmer Moreno, conocido como el “abuelo alcahueta”, destacó el proceso de preparación: “El avión de cartón lo construimos desde el 24 hasta el 31 de diciembre. El 31 de diciembre salimos a dar vueltas con el avión en el condominio. Estuvimos contentos con nuestra familia y las demás familias en la unidad porque incentivamos a que nuestros compatriotas sean creativos en el mañana”. Para él, la sorpresa organizada por la aerolínea fue “fascinante”.

La familia llegó al aeropuerto
La familia llegó al aeropuerto con su particular avión de cartón - crédito Jorge Orozco / El País

El episodio evidencia cómo la creatividad puede transformar rituales tradicionales en vivencias que superan cualquier expectativa. El “vuelo” simbólico de la familia no solo cumplió el agüero de viajar, sino que también inspiró a muchos a celebrar la llegada del año nuevo apostando por la imaginación y la unión.

La historia, que comenzó como un simple juego, se convirtió en un ejemplo de cómo los sueños y la creatividad pueden abrir puertas insospechadas, dejando una huella en quienes se atreven a imaginar juntos.