
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia informó el primero de septiembre que dos ciudadanas colombianas fueron retenidas por las autoridades de Israel.
Ambas viajaban en la llamada Flotilla Global, un grupo de embarcaciones que transportaba ayuda humanitaria con destino a la Franja de Gaza.
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La Cancillería señaló en un comunicado que las connacionales identificadas son Luna Barreto y Manuela Bedoya. En el mismo documento, la entidad rechazó lo que denominó como un “secuestro en aguas internacionales” llevado a cabo por las fuerzas armadas israelíes. El caso ha generado pronunciamientos de familiares y allegados de las mujeres.
De acuerdo con W Radio, Manuela Guadalupe, amiga cercana de Luna Barreto, entregó detalles sobre los últimos contactos con la joven. Explicó que el círculo más próximo a la sogamoseña no volvió a comunicarse con ella después de que las embarcaciones fueran interceptadas. “Ayer fue una transmisión en vivo y la última comunicación mediante mensaje fue hace dos días. Nos estamos intentando contactar con su esposo”, declaró Guadalupe en entrevista con la emisora.
La joven boyacense participaba en la travesía como parte de la tripulación que buscaba llevar suministros básicos a la población de Gaza. Según relató su amiga en W Sin Carreta, Barreto estaba al tanto de las implicaciones que implicaba un viaje de estas características. “Ella tomó la decisión de entregar su vida, su alma (…) ella estaba muy segura”, expresó.
La información sobre la detención se conoció a través del comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, que confirmó los nombres de las colombianas a bordo. Las familias recibieron la notificación mientras intentaban establecer comunicación directa con ellas.

El itinerario de la Flotilla Global contemplaba zarpar desde un puerto en el Mediterráneo y arribar a Gaza con víveres y medicinas. El grupo de embarcaciones ha estado conformado por ciudadanos de diferentes países y organizaciones internacionales que buscan visibilizar la situación en la región.
Las declaraciones de Guadalupe permiten entender el contexto de la decisión que tomó Barreto al vincularse a la misión. La amiga explicó que, pese a conocer los riesgos, la joven manifestó con claridad sus convicciones antes de emprender el viaje. Según dijo en la entrevista con W Radio, esa determinación era conocida por quienes compartían cercanía con ella.
En la comunicación oficial, la Cancillería de Colombia indicó que adelanta gestiones diplomáticas para obtener información precisa sobre el estado de las dos nacionales. Además, reiteró que su responsabilidad es brindar acompañamiento a los familiares y velar por las garantías de protección a sus derechos.
El caso de Barreto y Bedoya se suma a una serie de situaciones internacionales en las que ciudadanos extranjeros han sido retenidos en medio de operaciones de seguridad marítima. Por esta razón, el Ministerio enfatizó que continúa atento a las acciones que adelanten las autoridades competentes en el terreno.
Los testimonios de allegados se han difundido a través de medios nacionales, mientras que organizaciones sociales en Colombia también han expresado su atención sobre el caso. La historia de Luna Barreto ha cobrado relevancia en Boyacá, de donde es originaria, y donde aún residen parte de sus familiares.
Durante la conversación con W Radio, Guadalupe reiteró que la última vez que lograron tener contacto fue a través de una transmisión en directo en la que Barreto participó desde la embarcación. Horas después, la comunicación se interrumpió. A partir de ese momento no hubo más mensajes directos de la joven, lo que llevó a sus allegados a buscar confirmación oficial.
El anuncio del Ministerio llegó poco después de conocerse la retención de la flotilla. En él, además de confirmar la identidad de las dos connacionales, la Cancillería manifestó su rechazo frente a la acción armada que impidió el ingreso de la ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
En Sogamoso, lugar de nacimiento de Luna Barreto, amigos y conocidos han seguido con atención el desarrollo de la situación. Varios han resaltado que su participación en este tipo de iniciativas respondía a una convicción personal de carácter humanitario.
Las próximas horas serán decisivas para conocer la situación jurídica y personal de las colombianas. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha asegurado que mantendrá informados a sus familiares sobre cualquier novedad que provenga de los canales diplomáticos establecidos.
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