Petro lanzó fuerte pulla en medio del Día del Veterano: “Antes mediamos por bajas, ahora medimos por vidas”

El presidente criticó el enfoque de administraciones pasadas, que medían el éxito militar por el número de muertes enemigas, y propuso una visión donde se prioriza el bienestar social

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El presidente Petro lanzó un mensaje contundente sobre la nueva seguridad en su Gobierno, en el que se medirá en vidas protegidas, no en bajas - crédito Joel González/Presidencia
El presidente Petro lanzó un mensaje contundente sobre la nueva seguridad en su Gobierno, en el que se medirá en vidas protegidas, no en bajas - crédito Joel González/Presidencia

Durante la conmemoración del Día del Veterano en el Cantón Norte de Bogotá, el presidente Gustavo Petro pronunció un discurso que llamó la atención por su contenido y por el mensaje implícito dirigido a las Fuerzas Armadas y sus políticas históricas. En medio de sus declaraciones, una frase resonó con fuerza: “Antes mediamos por bajas, ahora medimos por vidas”.

Este enunciado pudo interpretarse como una crítica a las políticas de seguridad de gobiernos anteriores, en los que el éxito se medía por el número de abatidos, una referencia que inevitablemente conecta con las denuncias de las ejecuciones extrajudiciales mal llamadas como “falsos positivos”.

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La afirmación de Petro hace parte de un discurso en el que resaltó un cambio en la táctica de seguridad de su administración gubernamental, basada en la protección de la vida en lugar del conteo de bajas como indicador de éxito: “La estrategia del Gobierno es que si destruimos economías ilícitas, aumenta la seguridad de la población”, explicó el presidente.

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Enfatizó que no se trata solo de reducir la mortalidad, sino de atacar la inseguridad desde su origen: las economías ilegales que alimentan la violencia en el país. Petro señaló que esta nueva visión contrasta con enfoques anteriores y aclaró que, aunque no pretende discutirlos, sí destaca la diferencia fundamental: ahora se priorizan las vidas.

En un discurso con fuertes implicaciones históricas, Petro criticó las prácticas del pasado en las Fuerzas Armadas y abogó por un enfoque centrado en la vida - crédito @infopresidencia/X

Petro no solo habló de cambiar la métrica con la que se evalúa el desempeño de las Fuerzas Armadas, ya que, también enfatizó la importancia del bienestar social de los miembros de cualquier cuerpo armado en medio de las dificultades económicas que el país atraviesa: “La fuerza pública tiene que ser detentora de mucha vida”, señaló, refiriéndose a la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los militares en términos de remuneración, alimentación y atención en salud.

“Es fácil de describir en una frase: si destruimos economías ilícitas, debe disminuir la muerte provocada en Colombia, y no solo la muerte, sino todos los hechos de inseguridad. Es una teoría diferente a la que se ha usado en Colombia en años pasados; no las vamos a discutir, pero es diferente”, mencionó el jefe de Estado.

El presidente indicó que, aunque las condiciones de bienestar de los uniformados mejoraron en comparación con décadas pasadas, era necesario avanzar en este campo, y pidió al Ministerio de Defensa priorizar este aspecto en sus políticas: “No puede retroceder el bienestar social de los integrantes de la fuerza pública”.

Las sombras del pasado: los “falsos positivos”

El contexto detrás de la declaración del presidente Petro remite inevitablemente a uno de los capítulos más oscuros de la historia reciente de Colombia: los “falsos positivos”. Estas ejecuciones extrajudiciales, que salieron a la luz en las décadas pasadas, involucraban la ejecución de civiles que luego eran presentados como guerrilleros abatidos en combate.

El presidente Gustavo Petro estuvo en la conmemoración del Día del Veterano - crédito Joel González/Presidencia
El presidente Gustavo Petro estuvo en la conmemoración del Día del Veterano - crédito Joel González/Presidencia

Según investigaciones, como la realizada por la Universidad Católica Luis Amigó, en Medellín, este sistema otorgaba recompensas económicas tanto a los reclutadores de las víctimas como a los altos mandos militares, que recibían entre dos y cinco millones de pesos por cada baja reportada.

El informe detalla que, antes de perpetrar estos crímenes, se llevaban a cabo operaciones psicológicas para ganar la confianza de la población en la efectividad militar, mientras se organizaban los detalles logísticos de los “falsos positivos”. Estas acciones incluían desde la planificación del operativo y el reclutamiento de las víctimas hasta el montaje de la escena del crimen, con la finalidad de simular un enfrentamiento armado. La complejidad de este modus operandi revela la magnitud de la corrupción estructural que permitió que estos crímenes ocurrieran bajo la mirada de las autoridades.

En este contexto, la declaración de Petro adquiere mayor relevancia, ya que parece proponer una ruptura con esa época, reivindicando un nuevo enfoque para la fuerza pública, centrado en la vida y el bienestar de la población y de los propios miembros de las fuerzas militares. Esta visión de seguridad, que se aparta de la estrategia de “bajas” como sinónimo de éxito, conecta con su promesa de hacer de Colombia una “potencia mundial de la vida”, un eslogan que Petro sostiene desde su campaña presidencial.

La Cámara Colombiana de la Infraestructura lanzó duras críticas al Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Gustavo Petro.
El presidente Petro impulsa su eslogan de convertir a Colombia en una "potencia mundial de la vida" - crédito Presidencia

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