Las quejas: Qué tanto nos afecta quejarnos frecuentemente y cómo transformarlo en algo positivo

En diálogo con Infobae Colombia un coach en salud mental habló del tema

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Qué tanto impacto tiene en nuestra salud mental el estarse quejando constantemente. (Getty)

La queja constante es prácticamente el pan de todos los días para cualquier persona y no es para menos, el mundo en el que estamos suele hacernos las cosas muy difíciles. Tampoco se trata de que todo nos lo pongan en bandeja de plata, pero el hecho de tener que sobrepasar tantas y tantas piedras en el camino solo conlleva al cansancio, la frustración, el hastío, el querer tirar la toalla, la infelicidad.

Ahora bien, también existen algunos límites y puede que esté bien quejarse de vez en cuando, pero otra cosa es hacerlo diariamente y de forma constante durante el día. Muchas veces, al apenas abrir los ojos en la mañana nos quejamos del clima, de que la noche se pasó demasiado rápido, que no sabemos cómo vestirnos para salir, qué nos da pereza ir al trabajo, que el transporte no puede ser más malo, que se llegó tarde, que el ambiente de trabajo es detestable, que pagan mal, que nada funciona en la vida, ni el aspecto laboral, familiar o romántico y, bueno, la lista podría seguir.

La Real Academia Española define la queja como: “Expresión de dolor, pena o sentimiento”. Por su parte, el Servicio de Psicología Clínica y del Desarrollo de Madrid dice: “La queja ha sido definida como la expresión verbal de una experiencia o percepción subjetiva displacentera o de insatisfacción”. Ahora bien, para mentes brillantes como la de Stephen Hawking: “Quejarse es inútil y una pérdida de tiempo. No lo pienso hacer nunca”, comentó en una entrevista reseñada por diferentes medios.

Todo el tiempo nos quejamos, pero también todo el tiempo escuchamos las quejas de los demás. A veces creemos que tienen todo el sentido del mundo, y en otras ocasiones pensamos que la gente se queja por todo y por nada. Sin embargo, al final del día nos quejamos. Existen diversos estudios sobre lo nocivo de este hábito y lo mucho que impacta en la salud del cerebro y en el aumento del estrés. Universidades como la de Stanford y Alabama lo han estudiado y en Infobae Colombia nos pusimos en contacto con Jan Patrik Bazant Fabre, coach en Salud Mental con certificación en psico-educación para hablar del tema.

Qué tanto impacto tiene en
Qué tanto impacto tiene en nuestra salud mental el estarse quejando constantemente

Infobae: ¿Cómo afecta neurológicamente el estarse quejando constantemente?

Jan Patrik Bazant Fabre: “El ser humano genera un hábito mediante un patrón conductual después de 40 días. Podemos crear hábitos positivos o negativos. Debemos identificar cuando nos quejamos y redireccionar en el instante ese momento de queja hacia un pensamiento positivo. Es decir, debemos gestionar los cambios de pensamiento conscientemente hacia lo “POSITIVO”. “Quejarnos no sirve para nada” y afecta de formas psicológicas, emocionales (psicoemocionales) y en sensaciones físicas generando irritabilidad, mala actitud y también generamos en nuestro cerebro la hormona del estrés (cortisol), finalmente un gran desgaste de diversas índoles”.

I: ¿Por qué en ocasiones el cerebro solo se enfoca en lo negativo?

JPB: “Lo hace de forma natural. El cerebro emite muchos pensamientos negativos. Debemos aprender a dejarlos ir e identificar cuáles nos sirven para entrar en un área de aprendizaje”.

I: ¿Cómo nos afecta en la salud mental el estar escuchando frecuentemente las quejas de los demás?

JPB: “Nos desgasta mentalmente, pero podemos tener la capacidad de no darle fuerza a las quejas ajenas y procurar buscar la manera de resolucionar el conflicto, en especial si la persona es alguien que es cercana”.

I: ¿Cómo transformar la quejadera en algo positivo?

JPB: “En buscar el área de oportunidad para aprender de la misma, el área de aprendizaje”.

I: ¿Podría decirse qué hay cosas de las que es válido quejarse y otras que son innecesarias?

JPB: “No conozco a una persona que no se queje. Es normal. Pero, en definitiva, aprender de la queja y solo cuando es necesario para depurar esa emoción negativa... Como conclusión, gestionemos la queja para nuestro beneficio y en equilibrio aprendamos a no permitir que nos afecte y generarla como un mal hábito”.

Las quejas: Qué tanto nos
Las quejas: Qué tanto nos afecta quejarnos frecuentemente y cómo transformarlo en algo positivo. Shutterstock

Por dicho por el experto, lo más importante de quejarse es el aprendizaje y de esta forma sacar provecho y convertir el lamento en algo positivo. Por otro lado, el Servicio de Psicología Clínica y del Desarrollo de Madrid también entrega otras herramientas como:

“Valorar la motivación de la expresión de insatisfacción ¿existe un malestar real o estamos buscando otros objetivos. Controlar la frecuencia con que expresamos contenidos negativos. Cuidar la forma en que comunicamos nuestro malestar, evitando resultar hirientes. Saber identificar cuándo nos quejamos por necesidad y cuándo estamos buscando “superar” a nuestro interlocutor”.

Por otro lado, como le explicó la psicóloga clínica Brígida H. Madsen a Vogue Spain, hay una diferencia entre la queja productiva y la que no: “La queja no productiva que no lleva a ninguna parte y que no promueve ningún cambio en nuestras vidas, perjudica seriamente nuestra salud mental y la salud de los que nos rodean porque crea un ambiente tenso. En cambio, la productiva, la que suscita el cambio, la que manifiesta nuestro desacuerdo o promueve algo que se puede mejorar, la que es adecuada en tiempo y forma, es necesaria”.

Es así como llegamos a las dos caras de la moneda y la necesidad de diferenciar el origen de nuestras quejas, qué las impulsa y hacer algo al respecto: ya sea dejar de quejarse por todo y por nada como mencionamos anteriormente, disminuir la frecuencia con la que nos quejamos o tomar cartas en el asunto y ejecutar cambios que nos ayuden a eliminar o controlar nuestros agentes de estrés.

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