José Félix Lafaurie aseguró que otra ruptura con el ELN no es una opción y propuso piloto de paz

El dirigente gremial, negociador del Gobierno en el proceso con la guerrilla, enfatizó en que no se puede perder de vista a la gente, a las víctimas

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José Félix Lafaurie Rivera, presidente de Fedegán (Colprensa - Camila Díaz)
José Félix Lafaurie Rivera, presidente de Fedegán y negociador del Gobierno nacional en el proceso de paz con el ELN. Colprensa

El presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, se refirió al proceso de paz entre el Gobierno nacional y el ELN, del cual hace parte como negociador.

Lo hizo tras el segundo ciclo de negociaciones en Ciudad de México por medio de su columna semanal en la página web del gremio, a la que tituló “La razón de la paz: la gente”, en la que enfatizó en que no se puede perder de vista a la gente, principal objetivo, y que tampoco ve como una opción una ruptura con dicha guerrilla.

Anotó que del segundo ciclo en Ciudad de México quedará una agenda acotada y avanzado el primer punto sobre participación de la sociedad en la construcción de paz, al que el ELN asigna gran valor y, de hecho, es común denominador de toda la agenda. Sin embargo, a su juicio, la prioridad de la mesa debe ser encontrar elementos transformadores para cumplirle a esa Colombia profunda que soporta el mayor peso de todas las violencias.

En segundo lugar, según él, deben traducirse en acciones tempranas que le devuelvan confianza al país, pues cuando la esperanza se pierde las sociedades, como las personas desesperanzadas, caen en los comportamientos de quien todo lo ha perdido, que las alejan aún más de la paz.

De tercero, dijo que deben responder a un diagnóstico realista, no político ni ideologizado, de esa Colombia rural olvidada, que confirmará, sin duda, que “la paz de la patria pasa por la recuperación del campo”.

“Así como la participación de la sociedad debe abrir puertas al entendimiento de esa difícil realidad rural, las acciones de transformación deben impactar en los territorios, pues, aunque la paz no es solo ausencia de violencia, el silencio de las armas es condición para su construcción colectiva, y es en el campo donde generar opciones dignificantes de vida podrá alejar a sus habitantes del narcotráfico y la violencia”, enfatizó como cuarto punto.

Piloto de paz

Así pues, agregó que como el mejor argumento es el ejemplo, si se quiere demostrar que la paz es posible, convendría emprender un verdadero piloto de paz, definiendo con prontitud el dónde y el cómo.

La quinta condición, en lo positivo (empleo, escolaridad, salud, etc.), y en la reducción de lo negativo (homicidio, extorsión, área sembrada, etc.).

De acuerdo con Lafaurie, solo así se cerrará la página del abandono y la gente empezará a sentir que, de verdad, la paz está cerca.