Coronavirus en la Argentina: la cadena de pagos de la producción olivícola está afectada por las demoras de las exportaciones a Brasil

Los industriales encargados de recibir los pagos desde el país vecino, el principal destino de la producción local, ya habrían adelantado la posibilidad de una ruptura de la cadena de pagos

 La cadena de pagos de la producción olivícola está afectada por las demoras de las exportaciones a Brasil por la pandemia
La cadena de pagos de la producción olivícola está afectada por las demoras de las exportaciones a Brasil por la pandemia

Los productores de aceitunas y materia prima para aceite de oliva de provincias como La Rioja, Catamarca y en el norte cordobés se preparan para sufrir una ruptura en la cadena de pagos producto de la demora que reporta el mercado de Brasil, principal destino para la producción olivícola local. Ya se lo han adelantado los industriales encargados de recibir los pagos desde el país vecino. Hoy la producción solo logró atender el pago de sueldos de la cosecha gracias a los créditos aportados por el Banco Nación para capital de trabajo.

La situación ya es crítica de por sí, sin olvidar que el valor del aceite de oliva está planchado tanto en el orden local como internacional, el cual se paga a un 50% por debajo del precio que recibía en los años 2017 y 2018. Se pronostica que la falta de rentabilidad obligará a muchas empresas ubicadas en el noroeste argentino a salir de la actividad, abandonar fincas o bien reconvertirse por caso a través de la ganadería.

Julián Clusellas, integrante de la Federación Olivícola Argentina (FAO), afirmó en diálogo con Infobae que “el sector está sufriendo el tema de la cadena de pagos, y descontamos que la situación se agravará con el correr de los meses, ya que el precio del aceite de oliva tanto local como internacional está en niveles muy bajos. Su valor es la mitad de lo que se recibía en el período 2017-18 y, hay que tener en cuenta, que el 80% de la producción tiene como destino la exportación”.

Desde la producción olivícola sostienen que el precio del aceite de oliva tanto local como internacional, "está en niveles muy bajos".
Desde la producción olivícola sostienen que el precio del aceite de oliva tanto local como internacional, "está en niveles muy bajos".

La mirada del sector está firmemente puesta en la situación que reporta el mercado brasileño, hoy seriamente afectado por la pandemia del Covid-19. “Estamos muy preocupados mirando lo que sucede en el mercado de aceitunas de mesa del vecino país. Entre un 15 y 20% son para consumo doméstico, pero entre un 65 y 70% se destina a Brasil, hoy castigado por el coronavirus y un fuerte proceso de devaluaciones, lo que deriva en que se retraiga la demanda de aceitunas argentinas. Es por eso que el panorama es bastante incierto”, dijo Clusellas.

La actitud de cautela de la producción primaria de aceitunas surge en momentos en que ya se completó casi con la cosecha de aceitunas de mesa y se avanza con la obtención de las aceitunas para elaborar aceite.

La demora en concluir con el proceso de venta de la producción a destinos como Brasil trajo aparejado serios problemas de liquidez para un sector que necesita dinero en efectivo para el pago de haberes de sus cosecheros, que llegan en importante número desde provincias como Salta y Jujuy a provincias olivícolas como La Rioja y Catamarca.

Pago de salarios

“Tuvimos problemas para contar con el normal abastecimiento de dinero en billetes para el pago de salarios: la recolección se paga semanalmente y en efectivo”, reconoció el referente olivícola, quien aseguró que se logró solucionar el tema en los últimos días tras obtener créditos por parte del Banco Nación para capital de trabajo a tasas del 24%. Compromisos que recién se podrán cancelar con el pago de la mercadería por parte de los importadores brasileños.

“Sabemos que hay varios industriales aceiteros que están en dificultades para dar salida a la exportación por falta de una demanda firme, y con un alto riesgo como es la situación que hoy muestra el mercado de Brasil. A esta altura el precio para el productor primario ya debería estar pagado por la industria, pero sabemos que los olivícolas van a empezar a cortar su cadena de pagos, lo que va a hacer difícil la comercialización y la exportación de aceitunas y aceites”, explicó Clusellas en diálogo con este medio.

“En las fincas, donde producimos aceitunas –dijo Clusellas-, hoy el precio recibido está por debajo de los costos de producción. Las empresas que busquen continuar con su actividad van a tener que revisar sus gastos y esquemas de costos. O bien hacer ajustes, y así se está a un paso del abandono de fincas y una menor producción. Y hasta una reconversión hacia un destino ganadero”.

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