Australia estudia “boicot diplomático” a los Juegos de Pekín mientras el gobierno chino resta importancia al caso Peng Shuai

El gobierno de Canberra “está esperando la decisión de la administración Biden”.

El primer ministro de Australia, Scott Morrison, en una foto de archivo. EFE/ EPA/LUKAS COCH
El primer ministro de Australia, Scott Morrison, en una foto de archivo. EFE/ EPA/LUKAS COCH

Los Juegos Olímpicos más enigmáticos y desconcertantes de las últimas décadas siguen sumando problemas: a la admisión del presidente Joe Biden de que Estados Unidos está considerando un boicot diplomático se suma ahora la posibilidad de que Australia lo haga.

“Australia está considerando no enviar a ningún funcionario del Gobierno a los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín el año que viene, en medio de crecientes llamamientos de los parlamentarios a un boicot diplomático oficial”, ha afirmado este jueves “The Sydney Morning Herald”.

“Políticos australianos de los dos principales partidos están instando al gobierno a boicotear los Juegos, que se celebrarán en China en febrero, mientras crece la preocupación por el bienestar de la tenista Peng Shuai”.

Aunque el Reino Unido y Canadá también están sopesando sus posiciones, Australia parece estar más cerca de tomar la decisión.

Un boicot diplomático implicaría no enviar una delegación de funcionarios a los Juegos Olímpicos de Invierno, pero sí permitir la participación de los atletas.

Según el periódico, uno de los más influyentes y mejor informados de Australia, el gobierno de Canberra “está esperando la decisión de la administración Biden antes de tomar una decisión sobre si suscribir un boicot diplomático, con su preferencia de hacer cualquier movimiento en conjunto con otros países afines”.

Canberra y Pekín atraviesan uno de los peores momentos en sus relaciones.

Tanto Estados Unidos como Gran Bretaña son aliados de Australia y en septiembre ambos países establecieron una asociación de seguridad para ayudar a Australia a construir submarinos nucleares.

Además de generar una crisis diplomática con Francia, que tenía un contrato para construir estos submarinos, el acuerdo trilateral irritó a China, la principal potencia emergente en la región del Indo-Pacífico y el gran rival geopolítico de Estados Unidos en el mundo actual.

Además, Australia prohibió a Huawei Technologies su red de banda ancha 5G en 2018 y pidió una investigación independiente sobre los orígenes de COVID-19. Pekín respondió imponiendo aranceles a varios productos básicos australianos, para maximizar la tensión en la relación entre ambos países.

Mientras Occidente decide qué hacer con los Juegos de Pekín, que se inaugurarán el 4 de febrero, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino restó importancia al caso de la tenista Peng Shuai.

“Creo que todo el mundo habrá visto que ella ha asistido recientemente a algunas actividades públicas y también ha mantenido una videollamada con el presidente del COI, (Thomas) Bach”, dijo el portavoz Zhao Lijian. “Espero que algunas personas dejen de exagerar maliciosamente, y mucho menos de politizar”.

Hasta ahora, el único líder de alto nivel que ha aceptado la invitación del presidente Xi Jinping a los Juegos es el jefe de Estado ruso Vladimir Putin.

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