Ante el récord de deserciones para una selección cubana de beisbol, La Habana dice saber quién es el “culpable”: Donald Trump

Autoridades cubanas insisten en culpar al ex presidente estadounidense por las fugas al haber liquidado un acuerdo con la Major League Baseball suscrito en 2018.

Cuba players celebrate after defeating Colombia in an Olympic baseball qualifying game in the Americas tournament Wednesday, June 2, 2021, in West Palm Beach, Fla. (Matias J. Ocner/Miami Herald via AP)
Cuba players celebrate after defeating Colombia in an Olympic baseball qualifying game in the Americas tournament Wednesday, June 2, 2021, in West Palm Beach, Fla. (Matias J. Ocner/Miami Herald via AP)

Nunca antes una selección cubana de béisbol había sufrido siete deserciones durante un torneo internacional.

La cifra se registró durante la ronda eliminatoria del Campeonato Mundial sub 23 disputada en Ciudad Obregón, estado mexicano de Sonora.

El certamen, auspiciado por la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC), ha entrado en la llamada Súper Ronda con los seis mejores clasificados, entre los que pudo ingresar Cuba a pesar de las bajas que, de continuar en progresión, podrían poner en peligro la permanencia de la selección caribeña en la contienda.

A partir de este miércoles México, Colombia, Cuba, Panamá, Venezuela y Taiwan jugarán la Súper Ronda en la ciudad de Hermosillo., a casi 1.900 kilómetros de la capital mexicana. Las dos primeras selecciones en esta nueva fase disputarán el título en un partido final el sábado.

La mayor cifra de abandonos para un equipo cubano de este deporte se había cuantificado en 1996, también en México, con cinco jugadores.

El camino hacia la frontera con Estados Unidos es lo habitual de los deportistas cubanos una vez que se desmarcan de sus delegaciones oficiales en suelo mexicano.

En lo que va de año son diez los beisbolistas cubanos de primer nivel que han dejado el equipo en el extranjero. En mayo pasado tres jugadores, los lanzadores Lázaro Blanco y Andy Rodríguez, y el jugador de cuadro César Prieto, se quedaron en Miami durante la celebración del Torneo Preolímpico de las Américas en la Florida.

En esa justa, Cuba, tricampeona olímpica de béisbol, fue eliminada y se convirtió en la gran ausente del torneo de Tokio 2020 ganado por Japón.

La última fuga en Ciudad Obregón se confirmó en la mañana del martes, cuando el pitcher zurdo Yeinel Zayas no se presentó a tomar el omnibus frente al hotel que aloja a la selección caribeña y que lo conduciría al estadio sede de la competencia.

De igual forma, antes de Zayas habían escapado los también lanzadores Luis Dennys Morales, Uber Mejías, y Danel Fernández, el receptor Loidel Rodríguez, el jardinero Reinaldo Lazaga y el jugador de cuadro Diasmany Palacios.

El conjunto ha visto súbitamente reducida su plantilla a 17 jugadores, con un único jugador de cambio para la defensa, dos receptores en una posición donde el riesgo de lesión es alto, y siete pitchers, para enfrentar cinco encuentros antes de llegar a la discusión de medallas.

El manager del equipo, Eriel Sánchez, intentó minimizar la situación que atraviesa, aunque reconoció que se ha visto obligado a alterar los planes y a exigir el máximo esfuerzo a los jugadores.

“Tenemos que sacrificar a cada atleta para lograr el resultado”, dijo en alusión al esfuerzo de su lanzador. el zurdo Naykel Cruz, a quien mantuvo en el montículo por seis entradas con más de los 100 lanzamientos estipulados. ”Ya le pediré disculpas”

Tras perder el viernes ante el campeón defensor México, Cuba pudo eslabonar cuatro victorias frente a Taiwan, Alemania, República Checa y República Dominicana.

El responsable de la delegacion cubana, Luis Daniel del Risco, declaró que “a pesar de que muchas personas quieren acabar con nuestro béisbol no vamos a dejar que eso ocurra”, en clara referencia a las deserciones.

Las autoridades cubanas culpan por las fugas a la decisión del ex presidente Donald Trump de inhabilitar un acuerdo al que los cubanos habían llegado con la Major League Baseball al final del mandato de Barack Obama.

El convenio propiciaba que beisbolistas de la Isla participaran en el sistema de competencias de las Grandes Ligas estadounidenses sin necesidad de desertar.

Trump consideró que la Federación Cubana de Béisbol no era realmente una Organización No Gubernamental, sino una prolongación del Gobierno cubano.