
Los pepinillos fritos no cuentan.
Situación: de pequeño, tu amigo se sentaba a la mesa todas las noches protestando porque no le gustaba el brócoli; decía que estaba asqueroso. La única verdura que come normalmente es la que lleva la pizza.
Realidad: muchos de nosotros realmente odiamos la verdura. Según un estudio, los españoles solo ingerimos 350 de los 650 g de fruta y verdura recomendados. Muchas personas, no solo tus amigos que odian el brócoli, pasan temporadas largas sin consumir verdura fresca. En algunos países del tercer mundo, o durante largos períodos de ocupación militar, estos alimentos no están disponibles. (Recuérdale esto a tu amigo para que se sienta como una mierda).
Lo peor que podría pasar: podrías sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, o incluso pérdida de visión. Pero, tranquilos, todo esto no te pasará ahora mismo, afirma la dietista Georgie Fear, cofundadora de One by one nutrition —sitio web dedicado a la dietética—. Los expertos creen que la verdura protege a tus células para que estas no sufran alteraciones en el ADN, lucha contra las células cancerígenas y reduce la inflamación del cuerpo. Por este motivo, si empiezas ya a consumir verdura podrías evitar padecer alguna enfermedad crónica en un futuro.
Lo que probablemente pasará: puede que tengas algún constipado o hinchazón en la zona abdominal por la falta de fibra. (Tampoco te creas que se te va a caer un brazo solo porque te pasaste una semana en Cancún sin beber agua; nuestro cuerpo es asombrosamente resistente). Pero, con el paso de los días, las posibilidades de tener alguna consecuencia física aumentarán, pues lo que sea que estés comiendo no tendrá tan pocas calorías como las hortalizas. Y, como este alimento es tan rico en vitaminas y en minerales que es capaz de distribuir nutrientes por todo tu cuerpo, empezarás a sentirte con poca energía o muy cansado.
Tu sistema inmunitario podría tener un bajón también, lo que supondría unos cuantos más resfriados al año. Si solo comes basura, es posible que desarrolles alguna deficiencia específica con efectos secundarios que saben peor que la col. Por ejemplo, la falta de hierro puede suponer la caída del pelo, y la gente con la vitamina B baja puede notar que tiene la piel más seca o que le salen pupas en la boca.
Qué deberías decirle a tu amigo: que madure y empiece a comer verdura si quiere llegar a viejo. Si se mantiene en sus trece, dile que puede compensar su baja ingesta de verdura añadiendo más fruta y cereales a su dieta (lo que también remediará el constipado). Es muy fácil disfrazar el sabor de las hortalizas mezclando las espinacas o la col con un batido de frutas. Si se toma un multivitamínico le ayudará a recuperar algunos de los nutrientes que le faltan, pero igualmente debería ir al médico una vez al año para que le hicieran un análisis de sangre y así controlar sus carencias, dijo Fear.
Publicado originalmente en VICE.com
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