Siete proyectos que están empujando los límites de la biología

Por Christina Agapakis; ilustraciones por Giulia Sagramola

Hoy en día, diseñadores y bioingenieros exploran los embrollos de la biología, la tecnología y la política, e imaginan nuevas formas de vida e interacción con nuestro entorno tecnonatural.

Biológicamente, el Antropoceno ha sido extraordinario. Durante milenios, los humanos hemos alterado el planeta al deforestar terrenos para dar paso a ciudades y a la agricultura, hemos cazado animales hasta el punto de extinción e introducido especies invasivas a ecosistemas vulnerables. Hemos producido un efecto a escala global por medio del cambio climático y a escala microscópica gracias a la resistencia antibiótica.

Hasta hace relativamente poco los científicos ignoraban el papel de la naturaleza humana. El campo de la biotecnología es conocido por tener un acercamiento reduccionista a la complejidad del ecosistema y al entorno natural. Sin embargo, con el auge del conocimiento sobre el Antropoceno, la ciencia busca trabajar con la naturaleza y sus tendencias. En una reciente conferencia de biotecnología, Steve Jurvetson, dueño de un capital de riesgo, dijo que nos estamos alejando de un "mundo manufacturado, diseñado, controlado y esculpido, donde las cosas hacen lo que quieres, para llegar a un futuro crecido, orgánico y robusto donde producimos artefactos físicos".

Hoy en día, diseñadores y bioingenieros exploran los embrollos de la biología, la tecnología y la política, e imaginan nuevas formas de vida e interacción con nuestro entorno tecnonatural. Algunos de los siguientes diseños existen sólo en galerías de arte, otros son pensados como experimentos o prototipos de laboratorio, y otros están en varias etapas de desarrollo dentro de la "naturaleza" que nosotros mismos hemos creado.

EL INCREÍBLE HOMBRE QUE SE ENCOGE

¿Dejaremos de rediseñar la naturaleza o los humanos serán rediseñados para el Antropoceno? El increíble hombre que se encoge es un proyecto de investigación a largo plazo que explora las implicaciones de que un humano se encoja hasta 50 centímetros. Con una menor estatura, los humanos ocuparían menos espacio y requerirían menos recursos, lo que le quitaría algo de estrés al ambiente. Los filósofos S. Matthew Liao, Anders Sandberg y Rebecca Roache publicaron en 2012, una meta más modesta para la ingeniería humana como respuesta al cambio climático. Reducir la estatura promedio por sólo 15 centímetros llevaría a una disminución de entre 15 y 18 por ciento en la tasa metabólica humana y, por tanto, disminuiría drásticamente el consumo de alimentos. Tal disminución se lograría por medio de pruebas genéticas de preimplantación, la proyección de embriones que lleven "genes bajitos" y con tratamientos durante la infancia o medicamentos durante el embarazo que reduzcan el peso al nacimiento.

DISEÑO PARA LA SEXTA EXTINCIÓN

Una gran preocupación en el Antropoceno es conservar el ecosistema que tanto hemos dañado, pero a veces la conservación requiere intervención. Salvar a la naturaleza podría significar rediseñarla. En Designing for the Sixth Extinction (Diseño para la sexta extinción), la artista Alexandra Daisy Ginsberg propuso engendrar especies interdependientes que lleven a cabo las tareas de los organismos extintos y que respondan a los problemas de la intervención humana. Entre éstas se encuentran una babosa mutante que neutraliza los niveles de ácido en el suelo causados por la contaminación, y una biopelícula autorreproductiva que cubre las hojas de los árboles para atrapar contaminantes y purificar el aire. El plan de Ginsberg es llevar su diseño especulativo más allá del bosque hasta la oficina de patentes. Éste incluye una propuesta de un sistema de gobierno, patentes e incentivos para las compañías de biotecnología que pongan sus esfuerzos de investigación y desarrollo en hacer proyectos cuyo resultado no sea necesariamente cuantificable en dinero.

EL CORO DE MEJILLONES

Algunos sensores colocados en casas y ciudades inteligentes han recabado datos sobre nuestro comportamiento, pero ahora los científicos empiezan a depender de los sensores naturales para explicarnos mejor los factores ambientales, como los niveles de contaminación y la calidad del aire. El proyecto Mussel Choir (Coro de mejillones) de Natalie Jeremijenko usa la "inteligencia natural" para medir la calidad del agua. La artista e ingeniera colocó un imán en un lado de la concha de los mejillones y un sensor que detecta las fluctuaciones del campo magnético en el otro. Al abrirse y cerrarse como respuesta a las condiciones ambientales, los imanes mandan una señal a una computadora que canta cuando los mejillones se abren. Los mejillones se cierran cuando detectan una toxina, como el plomo o el zinc, y se quedan abiertos cuando el agua es buena para alimentarse. Jeremijenko dijo este año a Method Quarterly, una revista de divulgación científica: "¡Confío más en un mejillón que en los datos! No puede haber un solo error de puntos decimales o problemas de recabrilación cuando sus vidas dependen de ello".

OPENBIOME

La medicina también se está alejando del reduccionismo y yendo hacia un acercamiento más ecocéntrico. En los últimos dos años, la creciente conciencia sobre el ecosistema microbiano dentro del cuerpo humano ha hecho de la popó un remedio milagroso. OpenBiome es un "banco de popó" que recolecta excremento para usarlo en trasplantes fecales. El microbioma de los intestinos es hogar de miles de millones de bacterias esenciales para la digestión y la inmunidad. Los antibióticos pueden devastar este necesario ecosistema y permitir que otras especies —como la Clostridium difficile, una infección que puede causar diarrea paralizante— se instalen allí. El trasplante de heces ricas en microbios de una persona sana al intestino de alguien con C. diff tiene una tasa de alivio de más de 90 por ciento, un éxito sin precedente para cualquier tecnología médica.

EL LIBRO DE COCINA DE NEW WEATHERMAN

En The New Weatherman's Cookbook, David Benqué ofrece diseños que usan la biología sintética para detener a las industrias que dañan al ambiente y promover un cambio ambiental radical. El New Weatherman, un grupo ficticio de ingenieros genéticos reunido por Benqué, desea lograr "un orden mundial simbiótico" con dispositivos biotecnológicos. En un proyecto llamado #PalmOPS, el New Weatherman propone estorbarle a la industria del aceite de palma, la cual ha terminado con bosques para dar paso a sus plantaciones, por medio de una campaña de operaciones clandestinas. La meta es crear inhibidores de lipasa, que evitan que el cuerpo digiera el aceite, e insertarlas a las palmas para que cualquiera que consuma el aceite modificado se enferme y experimente lo que Benqué llama #BIOLULZ.

LA CLONACIÓN DEL MAMUT

El genetista George Church anunció que los científicos de su laboratorio habían juntado el ADN de células de elefantes con genes del mamut lanudo, el cual ha estado extinto desde hace cuatro mil años. Los esfuerzos para corregir los errores de nuestros antepasados por medio de la ingeniería son un fascinante proyecto, ya que mezclan la tecnología con la conservación. Aún así, la idea de que podamos arreglar los errores ambientales con diseños biológicos ha hecho que algunos conservacionistas se preocupen de que hagamos intervenciones que amenacen a especies y ecosistemas.

MOSQUITOS OXITEC

Oxitec es una compañía de biotecnología británica que durante los últimos años ha liberado millones de mosquitos modificados genéticamente en Centro y Sudamérica. Cuando estos mosquitos, todos machos, se apareen con las hembras silvestres, producirán descendencia "autolimitante" que morirá antes de llegar a la adultez. Los esfuerzos para erradicar a los mosquitos y limitar la propagación del dengue tanto al liberar machos esterilizados —por medio de radiación, modificación genética o el uso de insecticidas químicos como el DDT— son un importante ejemplo de la biología antropocena.

Publicado originalmente en VICE.com

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