Pánico y heroísmo en un vuelo de FlyDubai

Reportajes Especiales - News

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Pasajeros israelíes redujeron al atacante en la cabina de mando, y dos pilotos que viajaban fuera de servicio ayudaron a aterrizar en Arabia Saudita.

Los pasajeros de un vuelo matutino de Dubái a Tel Aviv relataron el miércoles escenas de pánico y horror cuando su avión se precipitó de repente miles de pies mientras se oían gritos de auxilio detrás de la puerta de la cabina de mando.

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El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, dijo que uno de los pilotos había apuñalado al otro, el capitán Smit Machchhar, un ciudadano indio, y luego había intentado estrellar el avión. Aún no se ha revelado la identidad del piloto que atacó al capitán Machchhar.

Lo que comenzó como un vuelo de rutina se volvió aterrador cuando estalló el altercado violento dentro de la cabina de mando. Los pasajeros, en su mayoría israelíes, describieron escenas desesperadas dentro de la cabina, a medida que los viajeros se daban cuenta de que el avión estaba fuera de control.

Algunos irrumpieron en la cabina de mando y derribaron al piloto que había apuñalado a su colega, antes de que dos pilotos que no estaban de servicio y que viajaban en la cabina principal ayudaran a aterrizar la aeronave sin contratiempos en Arabia Saudita.

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Meital Zoller, que viajaba con su esposo y su hijo, dijo que se dieron cuenta de que algo andaba mal cuando "el avión subió y bajó". Luego escucharon gritos, y el avión comenzó a caer en picada.

"En pocos minutos, nuestro avión perdió por completo el control y sentimos que era el final: íbamos a estrellarnos", dijo una pasajera, Miriam Ohayon, al canal de televisión israelí I24 News. "Escuchamos gritos en el avión, y cuando abrieron la cabina de mando, había mucha sangre".

Asaf Rajuan, uno de los pasajeros israelíes que ayudaron a incapacitar al atacante, dijo a los periodistas que él y otros cinco pasajeros "actuaron por instinto" tras darse cuenta de que el avión estaba en un brusco descenso en picada. Irrumpieron en la cabina de mando y forcejearon con el piloto que había atacado a su colega.

"Lo neutralizamos muy rápido", dijo, y agregó que los miembros de la tripulación ayudaron a inmovilizarlo.

Shota Musev, un dentista que dijo que fue uno de los primeros en llegar a la cabina de mando después del ataque, dijo que él y otro pasajero ataron las manos del atacante con cables de auriculares.

Musev dijo que atendió al piloto herido, que tenía heridas graves en la cabeza y cortes en los dedos. Dijo que el cuerpo del atacante también estaba ensangrentado, pero que no estaba claro de inmediato si la sangre era suya o de otra persona.

Hila Gaier, que también iba en el vuelo, dijo que cuando el avión se precipitó muchos pasajeros no podían moverse por las fuerzas que actuaban sobre sus cuerpos. "Te succionaba hacia abajo", dijo a Kan, la radiodifusora pública de Israel. Dijo que volaba con su pareja y sus dos hijas. "Las abracé, les dije que las amaba e intentamos practicar ejercicios de respiración", dijo.

Los datos de seguimiento de vuelos de Flightradar24 mostraron que el vuelo 1073 descendió más de unos 17.000 pies en menos de dos minutos. "El avión se estabilizaba y luego volvía a caer durante varios segundos larguísimos", dijo un pasajero, Almog Itali, al Canal 12. El avión aterrizó de manera segura en Tabuk, Arabia Saudita, y los pilotos fueron trasladados a un hospital.

Adam Polovincik, de 40 años, que estaba en el vuelo con su familia, lo describió como una "experiencia extrema", aun cuando intentaba mantener la calma por sus hijos.

Polovincik, que habló por teléfono desde Arabia Saudita, país que no mantiene relaciones diplomáticas formales con Israel, dijo que la situación en el aeropuerto saudita era surrealista.

"Nos trajeron comida y bebida, nos sirvieron café", dijo Polovincik. "Sí, hay muchos soldados aquí y funcionarios del gobierno, pero el ambiente es muy tranquilo, agradable y respetuoso".

Más tarde, los pasajeros fueron trasladados en un avión de reemplazo al Aeropuerto Ben Gurión cerca de Tel Aviv, donde fueron recibidos con banderas israelíes. Muchos dijeron que todavía estaban conmocionados por la terrible experiencia. Peleg Itali, un estudiante de secundaria, describió sus pensamientos al sentir que el avión comenzaba a caer en picada.

"En mi cabeza dije: 'Estoy perdido, estoy perdido. No merezco morir así'", dijo.

Leo Sands, Adam Rasgon, Johnatan Reiss y Heedo Abu Laban colaboraron con la reportería.

Aaron Boxerman es reportero del Times y cubre Israel y Gaza. Radica en Jerusalén.

Natan Odenheimer es reportero del Times en Jerusalén y cubre los asuntos de Israel y Palestina.

Zane Irwin es un reportero de noticias internacionales e integrante de la generación 2026-27 del Times Fellowship, un programa para periodistas al principio de sus carreras.

Leo Sands, Adam Rasgon, Johnatan Reiss y Heedo Abu Laban colaboraron con la reportería.

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