
El presidente Trump dijo que el alto al fuego de junio pondría límites al programa nuclear de Irán y daría fin al conflicto, pero los países parecen estar muy distanciados.
El lunes, Estados Unidos e Irán incumplieron su plazo de 60 días para llegar a un acuerdo que limite el programa nuclear iraní bajo los términos del alto al fuego acordado en junio. La falta de un acuerdo subraya la ruptura de una tregua que el presidente Donald Trump prometió que pondría fin a la guerra.
Trump había anunciado el llamado memorando de entendimiento entre los dos países con bombos y platillos hace dos meses. Pero el efímero acuerdo no logró reabrir el estrecho de Ormuz, que Irán bloqueó en la práctica luego de que Israel y Estados Unidos atacaran a fines de febrero, ni poner fin a un conflicto que ha entrado en su sexto mes.
PUBLICIDAD
El vencimiento del plazo es en gran medida simbólico, ya que tanto Trump como los líderes de Irán han dicho en semanas recientes que el acuerdo está básicamente muerto. El acuerdo original también estipulaba que el periodo de 60 días se extendería de ser necesario, lo cual habría sido probable dada la naturaleza delicada y compleja de las negociaciones.
Pero el hito, no obstante, demuestra lo mucho que a Trump le ha costado alcanzar sus objetivos de guerra --como obligar a Irán a limitar sus ambiciones nucleares-- y lo envalentonado que se siente el gobierno iraní, en un momento en el que ambos países están en riesgo de un conflicto militar más grande.
PUBLICIDAD
El presidente Trump dijo el lunes que evitar que Irán obtenga un arma nuclear seguía siendo su principal objetivo. "La meta número uno es, y siempre será, que Irán no pueda tener, de ninguna manera, forma o modo, un arma nuclear", dijo en las redes sociales.
Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, dijo a los periodistas el lunes que las negociaciones sobre el acuerdo nuclear "nunca comenzaron", y agregó que el periodo de 60 días "en el fondo ya no es relevante".
Desde finales de julio no se han reportado públicamente ataques estadounidenses contra objetivos iraníes. Pero Estados Unidos e Irán parecen estar preparándose para una campaña prolongada de desgaste económico que podría desembocar fácilmente en una reanudación de la guerra, dijeron analistas. Irán está utilizando su control del estrecho de Ormuz, una vía navegable fundamental para el transporte de petróleo y gas, para asfixiar los mercados energéticos mundiales, lo que aumenta la presión sobre Trump para que llegue a un acuerdo.
PUBLICIDAD
El gobierno de Trump ha rescindido las exenciones de sanciones al petróleo iraní, las cuales había emitido durante la breve tregua. Las fuerzas estadounidenses también han vuelto a imponer un bloqueo naval a los puertos iraníes, con la esperanza de que presionar económicamente a Irán lo obligue a hacer concesiones. Pero los líderes de Irán apuestan a que el país puede soportar más sufrimiento económico que Estados Unidos, sobre todo ahora que Trump enfrenta elecciones intermedias en noviembre.
"La república islámica está intentando ejercer presión económica sobre Estados Unidos, y Estados Unidos está intentando ejercer presión económica sobre la república islámica", dijo Behnam Ben Taleblu, experto en Irán en la Fundación para la Defensa de las Democracias, un instituto de investigación con sede en Washington.
PUBLICIDAD
Taleblu dijo que la campaña económica estadounidense podría ser devastadoramente eficaz contra la economía iraní. Pero advirtió que la cúpula clerical de Irán probablemente respondería con una mayor escalada, y prepararía el terreno para otra ronda de conflicto armado.
Al igual que otros pactos recientes de Trump en Medio Oriente, el acuerdo de junio buscaba una tregua rápida mientras aplazaba los dilemas más espinosos para futuras rondas de negociaciones. Analistas argumentaron que el acuerdo, redactado de forma ambigua, estaba inclinado a favor de Irán y sugirieron que el presidente intentaba ir poniendo fin a una guerra cada vez menos popular que amenazaba con empantanarlo en Medio Oriente.
PUBLICIDAD
Las conversaciones sobre el programa nuclear de Irán se retrasaron por lo que se suponía que serían dos meses de negociaciones adicionales, aunque Trump había dicho que la preocupación de que Irán pudiera obtener un arma nuclear era un elemento principal de su justificación para la guerra.
Funcionarios estadounidenses esperaban que el acuerdo al menos reabriera el estrecho de Ormuz, para aliviar la presión sobre la economía mundial. Pero el alto al fuego tambaleó casi de inmediato, e Irán actuó rápidamente para afirmar su control sobre la vía marítima.
Funcionarios iraníes citaron el lenguaje ambiguo en el acuerdo de alto al fuego para declarar que algunos barcos estaban transitando indebidamente por la vía marítima sin su permiso y dispararon contra algunos de ellos. Las fuerzas de Estados Unidos tomaron represalias bombardeando el sur de Irán, lo que desencadenó un ciclo de ataques y contraataques.
PUBLICIDAD
La escalada llevó a Trump a considerar el lanzamiento de una gran ofensiva militar contra Irán en al menos dos ocasiones. En ambas dio marcha atrás tras las súplicas de aliados regionales, como Arabia Saudita, que se han llevado la peor parte de las represalias militares iraníes, así como por las advertencias de asesores de la Casa Blanca sobre la disminución de las reservas de municiones críticas.
Sanam Mahoozicolaboró con la reportería.
Aaron Boxerman es reportero del Times y cubre Israel y Gaza. Radica en Jerusalén.
Sanam Mahoozicolaboró con la reportería.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo ver el 'eclipse del siglo' el próximo año
Reportajes Especiales - Lifestyle

La pista de baile salvó a Madonna. Luego, ella la expandió para todos
Reportajes Especiales - Lifestyle

En Barcelona puedes encontrar el lugar perfecto para disfrutar un vermut y aperitivos
Reportajes Especiales - Lifestyle

Hace calor. Tómate una sopa caliente
Reportajes Especiales - Lifestyle

Por qué Moldavia se volvió una pieza central para Putin en su ofensiva contra Occidente
En la pequeña nación, Rusia pagó a sacerdotes ortodoxos, llevó a cabo un esquema de compra de votos y estableció campamentos de entrenamiento sobre interferencia electoral, todo en un esfuerzo por descarrilar al gobierno de tendencia occidental



