Cuando Chris Petrock, de 47 años, compró una casa de tres habitaciones y tres pisos en Norwalk, Connecticut, decidió convertirla en un hogar inteligente, donde pudiera controlar las luces, el refrigerador, el termostato, los televisores, las cámaras de seguridad y todo lo demás con el sonido de su voz o con tan solo presionar un botón en su celular.

Algunos amigos y familiares se mostraron escépticos. "Creo que a muchos de mis amigos como que les asusta". Además, compró un paquete de electrodomésticos inteligentes de Samsung y otros dispositivos; necesitó la ayuda de un técnico para instalar el sistema de alarma de seguridad.

Dijo que le gusta vigilar su casa desde su celular durante el día. "Veo a mi perro. Me gusta ver qué está haciendo".

Pero Petrock no lo hizo para ser genial, sino para aumentar el valor de su casa.

"Es la ola del futuro. Sé que muchas familias querrán adoptar esta tecnología", comentó. "¡Es buenísimo para el valor de reventa!".

En 2018, el 59 por ciento de los adultos estadounidenses dijo que estaba interesado en usar un electrodoméstico inteligente, de acuerdo con Forrester Research.

Muchos han entrado al universo del internet de las cosas gracias a la creciente popularidad de los altavoces inteligentes, como Amazon Echo y Google Home, cuyos asistentes de voz pueden responder preguntas, reproducir música, ordenar comida, leer las noticias, pedir un Uber y controlar otros aparatos inteligentes a los que estén vinculados.

Sin embargo, el camino hacia la adopción masiva de la tecnología inteligente en casa probablemente será largo y estará lleno de obstáculos. Aunque el número y la naturaleza de los dispositivos inteligentes aumenta día con día, la gente se ha demorado en comprarlos e instalarlos.

"Es un asunto muy confuso y hay mucho barullo al respecto", dijo Frank Gillett, analista principal de Forrester.

Comprar, configurar y conectar dispositivos inteligentes puede ser costoso, engorroso y tardado. En efecto, hasta un tercio de los altavoces inteligentes que las personas han comprado aún están en sus cajas, de acuerdo con Forrester.

"Necesitas que la gente sea paciente y se sienta cómoda siguiendo todas esas instrucciones", comentó.

La seguridad, la privacidad y la confianza siguen siendo una gran preocupación para quienes usan altavoces inteligentes. Se preocupan de que "el gran hermano los esté escuchando", dijo Charles Golvin, director del área de investigaciones en Gartner, una firma de investigación y asesoría.

En una encuesta de 2017 realizada por Gartner entre quienes usan altavoces inteligentes en Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania, el 44 por ciento dijo que estarían más dispuestos a usar aplicaciones de asistentes personales virtuales, como Alexa, Siri o Google Assistant, si todos sus datos personales se quedaran en el dispositivo y no almacenados en la nube.

No es sorprendente que nombres conocidos como Google, Amazon y Apple hayan tomado la delantera en el sector de los altavoces inteligentes, y que grandes marcas como Samsung estén dando a conocer sus electrodomésticos inteligentes. No obstante, el resto del universo de los dispositivos inteligentes está fragmentado.

"Gran parte de la innovación proviene de empresas emergentes y compañías de tamaño medio que se han enfocado en el tema", dijo Gillett.

En el imperio de los dispositivos inteligentes, Samsung ha tomado la delantera.

Por ejemplo, con su refrigerador inteligente Family Hub puedes ver el contenido de tu refrigerador desde un teléfono móvil en el trabajo, usar una aplicación de abarrotes como InstaCart o Amazon Prime Now para ordenar lo que necesites y hacer que te envíen los alimentos antes de que vuelvas a casa. El refrigerador inteligente también envía alertas sobre los alimentos próximos a caducar y muestra recetas a través de la aplicación Meal Planner para que puedas preparar platillos con los artículos que van a expirar.

El refrigerador tiene una gran pantalla táctil, altavoces y Bixby, el asistente de voz que permite crear listas de compras, publicar fotografías, reproducir música e incluso controlar otros dispositivos inteligentes, como las luces y los termostatos desde el refrigerador.

Si la familia está viendo un programa en una televisión inteligente Samsung en la sala, la función TV Mirroring permite que alguien vea el mismo programa en la pantalla táctil del refrigerador mientras cocina.

"A la gente le encanta esa función, sobre todo cuando ven deportes, pues no se quieren perder una jugada mientras preparan la comida", dijo Adnan Agboatwalla, director de los programas de innovación de Samsung Electronics Estados Unidos.

"La clave de todo el ecosistema es hacer más fácil la vida del consumidor", comentó.

No obstante, la demanda de dispositivos inteligentes va mucho más allá de los electrodomésticos inteligentes, las luces, los altavoces y los termostatos. Tanto los gigantes de la tecnología como las empresas emergentes están produciendo dispositivos innovadores del internet de las cosas con funciones de inteligencia artificial a un ritmo vertiginoso —cuanto más extravagantes y vistosas mejor— mientras compiten para destacar en un mercado cada vez más saturado.

Entre los recién llegados se encuentra MassageRobotics, una empresa que ofrece masajes corporales en casa a través de un par de brazos robóticos. A Christian Mackin, el fundador de la compañía, se le ocurrió la idea después de sufrir lesiones en el cuello y la espalda durante un accidente en un vehículo todoterreno en California en 2013. Se sometió a cirugías y más tarde a terapias físicas y de masajes.

¿Eres fanático de los zapatos Jimmy Choo? Si es así, hay un zapato de diseñador que no solo es elegante, sino que detecta signos de enfermedades crónicas, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer, tan solo midiendo la manera en que caminas. Jimmy Choo colaboró con ZhorTech para crear Voyager Boot, una bota con un dispositivo llamado Digitsole que medirá la cadencia, la velocidad, la fuerza de impacto, la pronación y otras medidas mientras la persona camina. Todavía no se programa el lanzamiento de la nueva plantilla a la bota inteligente de Jimmy Choo.

"Hay más de siete mil terminaciones nerviosas en cada pie directamente conectadas con el cerebro", dijo Karim Oumnia, director ejecutivo y fundador de ZhorTech y Digitsole. Además, los estudios médicos muestran una relación directa entre el análisis de la marcha y las enfermedades neurológicas, dijo. "Incluso podemos detectar el nivel de gravedad de las enfermedades" y dar seguimiento con el tiempo, comentó. The Voyager Boot estará disponible en tres estilos y costará entre 1795 y 1895 dólares.

Además existe la camiseta deportiva inteligente y lavable de QUS que recopila datos del cuerpo como la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardiaca y la variabilidad del ritmo cardiaco a través de hilos sensores y un dispositivo que está en la parte trasera de la camiseta. Recopila los datos durante las sesiones de ejercicio y los compara con los anteriores.

También está Hip'Safe, un cinturón con bolsa de aire portátil con un precio de alrededor de 744 dólares, y B'Safe, un chaleco con bolsa de aire para ciclistas que se infla automáticamente cuando los sensores de movimiento detectan que la persona está cayendo, con un precio de unos 700 dólares.

Widex hace un audífono inteligente, que usa la inteligencia artificial para aprender y ajustar las preferencias auditivas de la persona en tiempo real, y pronto presentará un audífono sin batería.

Para los que tienen gato, está iKuddle, un arenero inteligente con un costo de 299 dólares que detecta cuando el felino entra a la caja, desodoriza el aire y empaca el excremento en pequeñas bolsas para desecharlas fácilmente. Además, todo puede monitorearse a través de una aplicación.

En la carretera se puede usar el dispositivo inteligente Eyedrive de EyeLights, que permite que un conductor vea indicaciones GPS, listas de reproducción de música y llamadas entrantes a través de un holograma que aparece en el parabrisas del auto. En el tablero del auto hay un dispositivo parecido a una tableta y, una vez que se conecta al GPS del celular y a las aplicaciones de música, proyecta las indicaciones o el título de una canción en el parabrisas, a un tamaño suficiente para que todos en el auto puedan verlo. Se activa por voz o gestos de modo que el conductor nunca tiene que quitar la mirada del camino para operarlo.

EyeLights espera que Eyedrive esté disponible en febrero y se venda por 299 dólares.

El catálogo de dispositivos inteligentes divertidos, geniales y excéntricos al parecer es infinito y sigue expandiéndose todos los días. Al final, ninguna casa inteligente lucirá igual. Todo dependerá de las preferencias personales.

"No puedes configurar una casa que lo haga todo para que sea mágica como la de Los Supersónicos", dijo Gillet.

* Copyright: 2019 The New York Times News Service