El retraso en el ritmo de vacunación en el sur de los EEUU podría llevar a una ola de verano, alertan especialistas

En 15 estados, incluidos Arkansas, Carolina del Norte y del Sur, Georgia y Louisiana, menos de la mitad de los adultos recibieron una dosis de la vacuna contra el COVID-19

Especialistas advierten que en algunos estados del sur podrían enfrentar un aumento en los casos de coronavirus durante el verano (Reuters/ Lucy Nicholson)
Especialistas advierten que en algunos estados del sur podrían enfrentar un aumento en los casos de coronavirus durante el verano (Reuters/ Lucy Nicholson)

Mientras Estados Unidos avanza en su plan de vacunación con el objetivo de tener al 70% de la población inoculada con al menos una dosis para el 4 de julio, y, si bien los últimos días mostraron cifras alentadoras que dan cuenta de la reducción de infecciones y de muertes por coronavirus a nivel nacional, especialistas advierten que en algunos estados del sur podrían enfrentar un aumento en los casos de coronavirus durante el verano.

Una docena de estados, muchos de ellos en el noreste, incluidos Maine, Massachusetts y Connecticut, ya alcanzaron un punto de referencia de al menos el 70% de los adultos con aunque sea una dosis de vacuna. A nivel nacional, el 51,08% de la población recibió al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19, mientras que el 41,55% se encuentra completamente inoculado, según Our World in data. Pero en el sur, ese marcador es diferente en varios estados.

De hecho, en 15 estados, incluidos Arkansas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Louisiana, aproximadamente la mitad o menos de los adultos recibieron una dosis de la vacuna, según un análisis del New York Times. En dos estados, Alabama y Mississippi, se necesitaría aproximadamente un año para administrar una dosis al 70% de la población al ritmo actual de distribución.

Los expertos en salud pública y los funcionarios en los estados con tasas de vacunación más bajas dicen que el parámetro de referencia del presidente ayudará a reducir los casos y las muertes, pero es algo arbitrario: incluso si el 70% de los adultos están vacunados, el virus y sus variantes más contagiosas pueden propagarse entre quienes no lo están.

Pero siguen preocupados de que sus residentes sean más susceptibles a la infección a medida que las restricciones disminuyen en todo el país, la sensación de urgencia por vacunarse baja y muchos estadounidenses en climas cálidos evitan el calor y se dirigen al interior, donde el virus se propaga.

Mississippi tiene la tasa de vacunación más baja del país, con un 34% de la población que ha recibido al menos una dosis (Reuters/Jonathan Ernst)
Mississippi tiene la tasa de vacunación más baja del país, con un 34% de la población que ha recibido al menos una dosis (Reuters/Jonathan Ernst)

No obstante, de haber una ola de verano en el sur, los expertos creen que no será tan grave como la del verano pasado porque al menos algunas personas están vacunadas y los tratamientos han mejorado. Las personas más jóvenes, que tienen menos probabilidades de ser vacunadas, serán las más vulnerables durante cualquier aumento de este verano, dijo dward Trapido, epidemiólogo y decano asociado de investigación en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de Louisiana. Si bien la muerte o la enfermedad grave no es tan común entre los jóvenes con COVID-19, es posible, alertó.

“No es probable que la oleada acabe paralizando los hospitales y provocando muchas muertes”, agregó Trapido. “Hay ciertas poblaciones que están subvacunadas, y ahí es donde esperamos ver un aumento”. Para evitar un aumento repentino del verano, los estados del sur deben ponerse al día con los del noreste que ya han recibido al menos una dosis para el 70% de su población, sostuvo Peter Hotez, experto en vacunas del Baylor College of Medicine, quien prevé una nueva ola en el sur porque “estamos muy por debajo del rendimiento en términos de vacunación”.

Mississippi, por ejemplo, tiene la tasa de vacunación más baja del país, con un 34% de la población que ha recibido al menos una dosis. El gobernador Tate Reeves de Mississippi dijo el domingo que, a pesar de los bajos números de vacunación, la cantidad de casos indican que el riesgo de contraer COVID-19 en su estado es bajo.

Otra preocupación para los expertos está en la cantidad de testeos. Trapido dijo que una disminución en la cantidad haría difícil contener los brotes antes de una posible oleada de verano.

A nivel nacional, el número de testeos diarios reportados bajó notablemente. El jueves, por caso, se realizaron unas 316.000 pruebas, muy por debajo del pico invernal, cuando se administraban más de 2 millones algunos días, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Mientras Estados Unidos reabre sus actividades, todavía hay preocupación en algunos estados del sur del país por el lento ritmo de vacunación (Reuters /Mike Blake)
Mientras Estados Unidos reabre sus actividades, todavía hay preocupación en algunos estados del sur del país por el lento ritmo de vacunación (Reuters /Mike Blake)

“No tenemos tanta gente apurándose a por testearse porque todos los mensajes son sobre vacunas”, añadió Trapido. “Es importante recordarle a la gente que, si está preocupada, vale la pena hacerse el estudio”.

Incluso, las cifras estatales que parecen prometedoras pueden pasar por alto las áreas problemáticas locales, advirtió a mediados de mayo Joseph Kanter, funcionario de Salud de Luisiana. En algunas jurisdicciones de este estado, las personas vacunadas con una dosis son menos del 20% de la población.

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus, Estados Unidos acumula más de 33,3 millones de contagios y 597.600 fallecidos, según el monitor de Johns Hopkins University & Medicine Coronavirus Resource Center. Ayer, domingo 6 de junio, se reportaron a nivel nacional 5395 casos positivos por COVID-19 y un promedio de 500 estadounidenses por día todavía mueren a causa de esta infección, casi todos sin vacunar.

El año pasado, incluso en verano, Estados Unidos tuvo picos de más de 65.000 casos por día. Con la llegada del otoño a fin de 2020 y el invierno en 2021, los casos subieron abruptamente. El punto más alto de contagios fue el 2 de enero, día que reportó 300.462 nuevas infecciones, según Our World in Data. Y el punto más alto de muertes fue el 12 de enero, con 4477 en una sola jornada. Durante ese mes, el promedio de fallecidos fue de 3000 por día.

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