Por la campaña de vacunación, en la última semana EEUU registró el menor número de casos desde que comenzó la pandemia

Mientras el país avanza en su plan de vacunación con el objetivo de tener al 70% de la población inoculada con al menos una dosis para el 4 de julio, los últimos siete días mostraron cifras alentadoras que dan cuenta de la reducción de infecciones y de muertes por coronavirus

La cantidad de nuevas infecciones diarias por COVID-19 en Estados Unidos son las más bajas desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia (EFE/EPA/NANCY LANE /POOL/Archivo)
La cantidad de nuevas infecciones diarias por COVID-19 en Estados Unidos son las más bajas desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia (EFE/EPA/NANCY LANE /POOL/Archivo)

La pandemia de COVID-19, que ya ocasionó más de 171 millones de contagios y 3,6 millones de muertes en todo el mundo, según el monitor de Johns Hopkins University & Medicine Coronavirus Resource Center, todavía está lejos de terminarse. Pero una luz de esperanza comienza a encenderse, especialmente, en aquellos países que avanzan de forma rápida con sus esquemas de vacunación para tratar de disminuir los casos de gravedad.

En este sentido, y mientras el presidente de los Estados Unidos Joe Biden continúa con su plan de llegar al 4 de julio, Día de la Independencia, con el 70% de la población ya vacunada, el país empieza a contar con resultados alentadores. Por caso, ayer, 2 de junio, reportó 16.913 contagios por COVID-19; antes de ayer, 22.942; el 31 de mayo, 5776 y el 30 de mayo, 6733, según Our World in Data. Estas cifras dan cuenta de que la cantidad de nuevas infecciones diarias son las más bajas desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia.

Durante la última semana, el país reportó una media de 16.500 nuevos casos por día, lo que representa una mejora del 30% con respecto a la semana anterior. Los casos nuevos disminuyeron en 43 estados y se mantuvieron estables en los otros siete. Los recuentos oficiales de contagios no han sido tan bajos desde que en ese país comenzaron a aplicarse las distintas medidas de confinamiento y restricciones a la circulación, cuando la pandemia recién comenzaba.

Los Estados Unidos acumula más de 33,3 millones de contagios por COVID-19, casi el 10% de su población, y totaliza 595.000 muertes, según Johns Hopkins University & Medicine Coronavirus Resource Center. La cantidad de fallecidos en ese país convierte a este virus en más letal para los estadounidenses que los últimos 80 años de conflictos bélicos, incluida la Segunda Guerra Mundial.

Estados Unidos comienza a reabrirse, pero no fue hasta que llegaron las vacunas que pudo empezar a dar vuelta la curva (REUTERS/Caitlin Ochs)
Estados Unidos comienza a reabrirse, pero no fue hasta que llegaron las vacunas que pudo empezar a dar vuelta la curva (REUTERS/Caitlin Ochs)

Si bien el país liderado por la administración Biden comienza a reabrirse, no fue hasta que comenzaron a aplicarse masivamente las vacunas que logró contener el virus. El año pasado, incluso en verano, tuvo días de más de 65.000 casos por cada jornada. Con la llegada del otoño a fin de 2020 y el invierno en 2021, los casos subieron abruptamente. El pico más alto de contagios fue el 2 de enero, día que reportó 300.462 nuevas infecciones, según Our World in Data. Y el punto más alto de muertes fue el 12 de enero, con 4477 en una sola jornada. Durante ese mes, el promedio de fallecidos fue de 3000 por día. Sin embargo, ayer, 2 de junio, reportó 610.

Ahora, el virus parece estar bajo control, a nivel nacional y en todos los estados, gracias casi en su totalidad a la eficacia de las vacuna y al plan de inoculación. Más de la mitad de la población recibió al menos una dosis de la vacuna, mientras que el 40,71% ya se encuentra completamente inoculado.

No obstante, el riesgo todavía sigue siendo tan alto para las personas no vacunadas, como informó recientemente el Washington Post. Un promedio de 500 estadounidenses por día todavía mueren de COVID-19, casi todos sin vacunar. Aún se esperan algunos brotes localizados en los Estados Unidos, especialmente en áreas donde relativamente pocas personas están inoculadas.

Más de la mitad de los estadounidenses recibieron al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19 y el esquema nacional contempla la inoculación para preadolescentes desde los 12 años (EFE/Lenin Nolly/Archivo)
Más de la mitad de los estadounidenses recibieron al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19 y el esquema nacional contempla la inoculación para preadolescentes desde los 12 años (EFE/Lenin Nolly/Archivo)

Con el tiempo, según los especialistas, es probable que la inmunidad a las vacunas disminuya, lo que, junto con las nuevas variantes del virus, probablemente requerirá aplicaciones de refuerzo para anticiparse a nuevos brotes. Por ahora, sin embargo, Estados Unidos finalmente ha reducido el virus a un nivel en el que casi todos los expertos están de acuerdo en que es seguro: menos de 20.000 casos por día, distribuidos en la población de Estados Unidos de 331,5 millones de personas, es un número relativamente bajo.

Nueva York, que sufrió la peor parte de la llegada del virus a los Estados Unidos, tiene ahora un promedio de 800 nuevos casos por día, en un estado de unos 20 millones de personas. Washington DC, por su parte, tiene solo unos 28 casos nuevos por día. El estado de Florida reporta unos 1800 por jornada, pero sus números están mejorando, al igual que en el resto del país. De hecho, los recuentos diarios de casos de Florida cayeron un 25% en la última semana.

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