
Recientemente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) difundió el Informe sobre el Diálogo Social 2022, en el cual concluye que la negociación colectiva es un medio para la recuperación inclusiva, sostenible y resiliente, ante las circunstancias de los últimos años que han afectado el empleo y los ingresos. Destacamos cuatro de las razones que se desarrollan en el informe como respaldo de dicha conclusión.
Primero, como la negociación colectiva es un proceso voluntario entre el(los) empleador(es) y la(s) organización(es) sindical(es) para tratar los conflictos laborales de naturaleza colectiva, buscar soluciones y, de ser posible, llegar a acuerdos, llamados convenios colectivos; permite crear un espacio representativo y autónomo en el que las partes crean normas de manera conjunta. En este sentido, diseñan reglas acordes a sus intereses, las adaptan o las modifican como respuesta a los cambios o a las distintas circunstancias. Por ejemplo, en el contexto de la COVID-19, se crearon licencias remuneradas por enfermedad, prestaciones de atención sanitaria o pautas flexibles para el trabajo a distancia o híbrido, entre otras medidas.
Segundo, los convenios colectivos contienen normas que permiten una protección laboral inclusiva, lo cual tiene efectos positivos en el tratamiento igualitario de los trabajadores. En efecto, existen acuerdos que tienen alcance a todos los trabajadores o que buscan medidas de protección ante las circunstancias externas que se afronten. Por ejemplo, piénsese en el incremento salarial aplicable a todo el personal, la entrega de los equipos de protección personal acordada según los puestos de trabajo, el acceso a las facilidades establecidas con ocasión de la coyuntura sanitaria, entre otros.
Tercero, la negociación colectiva promueve la confianza, la cooperación y la estabilidad entre las partes, pues las reglas diseñadas conjuntamente permiten atender los intereses de las partes, incluyendo los aspectos que garanticen la continuidad de las empresas, la preservación de los puestos de trabajo y los ingresos, y las medidas de salud pública y el refuerzo de la seguridad y salud en el trabajo. Esto permite que se forjen relaciones laborales sólidas y empresas sostenibles; además, elevan el nivel de cumplimiento de los temas acordados, lo cual reduce los reclamos, las inspecciones o las demandas laborales.
Y, cuarto, a medida que las partes sumen convenios colectivos a lo largo del tiempo, esta situación contribuye gradualmente a generar confianza, estabilidad y paz laboral entre las partes. Asimismo, como derivan del acuerdo entre las partes, que son autónomas y representativas, los convenios colectivos cuentan con legitimidad frente a los representados; por ello, son respetados por el empleador y los trabajadores.
Por lo explicado, la negociación colectiva es un medio con efectos positivos para las relaciones laborales. Un enfoque en este sentido, sumado a una estrategia de negociación basada en identificar los intereses de las partes como punto de partida, tendrá un impacto positivo para estas, pues permitirá tener una negociación colaborativa, alcanzar acuerdos que beneficien a todos y controlar o mitigar los conflictos laborales.

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