Suiza publicó un nuevo expediente sobre la fuga de Alemania del criminal nazi Josef Mengele, el “Ángel de la muerte”

La documentación reúne informes de un organismo policial previo a la inteligencia federal actual y señaló indicios de que el jerarca del régimen pudo haber estado en el país

La policía alemana interceptó en 1985 una carta que reveló que Josef Mengele estaba enterrado en Embu das Artes bajo la identidad falsa de Wolfgang Gerhard (Archivo)
La policía alemana interceptó en 1985 una carta que reveló que Josef Mengele estaba enterrado en Embu das Artes bajo la identidad falsa de Wolfgang Gerhard (Archivo)
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Las autoridades federales de Suiza publicaron este jueves un expediente de 200 páginas sobre el criminal de guerra nazi Josef Mengele, el médico alemán conocido como el “Ángel de la Muerte” por los experimentos que realizó con prisioneros en el campo de exterminio de Auschwitz.

Los documentos, elaborados por un organismo policial que antecedió a los actuales servicios federales de inteligencia, reúnen material que apunta a una posible presencia de Mengele en Suiza después de su fuga inicial de Alemania y expusieron que el jerarca nazi pudo planear su ingreso al país bajo una identidad falsa, según informó la agencia alemana dpa.

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El acceso a ese archivo permaneció restringido durante décadas. Las autoridades suizas sostenían que debía seguir sellado hasta 2071, bajo argumentos de seguridad y de protección de las personas mencionadas en el material.

El historiador Gérard Wettstein cuestionó esa decisión ante el Tribunal Administrativo Federal y logró que se levantaran las restricciones. El expediente quedó disponible en línea, aunque los organismos suizos ocultaron algunos fragmentos para preservar fuentes y datos personales de terceros.

El archivo estuvo a cargo del servicio policial de la fiscalía federal, una entidad que precedió a los servicios de inteligencia del país. En 2001, ese organismo transfirió la documentación a los Archivos Federales.

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Mengele cumplió funciones durante la Segunda Guerra Mundial en Auschwitz, situado en la Polonia ocupada por los nazis. En ese complejo fueron asesinadas cerca de 1,1 millones de personas, de las cuales alrededor de un millón eran judías. El médico sometió a reclusos, entre ellos niños, a experimentos bajo una supuesta finalidad científica. Esas prácticas fueron parte de los crímenes perpetrados por el régimen nazi dentro del campo.

Josef Mengele escapó de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, llegó a la Argentina en 1949 con documentos falsos y desarrolló negocios farmacéuticos en Buenos Aires y Paraguay
Josef Mengele escapó de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, llegó a la Argentina en 1949 con documentos falsos y desarrolló negocios farmacéuticos en Buenos Aires y Paraguay

Tras el fin de la guerra, Mengele obtuvo un documento de viaje de la Cruz Roja con una identidad falsa, que le permitió abandonar Europa. Luego pasó años oculto en América Latina mientras organismos internacionales lo buscaban por sus crímenes. El ex funcionario nazi murió ahogado en Brasil en 1979, mientras nadaba frente a la costa del país.

Así identificaron los restos del criminal nazi Josef Mengele

Una carta interceptada por la policía alemana a comienzos de mayo de 1985 llevó a la exhumación de un cuerpo en Brasil que los peritos atribuyeron con razonable certeza científica al criminal de guerra nazi Josef Mengele, oculto bajo el nombre de Wolfgang Gerhard en un cementerio de Embu das Artes.

La misiva fue enviada por Wolfram Bossert, un ciudadano alemán radicado en Brasil, a Hans Sedlmeier, antiguo empleado de la familia Mengele. El texto hacía referencia a una tumba del cementerio Nuestra Señora del Rosario, donde la lápida y los registros identificaban al fallecido como Wolfgang Gerhard.

Las autoridades establecieron que los restos podían corresponder a Mengele, uno de los nazis más buscados desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El médico murió en 1979 y sus restos permanecían en esa sepultura bajo una identidad ajena.

El primer análisis estuvo a cargo del equipo de Daniel Romero Muñoz, entonces responsable del área de antropología del Instituto Médico Legal de Brasil. Después se sumaron especialistas del Centro Simon Wiesenthal, del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de Alemania Occidental. Con posterioridad trascendió que un representante de los servicios de inteligencia israelíes también participó de las pericias.

En 1985, los métodos de identificación por ADN todavía no estaban disponibles. Los expertos concentraron el examen en las características óseas del cadáver y calcularon su edad mediante el conteo de osteones. El resultado ubicó al fallecido en una franja de entre 60 y 70 años, compatible con la edad de Mengele, que tenía 67 años al momento de su muerte.

En esta fotografía del sábado 7 de diciembre de 2016, el médico forense Daniel Muñoz muestra el cráneo del criminal de guerra nazi Josef Mengele, en la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, en São Paulo, Brasil (Foto AP/Andre Penner, Archivo)
En esta fotografía del sábado 7 de diciembre de 2016, el médico forense Daniel Muñoz muestra el cráneo del criminal de guerra nazi Josef Mengele, en la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, en São Paulo, Brasil (Foto AP/Andre Penner, Archivo)

Los médicos hallaron además indicios de una fractura de cadera que podía vincularse con el accidente de motocicleta que sufrió Mengele durante su destino en el campo de exterminio de Auschwitz. También detectaron lesiones ya curadas en el hombro, la clavícula y el pulgar derecho, además de una depresión en el maxilar izquierdo que podía derivar de una sinusitis crónica. “El cráneo también exhibía un diastema, una separación entre los dientes frontales, presente en cerca del 11 por ciento de la población. Las indicaciones eran, en fin, consistentes con las evidencias, pero lo que faltaba era una radiografía, lo que en la época era como una huella digital”, contó años después Eric Stover, jefe del grupo enviado por el Centro Simon Wiesenthal.

El informe conjunto del equipo de Stover y del Departamento de Justicia de Estados Unidos concluyó “con razonable certeza científica” que el cadáver pertenecía a Mengele. Los especialistas de Alemania Occidental llegaron a la misma conclusión después de un análisis del cráneo. Ese grupo aplicó un método de comparación de imágenes desarrollado por el antropólogo Richard Helmer. La técnica superpuso fotografías de Mengele sobre imágenes del cráneo y detectó correspondencias en zonas como los ojos, la boca, la nariz y la barbilla.

El 21 de junio de 1985, el jefe de la Policía Federal brasileña, Romeu Tuma, convocó a una conferencia de prensa y confirmó la muerte de Mengele y la identificación de sus restos. Los científicos de los tres equipos aclararon que su dictamen no partía de una prueba concluyente, sino de un conjunto de elementos que respaldaban la atribución del cadáver al llamado “Ángel de la Muerte”.

(Con información de Associated Press)

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