
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, denunció este jueves la destrucción total del edificio de la administración del Estado en la región de Kherson como resultado de bombardeos efectuados por las fuerzas armadas de Rusia.
“Las fuerzas rusas lo han destruido por completo. Dos ataques con bombas aéreas. Ataques deliberados, no por accidente. Sin ninguna lógica militar”, escribió Zelensky en su cuenta de la red social X junto a fotografías que muestran el estado del edificio tras el ataque.
Zelensky no escatimó en describir los actos de Rusia como una forma clara de “destrozar vidas”, al tiempo que criticó lo que percibe como una falta de acción decisiva por parte de la comunidad internacional para detener lo que calificó como “criaturas totalmente perturbadas”, refiriéndose a los atacantes rusos. El presidente ucraniano hizo un llamamiento a la comunidad global para que emplee la presión necesaria para detener estas agresiones.
En una referencia clara al presidente Donald Trump, Zelensky señaló que “todo el mundo ve claramente quién tiene tal fuerza”, sugiriendo la capacidad de Estados Unidos para influir en la situación con medidas más efectivas, como sanciones adicionales. Pese a los repetidos llamados por parte de Kiev, Trump aún no ha ordenado nuevas sanciones significativas contra Rusia, que permitan forzar al Kremlin a poner fin a la agresión militar en Ucrania.
Paralelamente, el gobernador de la provincia de Kherson, Oleksander Prokudin, confirmó que las fuerzas locales siguen evaluando el alcance del ataque y están verificando la existencia de víctimas. Según información preliminar, al menos cuatro bombas guiadas impactaron en el centro de Kherson, ocasionando varios heridos entre la población civil.

Estos eventos se producen en medio de un contexto tenso, donde Ucrania ha solicitado una tregua de 30 días, a lo que Moscú se ha negado. La situación ha mantenido a la población en un estado de alerta constante, mientras las autoridades ucranianas y sus aliados internacionales intentan gestionar una respuesta que lleve a una solución pacífica del conflicto.
Rusia ha condicionado cualquier cese el fuego total a la retirada de las tropas ucranianas de cuatro regiones que Moscú reivindica como anexionadas: Donetsk, Lugansk, Zaporizhzhia y Kherson. Un memorando ruso presentado durante las negociaciones en Estambul exige además el reconocimiento internacional de estas regiones y de Crimea como territorios rusos, y el levantamiento de sanciones económicas contra Rusia.
Zelensky cerró su último mensaje agradeciendo a las naciones y personas que continúan apoyando a Ucrania en su búsqueda de paz y seguridad, destacando los esfuerzos realizados para modificar la actual falta de acción.
(Con información de AFP, EFE y EP)
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