Israel acusó este viernes al Gobierno sirio de cometer atrocidades contra la población alauita, en el marco de los enfrentamientos entre las milicias leales al derrocado dictador Bashar al Assad y las fuerzas de las nuevas autoridades, y ratificó, por tanto, la presencia de sus tropas en el país.
El ministro de Defensa Israel Katz difundió un video en el que se ve a decenas de civiles muertos tras uno de los violentos choques armados de los últimos días, y denunció que se trata de víctimas de Abu Mohamad al-Golani, quien asumió la conducción de Siria tras la caída del régimen bajo promesas de paz en el país.
“Al-Golani se quitó la galabiya, se puso un traje y presentó una fachada moderada. Ahora, se ha quitado la máscara, revelando su verdadero rostro: el de un terrorista yihadista de la escuela de Al Qaeda que comete atrocidades contra la población civil alauita”, escribió el funcionario, y señaló que, debido a este escenario, Israel mantendrá su presencia en las zonas de seguridad y el Monte Hermón.

“Israel se defenderá ante cualquier amenaza procedente de Siria (...) y protegerá a las comunidades del Golán y Galilea. Nos aseguraremos de que el sur de Siria permanezca desmilitarizado y libre de amenazas, y protegeremos a la población drusa local: cualquiera que les haga daño se enfrentará a nuestra respuesta”, prometió.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos se hizo eco de la denuncia del gabinete de Benjamin Netanyahu y advirtió también de la “ejecución arbitraria” de al menos 134 personas de la minoría alauita, en las localidades de Al Shir y Al Mujtariya, en operaciones llevadas a cabo cerca de Latakia, en el oeste del país.
Desde que el régimen de Al Assad fue derrotado el pasado 8 de diciembre por los rebeldes islamitas, el nuevo Gobierno -que prometió la inclusión de todos los sectores de la sociedad y el fin de los crímenes de la era dictatorial- ordenó importantes campañas de seguridad con el objetivo de erradicar los “restos del régimen” que aún pudiera haber en el país.
Los operativos se centraron, principalmente, en los bastiones alauitas, a la que pertenecía la familia de Al Assad, en el centro y el oeste del país, y ya han dejado al menos 231 muertos.

Ante la intensidad de los choques, la comunidad internacional y la ONU han manifestado su preocupación por el bienestar de la población civil, especialmente tras la difusión de los videos que demuestran masacres similares a las del pasado.
En las últimas horas, el enviado de Naciones Unidas para Siria expresó su “profunda preocupación” ante las evidencias y los “informes muy preocupantes sobre víctimas civiles” y pidió el “pleno respeto a la protección de los civiles, de acuerdo con el derecho internacional”.
“Aunque la situación sigue siendo fluida y todavía estamos determinando los hechos precisos, está claro que hay una necesidad inmediata de moderación por todas las partes. Todas las partes deben abstenerse de llevar a cabo acciones que puedan exacerbar aún más las tensiones, intensificar el conflicto, agravar el sufrimiento de las comunidades afectadas, desestabilizar Siria y poner en peligro una transición política creíble e integradora”, sostuvo Geir Pedersen en un comunicado.
(Con información de Europa Press)
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