Giuseppe Conte pidió el apoyo de los diputados italianos para evitar su salida del poder y enfrentar la crisis del coronavirus

La hora de la verdad será el martes cuando se someta al voto de confianza en el Senado tras haber perdido el apoyo de los 18 senadores del partido del ex premier Matteo Renzi, necesarios para contar con la mayoría absoluta

El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, durante un debate en el Parlamento romano (Alessandra Tarantino/Pool via REUTERS)
El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, durante un debate en el Parlamento romano (Alessandra Tarantino/Pool via REUTERS)

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, pidió hoy el apoyo de la Cámara de los Diputados para seguir en el Gobierno en estos momentos de pandemia y para zanjar la crisis “sin sentido” abierta por la salida de la coalición de uno de los socios, Matteo Renzi.

En plena pandemia de coronavirus, en medio de un tercer brote por lo que el gobierno ha tomado nuevas restricciones, Conte defendió su gobierno y pidió el apoyo de las fuerzas “europeístas”, “socialistas”, “liberales” y “contrarias a todo nacionalismo y soberanismo”.

Líder desde septiembre del 2019 de una coalición entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema) y el Partido Democrático (PD, centro-izquierda) y otros partidos menores, perdió el apoyo la semana pasada del pequeño pero clave partido Italia Viva del ex primer ministro Matteo Renzi, lo que generó una crisis de gobierno.

“La puerta está cerrada para los que desataron esta crisis”, advirtió Conte, quien confesó que considera la crisis un “gesto irresponsable”, que genera desconfianza entre los ciudadanos en un momento tan difícil por la pandemia.

Conte, que cuenta con una tranquila mayoría en la Cámara de Diputados, donde los votos de los 30 diputados de Renzi no son indispensables, mañana acudirá con el mismo objetivo al Senado, una cita esta última fundamental pues en la Cámara Alta tiene más difícil sumar una mayoría.

El primer ministro, un abogado sin experiencia política que ha ganado mucha popularidad con el manejo de la pandemia, subrayó que el país “merece un Gobierno unido y dedicado a trabajar por el bien de los ciudadanos y en una incisiva recuperación de la economía”.

El resultado de la votación en el Senado y sus consecuencias son totalmente inciertos, mientras la crisis de gobierno ha sumido el país en el desconcierto y la indignación.

Ahora la intención de Conte es convencer a los diputados del Grupo Mixto, ya que ha cerrado la puerta a una nueva alianza con Renzi, al señalar que “es hora de pasar página” y acusándole de abrir una crisis “sin sentido” y de “grave irresponsabilidad” en plena pandemia.

“Nuestras fuerzas deberían estar concentradas en la respuesta a la crisis que atenaza al país, mientras que ante los ojos que nos miran aparecen dispersas en pugnas políticas del todo incomprensibles para quienes cada día afrontan el miedo de la enfermedad”, lamentó.

Renzi, cuya popularidad, ya baja, ha descendido notablemente, por su parte no pierde ocasión, en televisión, radio y medios sociales, e inclusive durante la intervención en el Parlamento, para criticar duramente al gobierno y en particular a Conte, cercano al M5E, formación con el que el ex primer ministro tiene discrepancias irreconciliables.

El senador y ex primer ministro italiano Matteo Renzi en el Senado de Italia, en Roma, Italia, 26 de marzo de 2020. (REUTERS/Alberto Lingria/Foto de archivo)
El senador y ex primer ministro italiano Matteo Renzi en el Senado de Italia, en Roma, Italia, 26 de marzo de 2020. (REUTERS/Alberto Lingria/Foto de archivo)

Conte cuenta con el apoyo del Movimiento Cinco Estrellas, el Partido Democrático y la izquierdista Libres e Iguales y reclamó que se sumen a su proyecto los diputados del Grupo Mixto liberales, populares y socialistas.

“Hace falta un Gobierno y fuerzas parlamentarias valientes, conscientes de la delicadeza del deber, capaces de huir de egoísmos personales”, reclamó.

Conte, en su habitual tono moderado y con varias referencias en clave europeísta, recordó que por delante el país afronta retos de gran importancia, como seguir gestionando la pandemia, presidir este año el G20 y decidir en los próximos meses el destino de los más de 209.000 millones de euros que recibirá de la Unión Europea, el ‘nuevo plan Marshall’ para la reconstrucción tras la pandemia.

La coalición de derechas, formada por la “berlusconiana” Forza Italia y las ultraderechistas Liga y Hermanos de Italia, ya había avanzado de antemano que no respaldaría a Conte.

Y este aseguró que tampoco quiere su apoyo pues su Gobierno debe contar con una “imprescindible vocación europeísta” y contraria a “las derivas nacionalistas y soberanistas”.

Conte durante su intervención en el Parlamento italiano (Alessandra Tarantino via REUTERS)
Conte durante su intervención en el Parlamento italiano (Alessandra Tarantino via REUTERS)

Esto a pesar de que el primer Gobierno de Conte, entre junio de 2018 y agosto de 2019, estuvo formado por la coalición entre el Cinco Estrellas y la Liga de Matteo Salvini, quien rompió la coalición para forzar un adelanto electoral animado por las encuestas favorables, una jugada que le salió mal y le dejó en la oposición.

En la Cámara de los Diputados Conte puede contar con 295 escaños, veintiuno menos de la mayoría absoluta (316), pero por encima de la coalición de derechas (254), por lo que quiere sumar diputados del Grupo Mixto que le den más holgura.

El gran escollo para la continuidad del Gobierno es el Senado, pero Conte podría dar por válido conseguir entre 155 y 158 votos que le darían una mayoría simple, ya que así lo permite la Constitución.

“Estamos trabajando para frustrar el intento de derrocar al gobierno. Estamos convencidos de que lo lograremos”, adelantó Andrea Orlando, dirigente del PD.

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