Feroz represión en Nigeria: las fuerzas de seguridad abrieron fuego en manifestaciones contra la brutalidad policial y se temen decenas de muertos

Pese al toque de queda impuesto por el Gobierno, el estado de Lagos volvió a ser el epicentro de las protestas masivas contra los arrestos arbitrarios, torturas y asesinatos

Protestas en Lagos, Nigeria

Un número aún no determinado de personas murieron en las últimas horas en Nigeria en las protestas contra la brutalidad policial en el país, informó Amnistía Internacional (AI), y se teme que puedan ser decenas de fallecidos.

El epicentro de las manifestaciones tuvo lugar en el estado de Lagos, en el que se asienta la ciudad homónima de Lagos, la mayor urbe de África y corazón económico de Nigeria, donde las autoridades impusieron ayer un toque de queda para contener las protestas.

La decisión del Gobierno de imponer restricciones a la circulación en las calles se tomó luego de que el pasado lunes Lagos viviera otra jornada de protestas masivas de #EndSARS (“Acabar con SARS”), un movimiento que ha logrado llamar la atención internacional sobre las acusaciones de arrestos arbitrarios, torturas y asesinatos de la recientemente disuelta Unidad Especial Antirrobo (SARS, por sus siglas en inglés) de la policía nigeriana.

Anoche varias personas fallecieron por acciones de las fuerzas de seguridad en la zona de la barrera de peaje de Lekki, en la ciudad de Lagos, según la sección nigeriana de AI.

Protestas en Lagos, Nigeria

Amnistía Internacional ha recibido pruebas creíbles y alarmantes de que el uso excesivo de la fuerza provocó la muerte de manifestantes en el peaje de Lekki en Lagos”, afirmó la organización defensora de los derechos humanos en su cuenta de Twitter.

“Mientras continuamos investigando los homicidios, Amnistía Internacional desea recordar a las autoridades que, según el derecho internacional, las fuerzas de seguridad sólo pueden recurrir al uso de fuerza letal cuando sea estrictamente inevitable para protegerse contra una amenaza inminente de muerte o lesiones graves”, agregó la ONG.

Testigos citados por el diario nigeriano Premium Times aseguraron que al menos siete personas murieron en esa zona después de que el Ejército abriera fuego contra los manifestantes, que habían violado el toque de queda vigente desde las 16 de ayer (hora de Nigeria) y que debería durar, en principio, 24 horas.

El gobernador de Lagos visita a heridos en un hospital (Reuters)
El gobernador de Lagos visita a heridos en un hospital (Reuters)

El Gobierno estatal anunció que ha ordenado una investigación de los hechos, si bien no ha comunicado cifras de víctimas mortales.

El diario The Punch, citando también testigos presenciales, indicó que 29 personas (27 civiles y dos policías) fallecieron en Lagos, y un total de 49 a nivel nacional, pero las autoridades no han confirmado la información. Las protestas también tuvieron lugar en Abuya (capital federal de Nigeria) y estados como Kano (norte), Oyo (suroeste), Ogun (suroeste) y Plateau (centro).

El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, condenó este miércoles la sangrienta represión. “Es alarmante saber que varias personas han resultado muertas o heridas durante las protestas contra el Escuadrón Especial Anti Robos. Es crucial que los responsables por los abusos sean llevados a la justicia”, señaló Borrell en una nota oficial.

. (Protestas Nigeria) EFE/EPA/AKINTUNDE AKINLEYE
. (Protestas Nigeria) EFE/EPA/AKINTUNDE AKINLEYE

Las protestas acapararon la atención de personalidades internacionales como la exsecretaria de Estado de Estados Unidos Hillary Clinton, quien en su cuenta de Twitter instó al presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, a “dejar de matar a los jóvenes manifestantes de #EndSARS”.

La cantante Rihanna también condenó en sus redes sociales la violenta represión en las protestas. “Mi corazón está roto por Nigeria”, expresó la artista nacida en Barbados.

A raíz de las protestas masivas, el Gobierno nigeriano ordenó hace diez días la disolución de la unidad de élite antirrobos, una directiva que materializaba por fin las repetidas promesas del presidente Buhari de acabar con la brutalidad policial y las conductas no éticas de las que se acusa a SARS desde hace años.

La disolución de la unidad, sin embargo, no ha frenado las protestas, que han evolucionado para abarcar el malestar de la población contra las autoridades.

CON INFORMACIÓN DE EFE

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