
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan alguna vez prometió castigar a aquellos que usan su trabajo y su pluma para apoyar el terrorismo. En vísperas de las elecciones municipales, ha dirigido su atención a aquellos ataques cometidos con las verduras. "Han aumentado los precios de la berenjena, el tomate, la papa y el pepino", dijo el mes pasado en un acto electoral, refiriéndose a los mayoristas que supuestamente acaparan los productos del mercado. "Están sembrando el terror".
A pesar de los esfuerzos del gobierno de distraer a los votantes, la economía pesará mucho en las mentes de la mayoría de los turcos cuando elijan alcaldes y concejales el 31 de marzo. La mayor economía de Oriente Medio está comenzando un periodo de más de cuatro años sin otras elecciones programadas, privando al gobierno de Erdogan de excusas para justificar cualquier error de política futura después de más de una década de crecimiento económico.
En este ámbito, el partido gobernante de Erdogan, Justicia y Desarrollo (AK), tiene logros de los que sentirse orgulloso. Desde 2002, cuando llegó al poder por primera vez, la economía se ha expandido en un promedio anual del 5%. Millones de turcos han salido de la pobreza. No obstante, la cantidad de deuda que las empresas y los consumidores han estado acumulando durante esos años, a menudo con total imprudencia, ha comenzado a desacreditar la viabilidad de su proyecto económico. En un año, la lira turca ha caído en valor alrededor de un 30%, fomentando la peor inflación desde que AK llegó al poder. Las subidas de las tasas de interés han frenado el crecimiento. El país atraviesa una recesión.
Las preocupaciones por el futuro de Turquía resurgieron la semana pasada, cuando reportes de que el banco central del país había quemado USD 6.000 millones de reservas en sólo dos semanas causaron la mayor caída diaria de la lira desde la devaluación de agosto.
Erdogan reaccionó amenazando a los especuladores de divisas. La autoridad bancaria del país abrió una investigación contra JP Morgan luego de que el banco aconsejara a sus clientes a vender la lira. Los bancos locales fueron obligados a dejar de prestar la moneda al extranjero para evitar más ventas al descubierto, según informes. Aunque la lira se recuperó, la moneda continuaba su caída frente al dólar esta semana, cambiándose a 5,6 unidades por dólar a la hora de publicación.

La creciente obsesión de Erdogan con las votaciones este domingo parece exagerada. Su partido, AK, prevalecerá independientemente del resultado de las elecciones. El desafío principal se presenta en Ankara, la capital, donde el candidato opositor Mansur Yavas ha estado ganándole en las encuestas al candidato de AK, Mehmet Ozhaseki.
Yavas, que dice que un voto por él es un voto contra la mala gestión económica y la corrupción, también ha sido víctima de los ataques y amenazas de Erdogan. A principios de este mes, la prensa oficialista exhumó viejas acusaciones que vinculaban al candidato a la alcaldesa con un cheque falso. Días después, la justicia abrió una investigación en su contra. Erdogan advirtió que Yavas pagará "un alto precio" por sus crímenes luego de las elecciones.
Pero los ataques del presidente turco no sólo se dirigen contra sus opositores políticos sino hacia las peores inclinaciones de sus propios seguidores. En un intento de movilizar a su base religiosa, Erdogan acusó falsamente a Occidente de jugar un papel activo en los recientes ataques a dos mezquitas en Nueva Zelanda. Una semana antes de las elecciones, el presidente propuso convertir Santa Sofía, la catedral bizantina convertida en mezquita por los otomanos y en museo por el ex presidente Atatürk, de nuevo en una mezquita.
A menos de un año de consolidar su mandato en unos polémicos comicios, donde Erdogan logró mantener su cargo tras años de reformas autoritarias que concentraron el poder en el Ejecutivo, el presidente electo parece estar haciendo campaña como si su futuro dependiera de las elecciones municipales. Lo cierto es que su gobierno no se enfrentará a una nueva votación hasta dentro de cuatro años, en 2023. Hasta entonces, Erdogan deberá enfrentarse a millones de turcos cada vez más preocupados por la recuperación de la economía que en sus teorías conspirativas.
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
El Ejército de Estados Unidos desvió 68 buques e inmovilizó otros tres durante el bloqueo a los puertos de Irán
La actualización de CENTCOM indicó que, hasta el 21 de agosto, las fuerzas norteamericanas habían redirigido las embarcaciones comerciales para cumplir las restricciones impuestas contra el régimen iraní

El transporte marítimo en el Ártico agita a una región muy disputada ante la crisis en Medio Oriente
La Ruta Marítima del Norte podría atraer a buques de transporte de líquidos a granel que trasladan petróleo y gas natural licuado, cuyos costes podrían reducirse entre un 45 y un 50 por ciento en algunos casos

Salió desde Ushuaia a los 24 años, caminó 30.608 kilómetros y llegó a Alaska tras 2.426 días: la hazaña que batió un récord
George Meegan atravesó 14 países de América a pie y quedó registrado en el Guinness World Records por una travesía sin precedentes

Tensión en Asia: un avión militar estadounidense sobrevoló el estrecho de Taiwán y el régimen chino vigiló la operación
La Séptima Flota de EEUU informó que la operación se realizó el viernes en espacio aéreo internacional y la enmarcó en su postura sobre un Indo-Pacífico libre y abierto

Estados Unidos y Canadá no lograron alcanzar un acuerdo comercial y comenzarán a regir los nuevos aranceles de Trump
Luego de las negociaciones de última hora del viernes, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó que Ottawa se negó a finalizar el tratado comercial en los términos acordados a principios de esta semana"


